martes, 5 de mayo de 2020

somos los arquitectos de nuestro propio destino


          Avanzada idea para aquella época del eminente físico alemán A. Einstein (1879-1955), Premio Nobel de Física en 1921, que coincide con los estudios del neurocientífico J. Fuster, relacionado con la construcción de las estructuras cognitivas y los mecanismos decisionales.
         Como comentamos en anteriores entradas, la memoria de trabajo permite realizar actividades cognitivas básicas, como la comprensión, el razonamiento, o la resolución de problemas, es decir,  son las operaciones que realizamos con la información, elaborándola y reorganizándola para resolver problemas. Con las experiencias del pasado e implementadas con el conocimiento del presente es la manera de consturir el futuro. A pesar de ello, numerosos deportistas no llegan a tomar conciencia de este proceso a lo largo de toda su vida deportiva.
         Hoy sabemos que, si somos capaces de imaginarnos un futuro deseado, estamos aumentando las probabilidades de que suceda en el presente cuando éste llegue. Y si se trata del pensamiento rápido, hay que generar estrategias y entrenarlas, porque no habrá lugar para un tiempo de reflexión previo a la decisión.  Por eso, en el alto rendimiento, es tan importante el entrenamiento mental  para  responder de forma inmediata, con soluciones eficientes, frente a las situaciones que se presenten.