domingo, 27 de enero de 2019

tienes que aceptar que si algo sale mal, te vas a matar.

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          Sobrecogedora frase del escalador norteamericano, Alex Honnold, mencionada en un arículo publicado por el diario El País ((27/01/19), una vez finalizada la ascensión a la pared de 1.000 metros del Capitán  en el Valle de Yosemite, el 3 de Junio de 2017. Lo hizo sin emplear cuerdas ni agarrarse a otra cosa que no fuese la roca.
          Y continuaba: “Yo puedo sentir miedo como cualquier otra persona, el peligro me asusta, pero como he dicho en numerosas ocasiones, también tengo la habilidad de mantener la calma en lugares que no dejan margen al error”.
          En la alta competición muchos deportistas sienten “miedo a perder” y no son conscientes de que la manera de empezar a manejarlo es aceptar que puedes perder y, a partir de esta acpetación, centrarse en aquellas tareas que necesitas hacer para alcanzar el éxito. Su motor vital es la motivación intrínseca, la autoexigencia y mejorar, siempre mejorar.

lunes, 14 de enero de 2019

fracasar una y otra vez en mi vida es lo que me ha llevado al éxito

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          Esta frase pertenece al ideario del excepcional jugador de baloncesto, M. Jordan, que refleja con nitidez la importancia del error en el camino de la excelencia. Anteriormente ya comentamos este aspecto en una entrada relacionada con el ERRORISMO: “en el éxito también hay una parte que pertenece al error”, que corrobora este pensamiento.
          Y añadía: “ He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera, he perdido casi 300 partidos; 26 veces han confiado en mi para lanzar el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito”. Evidentemente, el éxito del presente se fundamenta no sólo  en los aciertos sino también en los errores o fallos cometidos en muchos de los intentos realizados.
          La excelencia se basa en insistir y persistir frente a las dificultades, en intentarlo de nuevo cada vez que surge una dificultad o un contratiempo, en ser optimista de cara al futuro y tener la convicción de que con esfuerzo, trabajo y tenacidad el éxito llegará. Se trata de  centrarse en el presente y en el futuro frente al pasado porque el error,  una vez se ha producido, nos confirma que no era la solución adecuada, pero ya pertenece al  pasado.

no ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros, ya que existimos por azar

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          Interesante pensamiento publicado por el diario El Mundo (23/12/18),   perteneciente a M. Montaigne, uno de los pensadores con mayor influencia de la historia, nacido cerca de Burdeos en febrero de 1533 y fallecido en 1592. Era tolerante con las opiniones y posturas diferentes a las suyas, dando especial importancia al autoconocimiento y dejándonos un poso de reflexiones acerca de la conducta humana, como este que nos ocupa.
          El azar siempre se encuentra impregnado de incertidumbre y el manejo inadecuado de esta incertidumbre genera preocupación, inseguridad y ansiedad. Sin embargo, en todo lo que  está presente el azar aparece la incertidumbre, por ello, será necesario desarrollar estrategias que permitan  optimizar el potencial de los deportistas en situaciones de incertidumbre, como lo es la competición.
          Nunca podremos controlar el azar porque entonces perdería su propia esencia, pero  podemos preveer lo que puede suceder. Una de las maravillas de la mente humana es que puede viajar al futuro, lo que le permite anticipar posibles situaciones y manejar la incertidumbre de forma adecuada. Pero, en este viaje, la confianza en la propia capacidad para resolver cualquier situación que se presente es determinante, es la clave para disfrutar en situaciones de máxima incertidumbre; sin ella, la ansiedad, el sufrimiento y la inseguridad se harán dueñas del comportamiento de los deportistas. 

viernes, 23 de noviembre de 2018

un 30% de la corteza cerebral se dedica a la visión

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          Según un estudio publicado enCell at ScienceDirect.com” y comentado en el diario El País (20/11/2018) en el que se hablaba de los sentidos, se señalaba que un 30% de la corteza cerebral se dedica a la visión. Además, la locomoción y la coordinación de movimientos dependen estrechamente de la visión.
          De acuerdo a este estudio, el ojo se adelanta y alterna su mirada entre lo que hacemos en cada momento y lo que haremos dos o tres pasos más adelante. Esto se encuentra estrechamente relacionado con la focalización de la atención durante la competición. En ella, siempre se recomienda que los pensamientos vayan del presente hacia el futuro inmediato, para poder responder a las situaciones que se presenten a una velocidad de vértigo.
          Entiéndase en descenso en esquí, en descenso en aguas bravas, en situaciones de juego colectivo, en  deportes de combate y, en general, en donde el tiempo sea un factor determinante. Pues bien, con más razón habrá que reforzar esta consigna, dado que coincide con lo que hacen los ojos de forma automática. La concordancia de pensamiento y visión aumentará la capacidad de rendimiento de los deportistas; la discrepancia lo limitará.