lunes, 31 de marzo de 2008

a mi la presión no me molesta.

Vuelve a llamarnos la atención positivamente los comentarios realizados por el jugador  del club de fútbol Arsenal, Csec Fábregas, en prensa (El Mundo 29/03/08), para explicar la forma en que aborda situaciones que considera  presionantes. Y continua “me ayuda a concentrarme, me motiva para salir al campo y a hacerlo todavía mejor”.



En realidad se está refiriendo a la presión de carácter endógeno, asociándola a su sistema de autorregulación, en la medida que menciona la focalización de la atención, la automotivación y la competencia percibida.



Con este pensamiento se sitúa en el discurso positivista de la presión que se defiende en este espacio, junto a la perspectiva de que es entrenable y, por lo tanto, mejorable en aquell@s deportistas que puedan sentirse amenazad@s en situaciones de presión.



miércoles, 26 de marzo de 2008

en el tenis siempre pasa eso

Hablamos sobre la confianza y sobre sus procesos correspondientes que, en numerosas ocasiones se desconocen su funcionamiento. En un artículo aparecido en El Pais 24/03/08, se comentaba que lo que marca la diferencia en el tenis es la confianza, basada en ganar partidos importantes.



Si contabilizamos los partidos importantes ganados por Rafa Nadal frente a los no ganados, la balanza se inclina favorablemente a los primeros, por lo tanto, en base a esto no debería tener problemas con la confianza y, sin embargo, según las opiniones de su entorno sí que las tenía: "le estaba faltando eso, ha ganado dos que le habían ganado la última vez".



Esta es precisamente la cuestión: cuando las cosas son favorables, se gana y transcurren según lo previsto, es relativamente sencillo tener alta la confianza pero, parece ser que determinados partidos que se pierden pesan demasiado y hacen descender el nivel de confianza obtenido. Por eso, es muy importante trabajar las otras fuentes que refuerzan y estabilizan  la confianza y, sobre todo, aprovechar las fases competitivas beneficiosas para construir un “dique” sólido y consistente en el que se pueda conservarla y sacarla a relucir cuando las cosas se complican. Pero esto ya es parte de la preparación psicológica.



lunes, 24 de marzo de 2008

a veces, sin darnos cuenta, cerramos las puertas a las buenas sensaciones

Conversando con un golfista profesional me comentaba que en el último torneo había metido 3 de 8 metros, pero que también había “fallado” muchos Putts de 3 metros y que no se encontraba cómodo. A veces, como en estos casos, es complicado enviarle un mensaje que lo entienda, que lo acepte y que genere una influencia positiva en su mejora.



Eso está muy bien, le comenté, pero cuanta menos importancia le des a que los de tres metros no han entrado (que no es lo mismo que “fallar”) conseguirás embocar muchos más. Debes intentar disociar entre la consecuencia del comportamiento ejecutado (que no entren) y las sensaciones de satisfacción que siempre deben de ser las mejores, y si utilizas "he fallado" será muy difícil que lo consigas.



sábado, 15 de marzo de 2008

lo único que tienes que hacer es exigirte a ti mismo el 100%

Es la forma en que el piloto asturiano F. Alonso (DV 15/03/08) va abordar la carrera de Australia, con el inicio de la temporada de Fórmula 1. Una sabia decisión que refleja su consistencia psicológica: su actitud, indpendientemente de las posibilidades de alcanzar podium, sigue siendo la misma: intentar darlo todo y seguir caminando  hacia arriba.



También hace mención a la importancia de autoimponerse objetivos propios para cada competición. La combinación de estos dos recursos  psicológicos aumentan enormemente las posibilidades de rendir al máximo y de obtener un excelente resultado.



En realidad se puede interpretar que maneja tres principios básicos: El centrarse en aspectos que depende de él y son estables, aunque el tercero carece de sostenibilidad en el tiempo, me refiero al conseguir rendir al máximo en cada carrera. En cualquier caso,  la forma en que tiene construidos sus procesos psicológicos es envidiable.



lunes, 10 de marzo de 2008

la repetición es la base de la perfección

Pues resulta que no, que a esta frase (El País 29/02/08) le falta una palabra detrás de la primera que es “con variación”. Desde hace muchos años sabemos que el ser humano no puede realizar dos movimientos exactamente iguales; por eso todas las repeticiones son diferentes. Además, el eminente psicólogo ruso Bernstein en 1966, ya señalaba que en el camino hacia la excelencia deportiva la repetición con variación era la mejor forma de adquirir el dominio sobre una técnica  deportiva. Más tarde, a la variabilidad se le unió la aleatoriedad.



Esto también es aplicable al entrenamiento mental en el que, para dominar estrategias psicológicas y construir estructuras cognitivas, la repetición de los procesos de pensamiento son determinantes, sobre todo con los dos principios señalados. El gusto por la repetición de pensamientos y autoacciones mentales, nos llevará a reforzar la asociación pensamiento-emoción, que es la base del estado de rendimiento óptimo.



viernes, 7 de marzo de 2008

para que luego digan que la competencia aumenta la competitividad

          El hecho de la rivalidad es un acontecimiento que ha generado un interesante debate desde hace tiempo que, al no haber sido centrado correctamente, ha generado un posicionamiento enfrentado, sobre todo entre técnicos e investigador@s. L@s que se muestran a favor, es decir, que la influencia  generada es positiva “como que ayuda a rendir al máximo”, se basan en  opiniones y creencias personales que deben ser respetadas.  Pero cuando se recurre al conocimiento científico y a las investigaciones  recientes, tenemos que reconocer que el impacto es negativo.   
          Por eso, en mi opinión, la competencia intraequipo genera  en sus miembros ansiedad, preocupación, miedo a cometer errores, precipitación, pérdida de referencias hacia la mejora y baja cohesión de grupo.
          El enunciado de esta entrada surge de la noticia (publicada en  EL PAIS 29-02-08), al comentar el caso del portero del  Valencia C.F., T. Hildebrand, que ha comenzado a rendir a su nivel a partir de que desapareciera la competencia con su compañero para ocupar el puesto en la portería del equipo.


miércoles, 5 de marzo de 2008

cuanta más responsabilidad tengo, mejor me siento

Son unas declaraciones realizadas por el jugador  del club de futbol Arsenal, Csec Fábregas, para explicar la forma en que aborda partidos importantes. En realidad está ofreciendo un excelente ejemplo de mini-estrategia para afrontar los momentos de máxima presión durante la competición.



Cuando la responsabilidad aumenta, mayor es el protagonismo que adquiere el jugador,  mayor es el significado personal de la situación, mayores son las probabilidades de conseguir el objetivo propuesto, en definitiva es una situación de reto personal. Por lo tanto, bienvenida sea la responsabilidad.



Además en la alta competición, el hecho de aumentar la responsabilidad, conlleva que los parámetros psicológicos y emocionales se puedan activar de forma extraordinaria.



lunes, 3 de marzo de 2008

sueña con lo que deseas que ocurra mañana

Es una de las consignas que más me gusta transmitir, el día anterior a la jornada de competición, a l@s deportistas de alto rendimiento con l@s que trabajo. Pienso que es una manera natural de trabajar los escenarios mentales anticipados (E.M.A.), necesarios para poder generar  acciones de anticipación.



Esta es una excelente habilidad que se basa en el sueño lúcido, en cuyo estado se puede cambiar el curso de los acontecimientos, generar situaciones imaginarias agradables, sentir un poderío excepcional o cualquier cosa deseada que se le ocurra. A la persona que se autoinduce el sueño lúcido o lo tiene a menudo de forma espontánea se le conoce como onironauta.



Recordar los sueños es una habilidad muy importante que tiene gran trascendencia para el rendimiento deportivo y es una característica de la mayoría de l@s deportistas de alto nivel. En numerosas ocasiones, después de obtener un resultado excepcional,  han comentado que las cosas se desarrollaron como se las habían imaginado, que ya lo habían soñado.