viernes, 20 de julio de 2012

twitter puede llegar a mermar las opciones de medalla


Es lo que piensa Sebastián Coe, presidente del  comité organizador de los JJOO 2012, según las declaraciones publicadas en el diario El País (19/07/12), que ganó la medalla de oro en los 1.500 metros en los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980, y en Los Ángeles 1984.  “Personalmente creo que existe una correlación entre el número de ‘tuits’ enviados durante el periodo de competición y el bajo rendimiento de un atleta” porque que desvía a los atletas de su principal objetivo.
Y continuaba “Cuando yo corría, solo quería centrarme en la competición. Sabía que era mi momento y que solo te llega una vez en la vida; no es como el examen de conducir, que lo suspendes y te presentas al mes siguiente”. No tendrían que pensar en leer su cuenta de Twitter” porque, para Coe, “solo” debería estar centrado en conseguir una medalla en los Juegos”.
Este tipo de suposiciones, muestran la ignorancia del funcionamiento mental de los seres humanos: cómo gestiona sus capacidades y cómo distribuye su tiempo son parte del universo personal del deportista y, en el hipotético caso de que se viera afectado por este elemento exógeno, supondría que no ha preparado de forma adecuada su participación en estos juegos.
Establecer una asociación entre el rendimiento de los deportistas y twitter, tiene el mismo fundamento que hacerlo con actividades como pasear, jugar al parchís o al ajedrez, y  dependerá del  uso y de la utilización que haga el propio deportista. Si sustituye su tiempo de entrenamiento o de recuperación por actividades en twitter, en pasear  en exceso o en jugar al ajedrez, o si está pensando en ello mientras está compitiendo, evidentemente que su rendimiento se verá afectado, pero son cosas que dependen de su sistema de autorregulación.
Anticipar una errónea gestión de su tiempo libre, como parte de su preparación para los JJOO, y hacerlo extensible y universal a todos los deportistas que participan en este evento, se acerca más a un comentario gracioso de taberna que a una evidencia científica que deba ser tenida en cuenta.