jueves, 11 de diciembre de 2008

fallas siempre que no lo intentas

Durante una reunión que he mantenido en Chicago con mis colegas y amigas Gloria Balagué y Azucena Verde, relacionada con la responsabilidad, salió a relucir la importancia que tenía el hecho de intentar hacerlo lo mejor posible durante la competición.Ocurre que, a veces, los deportistas manifiestan que han hecho todo lo que estaba en su mano pero que no les ha salido, cuando ni siquiera lo han intendado.
En este sentido, M. Jordan solía comentar con frecuencia que "fallas todos los tiros que no has lanzado", haciendo referencia a la importancia de intentarlo.La responsabilidad de un deportista durante la competición es intentar hacer aquello que pensaba hacer y, además, estar dispuesto para responder a las situaciones imprevistas que surjan durante la disputa del juego.
Más allá de esto, es decir, lo que queda fuera de su control pertenece al mundo del azar y no es posible realizar un adecuado rendimiento de cuentas. Pero intentarlo si depende de él.

sábado, 6 de diciembre de 2008

la visualización y los momentos TAPA

Nos referimos a aquellos momentos de la competición en el que se produce una pausa en la transición entre acciones consecutivas, con una determinada duración entre ellas, que puede ser prevista o imprevista.

Este momento TAPA (Transicion-Acción-Pausa-Acción), en numerosas ocasiones no está previsto en el desarrollo del juego durante la competición, a veces forma parte de la dinámica de competición porque existe un tiempo establecido entre la finalización de una fase del juego y el inicio de otra o, en otros casos, se encuentra establecido el tiempo que transcurre entre la finalización del calentamiento y el inicio de la competición.

En unas ocasiones la zona de calentamiento y de la competición no están juntas, en otras es necesario entregar la acreditación y esperar a que finalicen deportistas o pruebas que preceden a las nuestras. En estos casos la visualización se hace imprescindible para llenar un vacio entre 1, 2, 5 o 10 minutos aproximadamente.

Por ello, es necesario establecer una miniestrategia personal con cada deportista, combinando la imaginación, el control respiratorio y pequeñas acciones enérgicas, con la visualización de pensamientos relacionados con la toma de conciencia emocional, las experiencias pasadas exitosas, el plan de juego previsto y la anticipación de satisfacción por lo que se desea alcanzar, con una libre alternancia para pasar de uno a otro.



lunes, 24 de noviembre de 2008

el plan de competición antesala del rendimiento máximo

En unas declaraciones del capitán del equipo español de la Copa Davis (Diario Vasco 22/11/08), E. Sánchez Vicario, en relación al partido disputado por el tenista Feliciano López, se mencionaba la importancia del plan de juego: “Feli ha jugado al tenis, y esos partidos se ganan haciendo lo que uno hace bien. Teníamos un plan de juego y lo ha llevado a cabo perfectamente”. El deportista al final del partido comentaba “estoy contento porque me he superado a mí mismo”.

Es evidente que sin la existencia del plan de juego señalado, no se podrían haber realizado estas valoraciones, relacionadas con la máxima capacidad de rendimiento del deportista. Además, el jugador lo hace de forma autorreferente, sin mencionar para nada al contrario, y centrándose en su propio nivel.

Por eso es importante el plan integral de competición, porque, además de aumentar las posibilidades del deportista en su inmediata confrontación rindiendo al máximo, permite realizar valoraciones autorreferentes, que son transcendentales para la mejora del deportista orientada hacia el siguiente partido.



lunes, 17 de noviembre de 2008

la paradoja del doping

          En un estudio publicado en la prestigiosa revista de investigación Scientific American Mind (Octubre-08) relacionado con la hormona de crecimiento humana (HGH), se cuestiona los efectos directos de la misma sobre el rendimiento del deportista.La evidencia sugiere que el impulso de la HGH, cada vez más popular en el dopaje, podría ser en realidad causada por el efecto placebo. En un ensayo doble-ciego financiado por la Agencia Mundial Antidopaje, en la cual ni los investigadores ni los participantes sabían quién recibía HGH y quien tomaba un placebo, los investigadores pidieron a los participantes que adivinaran si lo que tomaban era la droga o no. Luego examinaron los resultados del grupo que había creído tomar HGH cuando en realidad estaban tomando un placebo. Ese grupo mejoró en cuatro pruebas de aptitud: medición de fuerza, resistencia, potencia y capacidad de sprint.Los participantes en el estudio que adivinaron correctamente que estaban tomando un placebo no mejoraron, según los resultados preliminares presentados en la Sociedad de Endocrinología (Junio-08). "Este hallazgo muestra la realidad del poder de la mente ", dijo el profesor Ken Ho, endocrinólogo en el Garvan Institute en Sydney (Australia), quien dirigió el estudio de “doble ciego”.
          Por otra parte, el profesor Hau Liu, endocrinólogo de la Universidad de Stanford y sus colegas examinaron 44 estudios y encontraron que el HGH no aumentó en los atletas la masa corporal magra, y que no se tradujo en mejoras en el rendimiento deportivo, "Muchos atletas están cosechando los beneficios del efecto placebo, sin saber si lo que están tomando es beneficioso o no".Y de hecho, HGH no puede ser de utilidad para todos, revela una reciente revisión publicada en Annals of Internal Medicine. Las consecuencias para los atletas son graves, de acuerdo con Ho. 
          Muchos atletas toman un cóctel de suplementos - las vitaminas y las drogas- en la creencia de que están mejorando su juego. "Pero es realmente esta creencia lo que mejora el rendimiento en la mayoría de los casos", dice Ho. Interesantes estudios que nos señalan la importancia del sistema de creencias para optimizar las capacidades de rendimiento de los deportistas. Sin embargo, mientras que el consumo de sustancias prohibidas está cada día más extendido, no ocurre lo mismo con el trabajo psicológico necesario para desarrollar y construir un sistema de creencias adecuado para el rendimiento óptimo.


domingo, 16 de noviembre de 2008

la suerte del ganador

El final del campeonato de Fórmula 1 nos ha permitido recordar lo que representa tener la suerte necesaria para ganar y proclamarse campeón del mundo. Y no es lo mismo tenerla que ganar de “txiripa”, es decir, de suerte. En el caso del piloto inglés Hamilton, a la postre campeón del mundo, hablaremos de la primera, de aquellos hechos inciertos y aleatorios que suceden a favor. La decisión del equipo en el primer repostaje, dando prioridad a su compañero Kovalainen, le hacen perder varias posiciones que posteriormente las recupera., y sólo con mantener la quinta posición le sirve para ganar el campeonato. Sin embargo, tiene que volver a entrar en boxes para cambiar de neumáticos como casi todos los pilotos. Al retornar a la pista se mantiene en la 5ª posición, o sea, lo que necesita para quedarse campeón, pero comete un error de conducción y se ve superado por otro piloto que le relega a la sexta posición. En ese momento tiene perdido el campeonato y aquí aparece la suerte necesaria, convertida en unas pocas gotas de agua que le permiten adelantar a un piloto con neumátios de seco en la última curva, T. Glok, finalizando en 5º lugar y proclamarse campeón del mundo de F-1. Es decir, ese acontecimiento incierto y aleatorio juega a favor del piloto inglés y al mismo tiempo en contra del brasileño Massa, lo que le permite proclamarse flamante campeón. A esto se refiere lo de “tener la suerte necesaria para ganar”. Los dos pilotos habían hecho las tareas que dependían de ellos, pero sólo a uno de ellos le favorecía que aparecia la lluvia ligera en ese momento.



miércoles, 5 de noviembre de 2008

ahora tenemos que convertir este triunfo en importante

Son declaraciones aparecidas en prensa (DV 02/11/08) y atribuídas al entrenador de la Real Sociedad de Fútbol, después de que su equipo ganara el partido de liga correspondiente.Es evidente que se desconoce el impacto negativo que generan los cambios en el grado de importancia de las situaciones de competición en la consistencia psicológica del equipo. Esto supone una minimización no explícita del valor del logro obtenido y de sus posibilidades futuras.Además, el hecho de centrarse exclusivamente en el resultado positivo conseguido, hace que se esté cultivando el terreno para el aumento de la ansiedad y, cuando “jugar mal o bien queda en un plano secundario”, son los propios protagonistas los que se ponen sus propias trampas en el camino del rendimiento eficiente. Luego se extrañan de que el juego del equipo en cada partido sea irregular, desconocido y dispar, carente de continuidad.



lunes, 3 de noviembre de 2008

trabajo psicológico no identificado

Un buen ejemplo de trabajo psicológico que no se asimila como tal se deduce del contenido del artículo aparecido en El País (01/11/08), en el que se explica el trabajo que el entrenador catalán, Pep Guardiola, realiza con dos jugadores para mantener la posición.Se intenta que entiendan gráficamente lo que tienen que repetir cada día, para evitar correr por correr sin un sentido de juego. Si juegan donde debieran les bastaría un desplazamiento de 20m., bien para hacer apoyos en ataque o en defensa.” A veces basta una sesión de video de dos minutos y medio y una charla de cinco”.¿Es así? ¿En una sesión de siete minutos se resuelve el problema?Por lo que se ve, el impacto positivo que genera en la capacidad visualizadora del jugador y su trabajo posterior en este orden, asi como la influencia sobre su autoeficacia, sencillamente no existen.En realidad lo que ocurre es que, para cumplir con las funciones encomendadas por el entrenador durante el partido, el jugador necesita realizar acciones de "anticipación mental con soluciones eficientes" antes y durante el juego, y esto es un trabajo que pertenece al ámbito psicológico, a pesar de que no sea identificado ni considerado como tal.



domingo, 26 de octubre de 2008

presión: dos visiones diferentes

A veces los entrenadores de futbol no encuentran un discurso satisfactorio que les permita desarrollar su cometido de forma gratificante. Un buen ejemplo de ello son los comentarios aparecidos en prensa (El País 26/10/08). En uno de ellos el entrenador J. Caparrós, a la pregunta sobre la presión responde ¿Presión? “la tenía cuando, tras trabajar, hacia 700km diarios para entrenar”. Los malos resultados pueden dar rabia, pero no me genera presión y continúa, “me gusta tanto el fútbol que disfruto incluso en la situación actual” (el equipo se encuentra en zona de descenso). En el otro, aparecen los comentarios del entrenador K. Dalglish cuando presentó su dimisión en el Liverpool en el año 1991: “La presión el día de un partido me hace explotar la cabeza y así no puedo seguir”. Es evidente que la diferente interpretación de estas dos versiones de manejar la presión se origina en el estilo de afrontamiento de cada uno de los dos entrenadores. En el primer caso aborda desde el disfrute y la satisfacción, mientras que en el segundo se vive como si fuera una pesadilla, con exceso temor y anticipando un resultado negativo.



miércoles, 1 de octubre de 2008

gestionar mejor las emociones

Ultimamente he leido en prensa (DV 29/09/08) declaraciones de entrenadores en las que se hace referencia a la adecuada gestión de las emociones para tomar correctas decisiones. Quizás se estén refiriendo a elementos atencionales o motivacionales, porque en todos los casos lo relacionan con aspectos de “locus de control externo” o de ansiedad frente a los posibles errores. Por eso, más que gestionar las emociones deberíamos de conocer y de utilizar el sistema de autorregulación, en el que confluyen aspectos emocionales, cognitivos y comportamentales de forma integral, verdadero garante de la optimización del rendimiento competitivo. Por cierto, algo que también es entrenable y mejorable.



lunes, 29 de septiembre de 2008

la suerte suficiente sólo aparece después de haber hecho las tareas

Es la conclusión que se puede sacar después de observar la actuación del piloto asturiano del equipo Renault, Fernando Alonso, durante el Gran Premio de Singapur-08. El hecho de salir en 15ª posición y con el objetivo de optimizar la capacidad de su coche, les hace plantearse una determinada táctica, centrada en las tareas que deben de realizar y olvidándose del resultado. Es más, cuando se refieren al mismo lo hacen con cierto pesimismo señalando que, en la práctica, el podium está imposible: "la carrera está perdida, aquí no se puede adelantar. Ni siquiera un safety car me podría ayudar". Inician la carrera con el objetivo de hacerlo lo mejor posible, dentro de sus posibilidades. Sin embargo, en un momento muy favorable para los intereses del piloto asturiano, aparece un safety car justo cuando sólamente él había realizado la primera parada en boxes. Este golpe de suerte junto a su maestría y su orientación hacia la tarea hacen que al final consiga un triunfo inesperado. Esto es un excelente ejemplo de lo que llamo “tener la suerte suficiente para ganar”. Por eso, a los deportistas y entrenadores con los que trabajo, junto al recuerdo de su responsabilidad frente a sus tareas, siempre les deseo que tengan suerte, ni mucha ni poca, sólo la suficiente.



viernes, 12 de septiembre de 2008

los jugadores tenian miedo a ganar

Son declaraciones aparecidas en prensa (D.V. 07/09/08), referidas al comportamiento de los futbolistas del R.C. Zaragoza, durante el partido disputado contra la Real Sociedad. En mi opinión, quizás se esté buscando explicaciones en una direccción inadecuada. Anteriormente he hablado del miedo a ganar o a perder señalando sus diferencias y, en este caso, no creo que se trata de “miedos”, sino de un desajuste motivacional en el equipo. Inicialmente, los jugadores salen centrados en el juego y en el plan táctico, es decir, presentan una disposición motivacional tarea, pero cuando se ponen por delante en el marcador, se produce un cambio de dicha disposición motivacional y pasan a centrarse exclusivamente en el resultado, olvidándose de los aspectos más relevantes del juego y, sobre todo, del plan táctico. La consecuencia de esto, entre otras cosas, es el miedo a cometer errores o a equivocarse, por lo tanto, en su origen es una cuestión de carácter motivacional que, al no desarrollar estrategias de contención para neutralizarlo, se manifiesta y transforma en un efecto emocional.



miércoles, 10 de septiembre de 2008

imaginar, visualizar, soñar, es la manera de estar motivada para seguir mejorando

Son palabras que en boca de la golfista mexicana Lorena Ochoa adquieren una especial relevancia, dado que actualmente ocupa el primer lugar en el ranking mundial del golf femenino profesional. Es una manera de expresar su orientación motivacional, centrada en la mejora, y la importancia que le atribuye a la visualización y a la capacidad de recordar sueños, como herramientas psicológicas para conseguir sus objetivos. En nuesro país, todavía existen demasiadas resistencia para abordar en el entrenamiento la particularidad de las capacidades psicológicas. Mientras que en los paises de nuestro entorno, dichas capacidades se desarrollan conjuntamente de forma integrada, en el nuestro, queda un largo trecho por recorrer. En ocasiones se desconoce su campo de acción y, todavía, demasiados responsables institucionales relacionados con el alto rendimiento deportivo, siguen pensando que la capacidad competitiva se tiene o no se tiene. En estas condiciones, la velocidad de avance y de mejora son muy, pero que muy lentas y casi siempre se llega tarde.



martes, 2 de septiembre de 2008

la vida la jugamos nosotros, no nuestros genes

En una entrevista realizada al genetista E. Boncinelli, experto en el desarrollo de embriones que descubrió primero una de las familias de los genes, y publicada en el diario El País (01/09/08), aparecía esta opinión respecto a la herencia genética. También se señalaba que los genes, a veces, limitan o impiden hacer alguna cosa, pero que nosotros somos los protagonistas de nuestro futuro.



Es un oportuno comentario relacionado con la entrada del 25/08/08, que se alinea en la importancia de la interacción que se produce entre la herencia y el medio para explicar el nivel de desarrollo que podemos alcanzar con nuestro bagaje genético, en el que se hace imprescindible dicha interacción.



martes, 26 de agosto de 2008

cuanto menos intervenga, más seguro estaré de haber hecho mi trabajo

Interesantes y acertadas declaraciones del seleccionador español M. Hendriks de Hockey Hierba, al hablar de su trabajo con los jugadores para los JJOO de Beijing-08.Cuanto más autonomía tenga el/la deportista mayor autodeterminación y crecimiento personal se producirá en el/ella.



Sin embargo, existen entrenadores que actúan de forma contraria, fomentando la dependencia y la sumisión en base a sus criterios personales. Esto desemboca en lo que se conoce como “deportistas marioneta” los cuales, en competiciones de máxima significación, exigencia y determinación, son incapaces de manejar la presión y rendir por lo que valen.



Además, la visión que  tiene el jugador de la situación competitiva durante el partido es muy diferente a la del entrenador desde el banquillo. Por eso, el plan de competición debe ser minuciosamente elaborado entre el entrenador y los deportistas, pero con posibilidades de ser  modificado  para tomar decisiones  intuitivas en situaciones impredecibles o de continua adversidad de las previstas. Reforzar y desarrollar esta manera de  funcionar, es una parte muy importante del trabajo del entrenador.



Es muy satisfactorio encontrarse con técnicos que  piensan  de esta manera y  que realizan  este tipo de declaraciones, porque clarifican la forma de abordar el trabajo con deportistas y contribuyen a reforzar el camino hacia la mejora y hacia su desarrollo personal. 



los músculos y la cabeza están en los genes

Es la opinión del presidente de la Real Federación Española de Atletismo, según el artículo publicado en el diario El País 25/08/08, en el que se comenta la falta de capacidad de competir de determinados atletas  y su origen genético: “se nace con ella o no se  nace”.

En el caso de que así se haya expresado, habría que contextualizarlas y considerar su disgusto por los resultados de sus atletas. Existe una consistente fundamentación teórica y experiencial, que indican lo contrario, es decir, que la capacidad competitiva no pertenece al mundo de la fisiología, de la biología o de la genética, sino que es de componente psico-social  y se puede desarrollar como cualquiera del resto de las habilidades mentales.

Además, cuando se menciona dicha capacidad habría que concretar el contenido de la misma. Pero si se piensa que, al referirnos a la capacidad competitiva, estamos hablando de máxima convicción, de manejar la presión de forma positiva, de perseverar en el esfuerzo, de mantenerse luchador/a ante situaciones adversas y de darlo todo en situaciones de máxima exigencia, evidentemente, se tiene que admitir que son entrenables y que no depende de los genes: Que estuviéramos predeterminados para ser capaces de rendir a nuestro nivel o por encima del mismo hasta ese momento, es una idea  del pasado desechada hace mucho tiempo.

lunes, 25 de agosto de 2008

el fallo reside en la poca mentalización

Son declaraciones aparecidas en el diario el País 22/08/08 y atribuidas a Fermín Cacho, medallista en Barcelona-92, referidas a la actuación del equipo de atletas de la Federación Española de Atletismo desplazados a los JJOO de Beijing-08. Para comentarlas, habria que conocer si, dentro de los planes de entrenamiento, se contempla el aspecto de la preparación psicológica y se aborda desde una perspectiva integrada.

La cantidad de tiempo dedicada a construir una mentalidad competitiva, irá en consonancia con el valor que tiene este aspecto para el deportista y su entrenador, que en la mayoría de los casos es escasa. Si además piensan que eso se va consiguiendo fundamentalmente a través de la experiencia, difícilmente llegarán a alcanzar su máximo desarrollo potencial.

Sin embargo, no estoy de acuerdo cuando señala que “Si el atletismo español se va de vacio…es un fracaso”. Para realizar este tipo de valoraciones es necesario conocer la actuación de cada atleta y constatar que su comportamiento competitivo ha estado alejado de su potencial, es decir, de su marca personal. Y aunque esto sea así, existen factores externos que condicionan el resultado de una competición, cuya característica principal es su aleatoriedad. Comparto su opinión  de que "nunca es tarde para estrenarnos", pero también añadiría amistosamente que "nunca es tarde para entrenarlas".

sábado, 23 de agosto de 2008

la desobediencia puede ser un síntoma de madurez

Con esta frase comenzaba un artículo en un diario estatal (El País 22/08/08), para comentar el partido de Hockey hierba de semifinales disputado en Beijing 08 entre el equipo español y el australiano.



Se refería al cambio decisional que se produjo en un saque de penalty-corner, en la fase final del partido, que supuso la victoria para el equipo español. Según el jugador el plan era lanzarlo a la derecha porque al equipo australiano le iba peor. Sin embargo, justo antes de lanzarlo pensó: “Después de 7 penaltys-corners lanzados nos han bloqueado mucho esa zona y me he dicho: no Santi, por la izquierda”. Y por allí entro la pelota.



Más que una desobediencia es un claro ejemplo de toma de decisiones intuitiva, rápida, basada en el conocimiento experiencial y en la determinación del jugador, como acertadamente se encargo de explicar una vez finalizado el partido: “Cuando iba a lanzarlo, me acorde que en un torneo anterior disputado contra esa selección le habíamos marcado tres tantos por ese lado y no dudé al cambiar de lado”.  A veces, los procesos decisionales intuitivos no se pueden explicar cómo han ocurrido, pero se encuentran íntimamente relacionados con la inteligencia práctica y, por eso, el plan táctico debe ser lo suficientemente flexible para que los jugadores puedan utilizar todo su talento.



jueves, 21 de agosto de 2008

Lo importante no es alcanzar las estrellas sino tener estrellas que alcanzar.

Más o menos es lo que se comentaba en  prensa (DV 15/08/08), relacionado con el pensamiento que les guía a determinados deportistas olímpicos. Entre ellos, a la nadadora sudafricana  Du Toit que, a pesar de perder una pierna en un desgraciado accidente, participa en estos JJOO como una más.



Señala la importancia de plantearse objetivos y metas concretas, desde un punto de vista motivacional, que nos orientan y nos guían en el camino decidido. Además el hecho de plantearse retos es el primer paso para conseguirlos.



Me he encontrado con deportistas que se sienten incómodos cuando les he sugerido que se planteen objetivos. Sin embargo, más bien creo que lo que les incomoda es verbalizarlos o reconocer que los poseen, como si el hecho de tenerlos les generara más presión y conllevara la obligación de alcanzarlos.



Es una manera muy expresiva de remarcar la distancia que existe  entre tener objetivos y la obligación de conseguirlos, lo que ayuda a reducir la presión exógena y a incrementar el esfuerzo y el compromiso necesarios para lograrlos.  También focaliza la atención  en lo que depende del propio deportista, considerándolo como valor de máxima importancia: el hecho de “tener estrellas que alcanzar” es una decisión personal que depende de uno mismo y proyecta hacia el futuro.



martes, 12 de agosto de 2008

Intentar hacer las tareas y… suerte necesaria para hacerlas.

De esta manera  y con ese mensaje para Ana Carrascosa, judoka española participante en la categoría de-52 Kg., despedía a mi colega y amiga Azucena Verde cuando partió para Pekín. El desenlace no ha ido por ese camino: inicialmente realizó dos excelentes combates, uno de ellos con la china campeona olímpica 2004 y 2008. En la repesca, vuelve a competir excelentemente otros dos combates:  con la subcampeona y con la tercera del campeonato del mundo 2007 pero, en este último, en una desafortunada acción se le sale el hombro. 



Como el reglamento señala que cualquier contacto médico-deportista supone automáticamente la descalificación  de la judoka, Ana tuvo que continuar como pudo hasta que le sancionaron dos veces por falta de combatividad. Ahí se terminaron los sueños de mis dos amigas y les queda la satisfacción por el trabajo realizado y la diversión mientras ha durado su historia.



Pero es un buen ejemplo de la contradicción y de la doble moral que existe en las estructuras relacionadas con el deporte, en el que sólo valen los resultados obtenidos y no cuenta lo demás. Esto, en el modelo institucional español de alto rendimiento, supone por un lado, que todo el trabajo realizado y toda la mejora conseguida durante los últimos años así como el esfuerzo y la motivación empleada poseen un insignificante valor y se evaporan en el aire, como si no existieran. Por otro, se rasgan las vestiduras cuando se produce un positivo en los controles antidoping y arremeten contra los tramposos descubiertos, cuando en realidad el modelo  institucional que defienden y los valores que se manejan en él, refuerzan el clima motivacional hacia las trampas.



Desafortunadamente en numerosas ocasiones se utilizan acciones  tramposas para ganar,  y no me refiero al doping, que también  son un engaño y se alejan del “fair play” y del espíritu olímpico al que continuamente  se refieren, como si fuera algo sobrenatural desconectado de sus propias responsabilidades como dirigentes que son. El clima motivacional que generan con las acciones diarias correspondientes al modelo  institucional señalado, también contribuye a  debilitar el funcionamiento ético y a ese espíritu olímpico al que tanto apelan, dado que lo único que se valora son los resultados obtenidos.



 



miércoles, 30 de julio de 2008

el trabajo bien hecho

Era la valoración generalizada que expresaban los representantes institucionales en la rueda de prensa realizada con motivo de la presentación  de la delegación española para los Juegos Olímpicos 2008, sgún los comentarios aparecidos en los diarios de mayor tirada estatal y el D.V. del 28/08/08. Para ello, se basaban en los resultados obtenidos por los deportistas españoles durante el presente año, es decir, utilizaban como referencia evaluativa un indicador que no sirve para ello, como ya lo hemos señalado y  razonado en una entrada anterior. Se continua funcionando con dinámicas del pasado, carentes de una base mínimamente científica, sobre la que se pueda construir un modelo de alto rendimiento sólido y garantista, centrado en el crecimiento personal del deportista y en su mejora contínua. Además en alguno de los casos mencionados, como R. Nadal y C.  Sastre, dudo que hayan tenido algo que ver en su preparación las federaciones estatales correspondientes. Por lo demás, me gustaría que todos los deportistas españoles que acudan a la olimpiada rindan por lo que valen  y, si obtienen medalla mucho mejor.  Pero lo que más deseo es que todos ellos hayan basado su  preparación de acuerdo a los parámetros señalados por  el corredor C. Sastre, brillante vencedor del Tour de Francia-08: trabajo, sacrificio, esfuerzo, respeto, perseverancia y honestidad. Disputar unos Juegos Olímpicos de esta manera y darlo todo es el verdadero éxito y, si a esto le acompaña la suerte suficiente, seguro que se alcanzarán los resultados deseados.



martes, 29 de julio de 2008

los sueños también llegan de mayor

Son las palabras que señalaba  el ciclista C. Sastre antes de llegar a París vestido de amarillo, una vez finalizada la etapa contrarreloj y virtual ganador del Tour de Francia 08.  Al parecer gestionó excelentemente la angustia, ya que su actuación en la etapa fue casi perfecta, según los entendidos. Señalaba la importrancia del aspecto mental en el triunfo conseguido y en la capacidad de tomar decisiones correctas en los momentos oportunos. Y continuaba “ dicen que los sueños se cumplen cuando eres niño, pero parece que llegan también cuando eres mayor”. El recordar esos sueños numerosas veces a lo largo de su vida, a pesar de que no lo identifica como parámetro de rendimiento, seguramente habrá contribuido a disputar la etapa con la calma necesaria, con la frialdad ejecutora y con un pedaleo ligero, seguro, firme y de ritmo fácil, según la valoración (El País 27/08/08) de otros corredores españoles presentes en la ronda gala.



domingo, 27 de julio de 2008

gestionar la angustia en noventa y cuatro segundos

Es un título aparecido en prensa, El País (26/07/08), referido a la etapa contrarreloj que deben de cubrir los corredores en el Tour de Francia-08, y en cuyo artículo los dos corredores que se disputaban la victoria final hacía referencias a esta dimensión. Son muy aleccionadoras las declaraciones del corredor español C. Sastre “Me siento tranquilo y relajado, tengo delante de mí esta oportunidad y voy a luchar por ella”. Son pensamientos muy acertados que seguro le ayudarán al rendir a buen nivel. Además, continua “ el gran día ha llegado y yo estoy listo”. Sin embargo el preparador de C. Evans, el corredor australiano, centra su explicación en “la angustia de quien lleva el maillot amarillo y teme perderlo” y continua “la gestión de la angustia que invadirá a Sastre cuando reciba las referencias de los tiempos de Evans y comience a pensar que sus 94 segundos se van a quedar en nada”. Comparando estos dos planteamientos vemos que en caso del español se encuentra centrado en aspectos endógenos y afronta la situación como un reto personal, es decir, en el punto óptimo. En el segundo caso, se centra en aspectos exógenos y, sobre todo, centrado en lo que hará el corredor adversario. Me imagino que si el corredor español acompaña a estas palabras sus tareas correspondientes seguro que rendirá al máximo. Por el contrario, si el corredor australiano mantiene el discurso de su preparador creo que su rendimiento dejará mucho que desear.



viernes, 25 de julio de 2008

el resultado obtenido y su imposibilidad de utilizarlo como referencia evaluativa

Continuamente observamos que, cuando se producen triunfos exitosos, se tiende a valorara positivamente el trabajo realizado en el entrenamiento y en la preparación de un campeonato. Sin embargo el resultado de clasificación, entendido como el puesto conseguido, no debería tener esa función evaluativa que en determinados ámbitos y en demasiadas ocasiones continúa siendo la única forma de valorar al deportista. 
Al no poseer ninguna magnitud para poder ser medida, carece de fiabilidad y validez valorativa, lo que impide su sostenibilidad y replicabilidad en el tiempo, por lo tanto, como instrumento evaluativo deja mucho que desear. Otra cosa es el resultado asociado al comportamiento del deportista, que si posee características, o magnitudes de medida, para poder ser evaluado.



Muchas son las variables relacionadas con el resultado (clasificación) de carácter incierto y aleatorio, lo que impide su uso evaluativo, a pesar de que aparentemente, pueda ser la consecuencia de un trabajo bien hecho. Carece de características y propiedades que puedan ser ordenadas en una escala numérica y ser medidas de forma individual.



Sin embargo, el comportamiento de los deportistas sí que pueden poseer esos elementos susceptibles de ser medidos. Además, al realizar dicha valoración, en el primer caso estamos utilizando referencias externas, es decir, comparación normativa, y en el segundo internas, de carácter autocomparativo. Por lo tanto, en el ámbito del rendimiento deportivo, desechemos el resultado de clasificación obtenido en una competición como principal instrumento de evaluación para valorar el comportamiento de los deportistas.



miércoles, 23 de julio de 2008

se me fue la cabeza

Es un comentario  del golfista Sergio Garcia, aparecido en prensa (DV 21/07/08), relacionado con su actuación en el Brithis-08.  Y continua “se me fue del todo, era como si tuviera el cerebro muerto, mi cuerpo era incapaz de reaccionar”. Se refiere al juego desarrollado en los 9 últimos hoyos. Es interesante porque relaciona el aspecto cognitivo con el comportamental, pero ¿qué ha pasado con las emociones?. En el segundo golpe del día, al no alcanzar la bola el lugar deseado, deja caer el palo, en el green del segundo hoyo lo lanza al suelo, es decir, realiza dos comportamientos reactivos provocados por una alteración emocional, la hostilidad. Sabemos que existe una estrecha relación entre el tono muscular de “sostén” y las emociones,  que esta relación se construye de forma no consciente y que, para ejecutar las acciones con precisión,  debe de  evitarse fluctuaciones emocionales y mantenerlas estables, a pesar de que  en parte escapan a nuestro control. Por eso, es entendible el comportamiento reactivo, pero los pensamientos sí están bajo nuestro control y se pueden construir procesos que nos permitan dirigirlos y manejarlos adecuadamente en cada momento. Es una parte del entrenamiento y es lo que resulta llamativo: que en el nivel de competición  en el que se ha dado esta situación, ocurran estas cosas y que se consideren inevitables. Conviene recordar que, desde nuestra perspectiva integral, las emociones, los pensamientos y los comportamientos se encuentran estrechamente interrelacionados, pero que lo único que se puede estabilizar son los pensamientos, es decir, la cabeza.



domingo, 29 de junio de 2008

amenaza o desafío

En esta ambivalencia parece ser que se movió el aspecto mental del jugador de futbol Cesc Fábregas, a la hora de lanzar su penalti contra Italia, para acceder a las semifinales,  en este Cto de Europa. Como él mismo señalaba (Diario Vasco 24/06/08), “la vida te da una oportunidad y yo sabía que lo marcaría”. Se pudo observar que el jugador rebajó tensión a través de varias respiraciones profundas y, aunque en su equipo no es el encargado de lanzarlos, asumió la responsabilidad de lanzar el último, que a la postre fue el decisivo. Utilizó la respiración, el autodiálogo centrado en sí mismo y en la responsabilidad, la confianza  de rendir bajo presión, pero sobre todo, supo afrontarlo como un reto personal, como una oportunidad de ponerse a prueba y demostrarse a sí mismo que era capaz de hacerlo, a pesar de que era el primer penalti que lanzaba desde los 15.  Curiosamente, cuando utilizas este estilo de afrontamiento, lo demás no existe.



viernes, 13 de junio de 2008

cuando la presión se convierte en motivación

Leo estos días acerca del último partido de futbol que tienen que disputar el Sporting de Gijón, el Málaga y la Real Sociedad, en el que se juegan dos puestos de ascenso, y no dejan de sorprenderme algunas de las valoraciones que se están haciendo: Que si los jugadores del Málaga están nerviosos e inquietos, que en Gijon están preocupados por la visita del Eibar, que tienen miedo a perder etc., etc… Quizás sean pensamientos que a los seguidores de la Real les gustaría que los tuvieran los jugadores de los otros equipos.



A nada que reflexionen un poco los jugadores de los dos primeros equipos señalados, se preguntarán si prefieren estar con posibilidades de depender de ellos mismos para ascender, lo que genera presión, o como la Real Sociedad, que depende de los resultados de los otros equipos, lo que a priori parece que se tiene menos presión y más tranquilidad. Pero en realidad, la aparente baja presión por ganar, al depender de otros resultados, sólo le puede acompañar una falsa tranquilidad .



La presión asociada al aumento de posibilidades por obtener un objetivo siempre es deseable y bienvenida y, en este sentido, los equipos señalados sólo tienen que conseguir el resultado que obtenga la Real Sociedad para alcanzar su objetivo. Que todavía no se haga esta reflexión supone que se está lejos de entender los procesos inmersos en el alto rendimiento deportivo y, por eso, esperamos que no la hagan, que gestionen mal la ansiedad, que la consideren negativamente y que obtengan peor resultado que la Real Sociedad: esta posibilidad también existe.



miércoles, 4 de junio de 2008

la obligación de ganar: un buen ejemplo de autotrampa motivacional

En numerosas ocasiones he observado a deportistas y entrenadores  automotivarse utilizando para ello la presión exógena, centrando su atención e importancia en el resultado, sin caer en la cuenta de que, cuando haces esto de forma prioritaria,  se pierde la perspectiva de la tarea que se debe realizar para alcanzar el objetivo que se busca. A esto es  a lo que denomino “autotrampa motivacional” porque los deportistas, inconscientemente, cambian su orientación motivacional personal y pasan de estar orientados hacia  la tarea a centrarse en el resultado. Cuando ni siquiera sabes que esto está sucediendo, difícilmente se puede poner remedio a los efectos que produce, como son el aumento de la ansiedad, la inestabilidad de la confianza o la pérdida de atención de las situaciones de juego durante las fases críticas de la competición, entre otras.  De ahí la importancia de conocer el funcionamiento de los procesos motivacionales, sobre todo, desde la perspectiva de metas de logro.



martes, 3 de junio de 2008

la ansiedad nos jugó una mala pasada

Es el comentario atribuido al entrenadopr  del equipo de futbol de la Real  Sociedad, aparecido en prensa al día siguiente de empatar el partido contra el Salamanca. Es interesante porque varios días antes también señalaba que “la cuestión es gestionar la ansiedad”. Anteriormente hemos señalado que la ansiedad es tiene unas causas, es decir, se produce por uno o varios motivos y, mientras no analicemos y abordemos  estas causas  que la generan, difícilmente la podremos gestionar.



Estuve en el campo viendo ese partido y se podría decir que la presión exógena brotaba de todos los lados: la prensa había comentado la “necesidad de ganar el partido”, los técnicos señalaban que “lo único que importaba era ganar”, los jugadores “ganar sí o sí”, los espectadores “hay que ganar como sea” e incluso por la megafonía del campo, en el descanso del partido, se escuchaba: “hay que ganar este partido”.  Y ya sabemos que la presión exógena es el mejor aliado de la ansiedad.



Lo que ocurre es que, ante semejante marea de ansiedad,  los jugadores pueden perder la noción del juego, del ritmo del partido, de la táctica, la precisión en el pase, se precipiten en sus acciones, se comporten reactivamente, transmitan una sensación de mediocridad y, a veces, cuando se encuentran delante del portero no vean ni la portería. Esto es parte de lo que ocurrió en el campo.
La conclusión para los espectadores es que los jugadores son malos, que no le dan a una piedra, que son unos mantas, etc.., cuando en realidad lo que ha sucedido es algo tan normal como que la marea de la ansiedad ha “tapado” su capacidad y su talento. Por eso, la cuestión es  abordar las causas que la producen porque, cuando se está continuamente incrementando el efecto (aumentando el nivel de ansiedad) de carácter exógeno, llega un momento en el que se convierte en un “tsunami”  que arrasa con todo, incluida la motivación, la voluntad, la calidad y el esfuerzo de los jugadores.



miércoles, 21 de mayo de 2008

la cuestión es gestionar la ansiedad

Es la opinión de varios entrenadores de futbol que ha predominado en la prensa en las dos últimas semanas. Lo curioso es que en la mayoría de los casos, es en este momento cuando les ha venido a la cabeza este pensamiento, quizás porque es lo que más les preocupa, como el dicho “te acuerdas de santa bárbara cuando suenan los truenos”. Pero además, es confundir la causa con el efecto porque, en el alto rendimiento, lo que se debe de gestionar es la presión que es la la que, mal gestionada, genera ansiedad. Lo que ocurre es que, para desarrollar una estrategia que permita canalizar la presión y convertirla en un aliado y no en aumento de ansiedad, es necesario conocer su origen, su naturaleza, su momento crítico y su duración. Mencionarla es fácil, pero dominar y conjugar su saber con su resolución práctica no. Además, para optimizar el potencial de los deportistas, lo importante es incorporar y desarrollar estrategias psicológicas durante el entrenamiento y a lo largo de la temporada, que permitan manejar la presión en la dirección adecuada, antes de llegar a esos momentos en los que necesitamos gestionarla para evitar que lo contamine todo.



viernes, 16 de mayo de 2008

en cada carrera vamos a ir con la idea de hacerlo lo mejor posible, de divertirse.

Son los excelentes comentarios, atribuidos a Fernando Alonso, que he leido en el diario El País (11/05/08) y con los que coincido plenamente. El hecho de tener muy pocas posibilidades de ganar una competición, no cambia la actitud ni el estilo de afrontamiento, centrado en la mejora y orientado hacia la motivación intrínseca.
Además, es evidente que estos objetivos de competición se encuentran bajo el control de los deportistas, por lo tanto, su respuesta emocional estará carente de ansiedad y de dimensiones negativas: “Busca aquello que dependa de ti, vívelo intensamente y disfruta de cada momento ya que, lo que ocurra, puede ser que sea irrepetible”. Es una de las sugerencias que les propongo a los deportistas con los que trabajo el aspecto psicológico y, cuando lo consiguen, se sienten inmensamente afortunados por lo vivido.


miércoles, 14 de mayo de 2008

“estaba sin confianza”

Es el comentario más generalizado que se escuchó en las declaraciones de los pelotaris que han quedado eliminados en cuartos de final del campeonato. Es curioso que coincidan en esto y, sobre todo, que hayan reconocido salir a disputar el partido “faltos de confianza”, transmitiendo una gran sensación de impotencia, como si nada hubieran podido hacer para recuperarla. Es cierto que una de las formas de conseguir confianza es ganando partidos; otra, estar en un excelente estado de forma, pero también es importante destacar que estos excelentes pelotaris han permitido, erróneamente, que su confianza descienda, bien porque últimamente no estaban jugando adecuadamente o bien porque estaban mermados en su estado de forma. Lo que ocurre es que confundir el estado de forma con el nivel de confianza no es lo más conveniente en estos casos, sobre todo cuando uno se encuentra ligeramente mermado de su potencial. Y creo que esto es lo que ha ocurrido, en unos casos se ha asociado la confianza a no encontrarse a gusto en la cancha y en otros al estado de forma del pelotari. También podría haber sido de otra manera, como nos dice el conocimiento científico: la confianza es un proceso interno que depende de la capacidad de autoconvicción de los deportistas, independientemente del resto de los aspectos señalados, como la experiencia competitiva nos lo ha demostrado en numerosas ocasiones.



lunes, 12 de mayo de 2008

cuando está enfadado juega más

Parece que es la opinión de los seguidores del pelotazale Martinez de Irujo, según las declaraciones del presentador que estuvo retransmietiendo el partido de cuartos de final del campeonato-08 manomanista (Tele 5) contra Sebastián Gonzalez. Tuve la ocasión de verlo y me llamó poderosamente la atención la exagerada hostilidad que utilizaba Martinez de Irujo durante el partido incluso, en determinados momentos, perdiendo los papeles. Creo que el nº de me cagüen…. durante el partido fueron tantos como los pelotazos realizados. Ya hemos señalado en otras entradas que esta dimensión emocional, aunque inicialmente pueda ayudar a aglutinar el potencial de los deportistas pareciendo que mejoran en sus prestaciones, enturbia la visión de juego, aumenta el gasto energético en cada acción del partido con el consiguiente impacto negativo en la fatiga percibida, bloquea las sensaciones propioceptivas y contrinuye a tomar decisiones equivocadas. Por eso, cuando no se tiene otros recursos el desconocimiento hace “tirar” de la hostilidad para buscar el rendimiento óptimo, sin saber que es una mala compañera de viaje para ese cometido. Curiosamente, sea por casualidad o provocado por este efecto negativo, entre los cinco últimos tantos del partido, el pelotari señalado cometió dos errores de decisión que, al final, posiblemente le costaron el partido.



lunes, 28 de abril de 2008

“sistema de motivación”

Repasando las noticias de los periódicos durante esta semana me llamó la atención un comentario de un entrenador al que se le había ocurrido utilizar videos para preparar el partido - ”parece que estos videos funcionan”.Eran secuencias de películas especiales. Gran parte del positivo resultado conseguido lo atribuía al hecho de visionar  las imágenes señaladas. O sea que,  la  decisión que toma se basa en “a ver si funciona”, en el desconocimiento de las posibles asociaciones que se puedan establecerse entre lo visionado y la visualización, necesarias para afrontar una competición de forma adecuada, ya que incluso puede que las confundan y, como consecuencia  de todo ello, al conseguir un resultado positivo, surge la  gran conclusión: parece que estos videos funcionan fenomenalmente para la motivación. En realidad, ¿podria explicar  lo que ha hecho, más allá de comentar que “les he puesto el video de rambo”? Es un buen ejemplo que nos indica la manera en que se toman muchas decisiones orientadas al afrontamiento competitivo, carentes de argumentos, de criterios científicos, encomendándose al azar  y experimentando con la ruleta de la suerte, por si toca.   



miércoles, 16 de abril de 2008

mentalidad de cantera

Es un buen ejemplo de construcción de pensamiento de un jugador de Zubieta, la cantera de la Real Sociedad S.A.D., cuando frente a la intención del club de fichar a un internacional zurdo de 17 años, dicho jugador responde que se debe ser respetuoso con ese tipo de decisiones que toman los responsables técncos. “Hay que tomar esas cosas con tranquilidad, seguro que será en beneficio del club.” ¿No te parece falta de confianza? Y contesta el jugador, pues no “tú solo puedes responsabilizarte de tu trabajo, entrenar a tope, tratar de convencer al entrenador con tu trabajo de que puede contar contigo y, si juegas, darlo todo e intentar hacerlo lo mejor posible. Lo que no puedes hacer es darle vueltas a la cabeza.” Este tipo de pensamientos deberían formar parte de las enseñanzas que deberían recibir los jóvenes jugadores inmersos en los proceso de tecnificación, para construir una metalidad sólida y comprometida con la entidad. Este jugador la tuvo en su momento y, a la vista de su actitud frente a esta situación, se puede confirmar que la ha interiorizado plenamente.



lunes, 14 de abril de 2008

más no puedo hacer o el camino hacia la desesperación

En determinadas fases de la competición, numerosos deportistas sueltan frases de este estilo con un tono derrotista y de hartazgo. Es el caso del golfista S. Garcia aparecido esta semana en prensa (El Pais 12/04/08), “qué más puedo hacer si la bola no quiere entrar” o “ en este campo no me sale nada, no es culpa mía”. Evidentemente es el aspecto psicológico el que debería mejorar, sobre todo para evitar caer en la desesperación y mejorar los proceso decisionales para atacar la ejecución del putt con determinación, confianza y resolución. Esta valoración también la ha realizado el mítico Jack Nicklaus en el mismo artículo “su problema es psicológico, le falta confianza con el putt”. Por eso, no encuentro explicaciones al déficit de preparación psicológica que parece que existe entre los jugadores profesionales españoles. Quizás no se sepa en qué consiste, pero actualmente existen en el estado excelentes profesionales a los que podrían acudir. Sin embargo, el golfista español ha comenzado a trabajar con un nuevo técnico especialista en putt, por lo tanto, o la fortuna le sonrie y hará que mejore en este aspecto o seguirá con el mismo problema hasta que, a través de un entrenamiento adecuado, mejoren las prestaciones psicológicas especificas que exige este golpe, sin darse cuenta que la decisión tomada le lleva a hacer más de lo mismo.



jueves, 10 de abril de 2008

soñando no se gana; jugando bien sí.

Interesantes declaraciones aparecidas en prensa (D.V. 10/04/08), realizadas antes de jugar el partido contra el Bayern de Munich y atribuidas a M. Laudrup, entrenador del Getafe C.F., que nos sirven para hacer una pequeña reflexión.



El hecho de soñar la forma en que quieres jugar el  partido antes de disputarlo, entre otros efectos positivos, hace aumentar enormemente las posibilidades de jugarlo bien. Ya hemos señalado en otras ocasiones que soñar con lo que deseas que ocurra en una competición, es una forma de entrenamiento mental que contribuye a reforzar  la convicción y a mantener la fuerza mental.



Conviene fijarse en las palabras posibilidades  y convicción , porque más adelante, en el mismo artículo, añade el entrenador: “Si salimos con la misma convicción que en la segunda parte del partido de ida, tenemos nuestras posibilidades” , es decir, que por un lado minimiza el valor del sueño y por otro pide a los jugadores, como una necesidad fundamental, lo que el sueño aporta al rendimiento de los jugadores. Por lo tanto, sueña con lo que deseas que ocurra mañana y verás como mantendrás la convicción y aumentarán las posibilidades de obtener lo que persigues.    



miércoles, 2 de abril de 2008

me tengo que cabrear más: la errónea atribución de rendimiento a la hostilidad

A veces, quizás demasiadas, l@s deportistas basan en esta dimensión emocional sus posibilidades de rendimiento, sin conocer en profundidad las peligrosas asociaciones que eso conlleva. Buscan cabrearse, ponerse de mal genio o simplemente violentarse pensando que les va ayudar a rendir, como pudo haber sucedido en situaciones pasadas.
El hecho de cabrearse por sí mismo, no guarda relación con el rendimiento. Otra cosa es que, en ese estado, el deportista aumente su activación, focalice su atención, se centre en lo que tiene que hacer  y tome decisiones con determinación y resolución. Es decir, estos “acompañantes” de la hostilidad sí que hacen aumentar el rendimiento y, sólo en el caso de que no lo supiera hacer de otra manera se recomienda esa vía, la de la hostilidad, la de cabrearse, dado que lo más importantes es disponer de dichos acompañantes.
Pero esto tiene su parte negativa, porque hoy sabemos que la hostilidad se encuentra relacionada con el descenso de la confianza, con el aumento de fatiga, con la pérdida del autocontrol y con el bloqueo de los mecanismos perceptivos finos, aspectos de suma importancia para realizar comportamientos eficientes y precisos.
Por lo tanto, se trataría de separar las dimensiones que ayudan a optimizar los recursos de las que los perjudican y, en el caso de la hostilidad, intentar reducir su presencia cuando se busca el estado de rendimiento óptimo (ERO) porque, ni es el camino para llegar a él ni puede ser el elemento aglutinador del mismo. Ahora bien, cuando no se sepa como hacerlo y, dado que los mecanismos de la hostilidad tambien se componen elementos no conscientes, se puede pensar que el azar bloqueará sus efectos negativos, permitiendo que aparezcan nítidamente  sus necesarios acompañantes de rendimiento anteriormente señalados para alcanzar una eficiente actuación.


lunes, 31 de marzo de 2008

a mi la presión no me molesta.

Vuelve a llamarnos la atención positivamente los comentarios realizados por el jugador  del club de fútbol Arsenal, Csec Fábregas, en prensa (El Mundo 29/03/08), para explicar la forma en que aborda situaciones que considera  presionantes. Y continua “me ayuda a concentrarme, me motiva para salir al campo y a hacerlo todavía mejor”.



En realidad se está refiriendo a la presión de carácter endógeno, asociándola a su sistema de autorregulación, en la medida que menciona la focalización de la atención, la automotivación y la competencia percibida.



Con este pensamiento se sitúa en el discurso positivista de la presión que se defiende en este espacio, junto a la perspectiva de que es entrenable y, por lo tanto, mejorable en aquell@s deportistas que puedan sentirse amenazad@s en situaciones de presión.



miércoles, 26 de marzo de 2008

en el tenis siempre pasa eso

Hablamos sobre la confianza y sobre sus procesos correspondientes que, en numerosas ocasiones se desconocen su funcionamiento. En un artículo aparecido en El Pais 24/03/08, se comentaba que lo que marca la diferencia en el tenis es la confianza, basada en ganar partidos importantes.



Si contabilizamos los partidos importantes ganados por Rafa Nadal frente a los no ganados, la balanza se inclina favorablemente a los primeros, por lo tanto, en base a esto no debería tener problemas con la confianza y, sin embargo, según las opiniones de su entorno sí que las tenía: "le estaba faltando eso, ha ganado dos que le habían ganado la última vez".



Esta es precisamente la cuestión: cuando las cosas son favorables, se gana y transcurren según lo previsto, es relativamente sencillo tener alta la confianza pero, parece ser que determinados partidos que se pierden pesan demasiado y hacen descender el nivel de confianza obtenido. Por eso, es muy importante trabajar las otras fuentes que refuerzan y estabilizan  la confianza y, sobre todo, aprovechar las fases competitivas beneficiosas para construir un “dique” sólido y consistente en el que se pueda conservarla y sacarla a relucir cuando las cosas se complican. Pero esto ya es parte de la preparación psicológica.



lunes, 24 de marzo de 2008

a veces, sin darnos cuenta, cerramos las puertas a las buenas sensaciones

Conversando con un golfista profesional me comentaba que en el último torneo había metido 3 de 8 metros, pero que también había “fallado” muchos Putts de 3 metros y que no se encontraba cómodo. A veces, como en estos casos, es complicado enviarle un mensaje que lo entienda, que lo acepte y que genere una influencia positiva en su mejora.



Eso está muy bien, le comenté, pero cuanta menos importancia le des a que los de tres metros no han entrado (que no es lo mismo que “fallar”) conseguirás embocar muchos más. Debes intentar disociar entre la consecuencia del comportamiento ejecutado (que no entren) y las sensaciones de satisfacción que siempre deben de ser las mejores, y si utilizas "he fallado" será muy difícil que lo consigas.



sábado, 15 de marzo de 2008

lo único que tienes que hacer es exigirte a ti mismo el 100%

Es la forma en que el piloto asturiano F. Alonso (DV 15/03/08) va abordar la carrera de Australia, con el inicio de la temporada de Fórmula 1. Una sabia decisión que refleja su consistencia psicológica: su actitud, indpendientemente de las posibilidades de alcanzar podium, sigue siendo la misma: intentar darlo todo y seguir caminando  hacia arriba.



También hace mención a la importancia de autoimponerse objetivos propios para cada competición. La combinación de estos dos recursos  psicológicos aumentan enormemente las posibilidades de rendir al máximo y de obtener un excelente resultado.



En realidad se puede interpretar que maneja tres principios básicos: El centrarse en aspectos que depende de él y son estables, aunque el tercero carece de sostenibilidad en el tiempo, me refiero al conseguir rendir al máximo en cada carrera. En cualquier caso,  la forma en que tiene construidos sus procesos psicológicos es envidiable.



lunes, 10 de marzo de 2008

la repetición es la base de la perfección

Pues resulta que no, que a esta frase (El País 29/02/08) le falta una palabra detrás de la primera que es “con variación”. Desde hace muchos años sabemos que el ser humano no puede realizar dos movimientos exactamente iguales; por eso todas las repeticiones son diferentes. Además, el eminente psicólogo ruso Bernstein en 1966, ya señalaba que en el camino hacia la excelencia deportiva la repetición con variación era la mejor forma de adquirir el dominio sobre una técnica  deportiva. Más tarde, a la variabilidad se le unió la aleatoriedad.



Esto también es aplicable al entrenamiento mental en el que, para dominar estrategias psicológicas y construir estructuras cognitivas, la repetición de los procesos de pensamiento son determinantes, sobre todo con los dos principios señalados. El gusto por la repetición de pensamientos y autoacciones mentales, nos llevará a reforzar la asociación pensamiento-emoción, que es la base del estado de rendimiento óptimo.



viernes, 7 de marzo de 2008

para que luego digan que la competencia aumenta la competitividad

          El hecho de la rivalidad es un acontecimiento que ha generado un interesante debate desde hace tiempo que, al no haber sido centrado correctamente, ha generado un posicionamiento enfrentado, sobre todo entre técnicos e investigador@s. L@s que se muestran a favor, es decir, que la influencia  generada es positiva “como que ayuda a rendir al máximo”, se basan en  opiniones y creencias personales que deben ser respetadas.  Pero cuando se recurre al conocimiento científico y a las investigaciones  recientes, tenemos que reconocer que el impacto es negativo.   
          Por eso, en mi opinión, la competencia intraequipo genera  en sus miembros ansiedad, preocupación, miedo a cometer errores, precipitación, pérdida de referencias hacia la mejora y baja cohesión de grupo.
          El enunciado de esta entrada surge de la noticia (publicada en  EL PAIS 29-02-08), al comentar el caso del portero del  Valencia C.F., T. Hildebrand, que ha comenzado a rendir a su nivel a partir de que desapareciera la competencia con su compañero para ocupar el puesto en la portería del equipo.


miércoles, 5 de marzo de 2008

cuanta más responsabilidad tengo, mejor me siento

Son unas declaraciones realizadas por el jugador  del club de futbol Arsenal, Csec Fábregas, para explicar la forma en que aborda partidos importantes. En realidad está ofreciendo un excelente ejemplo de mini-estrategia para afrontar los momentos de máxima presión durante la competición.



Cuando la responsabilidad aumenta, mayor es el protagonismo que adquiere el jugador,  mayor es el significado personal de la situación, mayores son las probabilidades de conseguir el objetivo propuesto, en definitiva es una situación de reto personal. Por lo tanto, bienvenida sea la responsabilidad.



Además en la alta competición, el hecho de aumentar la responsabilidad, conlleva que los parámetros psicológicos y emocionales se puedan activar de forma extraordinaria.



lunes, 3 de marzo de 2008

sueña con lo que deseas que ocurra mañana

Es una de las consignas que más me gusta transmitir, el día anterior a la jornada de competición, a l@s deportistas de alto rendimiento con l@s que trabajo. Pienso que es una manera natural de trabajar los escenarios mentales anticipados (E.M.A.), necesarios para poder generar  acciones de anticipación.



Esta es una excelente habilidad que se basa en el sueño lúcido, en cuyo estado se puede cambiar el curso de los acontecimientos, generar situaciones imaginarias agradables, sentir un poderío excepcional o cualquier cosa deseada que se le ocurra. A la persona que se autoinduce el sueño lúcido o lo tiene a menudo de forma espontánea se le conoce como onironauta.



Recordar los sueños es una habilidad muy importante que tiene gran trascendencia para el rendimiento deportivo y es una característica de la mayoría de l@s deportistas de alto nivel. En numerosas ocasiones, después de obtener un resultado excepcional,  han comentado que las cosas se desarrollaron como se las habían imaginado, que ya lo habían soñado.



viernes, 29 de febrero de 2008

el gran remedio que vale para todo

La semana pasada  mi colega Onofre Contreras comentaba una interesante anécdota que había conocido a lo largo de su experiencia con entrenadores y comentaba: En una ocasión, antes de afrontar un importante partido, un jugador del fútbol le comentó a su entrenador "mister, me encuentro nervioso, intranquilo..., no se lo que me pasa pero no me encuentro bien, ¿qué puedo hacer?"



Pues nada, le contesta el mister: “vete al Corte Inglés que allí hay de todo y seguro que encontrarás algo con lo que solucionarás tu problema”. ¡Hale! ya está todo dicho: cuando aparezcan desequilibrios o disturbios emocionales, excesiva activación o cualquier cosa que altere los procesos psicológicos, nos vamos al Corte Inglés y allí lo solucionaremos. Es un buen ejemplo de la valoración que algun@s técnic@s  tienen de la preparación relacionada con las capacidades psicológicas, a pesar de que en muchas ocasiones, ell@s mism@s, las utilizan para explicar el rendimiento de sus propios equipos.



miércoles, 27 de febrero de 2008

todavía no hemos hecho nada

Es una típica frase que utilizan l@s entrenador@s cuando han conseguido  buenos resultados durante una fase de la temporada y tienen posibilidades de alcanzar el objetivo de la misma. Es un tópico que no ayuda a optimizar el rendimiento, porque minimiza o anula el esfuerzo y la entrega de los deportistas que han aportado para llegar al lugar que ocupan en ese momento.



Quizás pretendan motivar con esto, para mantener el compromiso y el esfuerzo en los jugadores orientados hacia el  logro que se pretende conseguir, pero el único efecto que puede generar es el contrario. La falta de reconocimiento sobre el rendimiento de l@s jugador@s hace que descienda su motivación. Por lo tanto, sería aconsejable que desaparecieran este tipo de comentarios en las manifestaciones de l@s entrenadoras.



domingo, 24 de febrero de 2008

olvidaros del último resultado y centraros en el partido

Cuando se da este tipo de instrucciones momentos antes de disputar un encuentro, normalmente ocurre lo contrario: “ Que les viene a la cabeza los comportamientos del último encuentro”.  Es como si le dices a un amigo que no piense en un elefante rosa y lo primero que le viene a la cabeza es, precisamente, el elefante rosa.



Lo que ocurre es que ese tipo de comentarios produce un efecto de evocamiento de aquello que queremos olvidar. Lo recomendable es que las instrucciones se orienten hacia las tareas que se deben de realizar durante el partido que se va a disputar. Es decir, centrarse en el plan integral de competición (PIC), sin necesidad de atraer al presente comportamientos del pasado.



lunes, 11 de febrero de 2008

fallé por pensar

Un interesante ejemplo de las interferencias de un pensamiento anticipatorio negativo,  que provoca un ejercicio de control cognitivo  sobre acciones automatizadas que conducen a una acción ineficaz.  Lo primero que pensé es en golpear el balón, pero botó mal y decidí controlarlo, para asegurar; luego no miro y no veo al portero: “Si no hubiera pensado habría sido gol, pero me dio miedo el bote”.



Falló por pensar que iba a botar mal. Anticipar un posible error supone activar los mecanismos del miedo a equivocarse, lo que compromete la inteligencia motriz.



domingo, 27 de enero de 2008

la presión es un privilegio

Es una parte del mensaje que recibió María Sharapova justo antes de disputar la final del Abierto de Australia (El País 27-01-08). El consejo que le dio la mítica tenista Billie Jean King, ganadora de 12 torneos del Gran Slam, a la jugadora rusa a través del móvil fue: “Las campeonas aprovechan sus oportunidades: la presión es un privilegio”.



Es otro buen ejemplo de la importancia que tiene saber entender los procesos en torno a la presión para aprovecharla y poder utilizarla para mejorar las prestaciones de rendimiento.



Sin embargo, en la página de al lado, la noticia era: “dos novatos frente a la presión”, refiriéndose a los dos finalistas masculinos. También curiosos comentarios en el sentido de que es algo natural, “.. que si no la tienes algo pasa contigo, que siendo uno de los mejores jugadores del mundo siempre tienes mucha presión sobre tus espaldas”.



En todos ellos se aprecia un tránsito inconsciente entre el componente endógeno y exógeno de la presión. Me quedo con el mensaje que recibió la tenista rusa.



lunes, 21 de enero de 2008

lo que no aguanto es que me soplen en la nuca.

Puede ser un buen ejemplo de los típicos comentarios que aparecen cuando l@s deportistas responden de forma reactiva durante la competición a los acontecimientos que no son de su agrado. Su baja tolerancia a la incomodidad, a la  proximidad o contacto del adversartio, a los acontecimientos adversos o a cualquier cosa que suponga una ligera contrariedad, hace que se encienda la chispa del comportamiento reactivo y, como consecuencia de ello,  sea expulsado del terreno de juego. Resultado: inferioridad numérica.



Lo curiosos es que conociendo y existiendo diferentes formas de desarrollar la tolerancia psicológica para mejorarla, todavía se deje al azar o a cualquier tipo de providencia  la posibilidad de que no vuelva a suceder: “ha caído en la provocación del contrario, es una respuesta infantil y tenía que haber contado hasta cien antes de responder de esa manera”.



A veces, conociendo la personalidad de l@s deportistas, se puede utilizar como recurso táctico y buscar estas debilidades psicológicas en el/la adversari@ que, normalmente, no se mejoran. Por supuesto, siempre dentro del respeto al reglamento y del juego limpio. Es una parte del plan integral de competición.



lunes, 14 de enero de 2008

la pasión no teme al peligro ni al esfuerzo



Junto a la noticia de la muerte del legendario Edmund Hillary, el alpinista que coronó por primera vez el Everest (EL MUNDO 11/01/08), he leido algunas las declaraciones que realizó en una entrevista bajo este enunciado.



Destacar la fuerza que tiene la pasión en la orientación y persistencia de la conducta en los seres humanos no es nuevo pero, desde un punto de vista deportivo y relacionado con los procesos de tecnificación de jugadores convendría tenerlo en cuenta.



Continuamente escucho en mi entorno comentarios acerca del déficit productivo que se produce en Zubieta, centro de tecnificación de la Real Sociedad, achacable a una especialización tardía o a una formación polideportiva excesiva, es decir, balones fuera. Sin embargo, nada he oído decir del proceso formativo o del impacto que produce en los jóvenes talentosos el clima motivacional de su entorno.



Para alcanzar metas extraordinarias, y de eso va el artículo señalado, es necesario cultivar la pasión y la responsabilidad que son dos ingredientes muy importantes de la motivación. Esto permitirá asumir situaciones de riesgo con determinación y sin miedo, implicarse con el máximo esfuerzo y perseverar en la mejora, a pesar de frustraciones y dificultades máximas que pudieran presentarse. Pero, para ello, habrá que reforzarlas y alimentarlas a lo largo del camino que tiene que recorrer un joven talentoso en la búsqueda de la excelencia deportiva.



miércoles, 2 de enero de 2008

derrotas y fracasos

En un artículo publicado en el periódico (El Mundo 24/12/07), se considera que los resultados de Fernando Alonso, La selección española masculina de Baloncesto y el de Sergio Garcia en el Open Británico fueron un fracaso porque perdieron en el último suspiro.



Se apela al desastre, a la caída al precipicio y otros términos catastróficos para valorar los excelentes resultados obtenidos por los deportistas españoles, por el simple hecho de no quedar primeros. Si los resultados lo son todo, que nos puede extrañar que los deportistas hagan todo lo posible, incluso  trampas, para conseguirlos.



También es una responsabilidad de los medios de comunicación generar climas positivos y valorar lo verdaderamente importante de una competición para los deportistas, como es el hecho de darlo todo.



Desgraciadamente este tipo de artículos y valoraciones, al anteponer el resultado a todo lo demás, nos alejan de un deporte en el que se valore la honestidad, la limpieza y la máxima entrega en situaciones excepcionales, como han sido las competiciones mencionadas.  Es el camino hacia  el desencuentro futuro con la sociedad y a la pérdida de su valor social.