sábado, 23 de agosto de 2008

la desobediencia puede ser un síntoma de madurez

Con esta frase comenzaba un artículo en un diario estatal (El País 22/08/08), para comentar el partido de Hockey hierba de semifinales disputado en Beijing 08 entre el equipo español y el australiano.



Se refería al cambio decisional que se produjo en un saque de penalty-corner, en la fase final del partido, que supuso la victoria para el equipo español. Según el jugador el plan era lanzarlo a la derecha porque al equipo australiano le iba peor. Sin embargo, justo antes de lanzarlo pensó: “Después de 7 penaltys-corners lanzados nos han bloqueado mucho esa zona y me he dicho: no Santi, por la izquierda”. Y por allí entro la pelota.



Más que una desobediencia es un claro ejemplo de toma de decisiones intuitiva, rápida, basada en el conocimiento experiencial y en la determinación del jugador, como acertadamente se encargo de explicar una vez finalizado el partido: “Cuando iba a lanzarlo, me acorde que en un torneo anterior disputado contra esa selección le habíamos marcado tres tantos por ese lado y no dudé al cambiar de lado”.  A veces, los procesos decisionales intuitivos no se pueden explicar cómo han ocurrido, pero se encuentran íntimamente relacionados con la inteligencia práctica y, por eso, el plan táctico debe ser lo suficientemente flexible para que los jugadores puedan utilizar todo su talento.