viernes, 23 de noviembre de 2018

un 30% de la corteza cerebral se dedica a la visión

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          Según un estudio publicado enCell at ScienceDirect.com” y comentado en el diario El País (20/11/2018) en el que se hablaba de los sentidos, se señalaba que un 30% de la corteza cerebral se dedica a la visión. Además, la locomoción y la coordinación de movimientos dependen estrechamente de la visión.
          De acuerdo a este estudio, el ojo se adelanta y alterna su mirada entre lo que hacemos en cada momento y lo que haremos dos o tres pasos más adelante. Esto se encuentra estrechamente relacionado con la focalización de la atención durante la competición. En ella, siempre se recomienda que los pensamientos vayan del presente hacia el futuro inmediato, para poder responder a las situaciones que se presenten a una velocidad de vértigo.
          Entiéndase en descenso en esquí, en descenso en aguas bravas, en situaciones de juego colectivo, en  deportes de combate y, en general, en donde el tiempo sea un factor determinante. Pues bien, con más razón habrá que reforzar esta consigna, dado que coincide con lo que hacen los ojos de forma automática. La concordancia de pensamiento y visión aumentará la capacidad de rendimiento de los deportistas; la discrepancia lo limitará.

miércoles, 31 de octubre de 2018

el esfuerzo es el gran aliado de la mejora pero, del resultado, lo es el azar

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          Interesante reflexión compartida con O. Otaegi, reciente medalla de plata en el Cto. del Mundo Mixto de Curling, celebrado en Canadá. Comentaba la importancia que ha tenido, para ella, el hecho de buscar permanentemente  la mejora,  el centrarse en el Plan Integral de Competición (PIC), durante el desarrollo de los partidos y en aquello que estaba bajo su control.  El equipo era S. Vez, M. Unanue, L. Otaegi y O. Otaegi.
         En este campeonato, las cosas que no dependían de ellos se han alineado favorablemente y la consecuencia de ello es que se metieron en la final, alcanzando un extraordinario segundo puesto. Esto se ha debido al azar, a la suerte?. Evidentemente que no, porque a lo largo de los últimos 10 años han estado mejorando continuamente y en cada campeonato las cosas iban a mejor.
        Nos centramos en la tarea, veíamos que todo iba encajando, y al principio, aunque pensábamos que podíamos jugar mejor sacábamos los partidos; de los errores que cometíamos los aprovechábamos para corregir y mejorar para el siguiente partido. Centrarnos en la estrategia, en las tareas,  ilusionados por hacerlo bien, porque lo podíamos hacer con mucha confianza y sin preocupación,  sentíamos que podíamos. Es verdad que la suerte se ha aliado con ellos, pero eso no quiere decir que hayan ganado por suerte. Llevan 12 años practicando intensamente, en el año 2015 se clasificaron en el puesto 24, en el año 2017 en el puesto 9 y este año medalla de plata; una bonita progresión de resultados basados en la mejora.  

martes, 23 de octubre de 2018

no te exijo que no pierdas balones, sino que hagas todo lo posible por recuperarlos cuando los pierdes

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        Estando viendo un partido de baloncesto retransmitido por T.V. (22/10/18), en uno de los tiempos muertos, el entrenador del Real Madrid P. Laso se dirigía a un jugador recriminándole su comportamiento en la cancha, con esta consigna. Pero el jugador interpretaba que le estaba “abroncando” por haber perdido un balón.
       Intresante situación porque se identifica claramente la diferencia que puede haber entre culpabilidad y responsabilidad. Es normal que un jugador pierda balones durante el juego, porque no sólo depende de él; también están los adversarios que le pueden robar o puede darse una interpretación distinta con el compañero al que va destinado el pase. Aquí estaríamos en una situación de responsabilidad compartida.
           Pero en el segundo caso, es decir, en lo que tiene que hacer el jugador para recuperar el balón, sólo depende de él mismo. Además, sabe que si no hace una presión intensa y agobiante, será muy dificil que lo consiga; a  a pesar de ello, no la hace. Por lo tanto, estamos en una situación de culpabilidad porque, aún conociendo las consecuencias de su comportamiento, el jugador no hace nada para cambiarlo.

jueves, 27 de septiembre de 2018

juega por tu propia felicidad, por ti mismo, por tu propia alegría

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          Interesantes declaraciones realizadas por el golfista Tiger Woods, publicadas en la revista Ten Golf, después de ganar  el TOUR Championship en Atlanta, cuyo enlace http://ten-golf.com/es/ryder-cup/ryder-cup-2018/tiger-su-obsesion-por-el-masters-de-2006-y-la-frase-de-su-padre/,  ha sido remitido  por Luken, hijo de una gran amiga interesada en estas cuestiones.  
        A raíz de la pregunta de un periodista interesada por saber si alguna vez, en su vida o en su juego, se había visto perjudicado por el exceso de ansiedad y de ganas de ganar, respondió:  “Sinceramente, sí, sólo una vez. Fue en el Masters de 2006, lo intenté con unas ganas enormes y fue por razones equivocadas. Mi padre se estaba muriendo y sabía que ese podía ser el último evento en que tuviera la oportunidad de verme jugar. Traté de ganarlo para él”, desveló Woods.
          Y continuó: “Me obsesioné tanto en los últimos nueve hoyos, que fallé un montón de Putts y terminé perdiendo el torneo. Después, tuve una charla con él, y básicamente me echó la bronca”: “Pensé que te había enseñado a jugar a este juego por tu propia felicidad, por ti mismo, por tu propia alegría. Eso es lo que te he enseñado toda tu vida’. Y tenía razón”, detalló Tiger. “Es la única vez que me salí de mi camino y me obsesioné por ganar como fuera, sólo por las circunstancias por las que estaba atravesando en ese momento”, explicó el californiano. Extraordinario ejemplo del que surgen sentimientos de disfrute, de autodeterminación y  de satisfacción vital, necesarios en el camino de la excelencia.