domingo, 10 de marzo de 2019

funcionar con un modelo resultadista, en el alto rendimiento, se convierte en un modelo disparatado.


          Comentando una tarde con mi amigo y colega Juan Luis, sobre la importancia de centrarse en la mejora como única via para alcanzar la excelencia, llegamos a esta conclusión: “los modelos resultadistas aplicados al alto rendimiento son disparatados”. 
          No conozco a ningún jugador que haya participado  en una competición con el propósito de perder, es decir, todo el que participa en una competición sale a ganar, pero otra cuestión es la importancia que se atribuya a la victoria. En el alto rendimiento,  ganar  es muy importante pero, si buscas desarrollar tu máximo potencial, la mejora está por encima del resultado. ¿Porqué decimos que es un modelo disparatado?.
        Porque algunas de las características de los modelos resultadistas son: a) funcionan con probabilidades y nunca con certezas; b) hay elementos relevantes en la situación que no están bajo el control del deportista; c) el azar es un aspecto que está dentro de la ecuación del logro; d) cuando aparece el resultado, nada se puede hacer para cambiarlo; e) No es transportable ni proyectable hacia el futuro, porque siempre queda en el pasado. En resumen si manejo probabilidades, si no controlo lo relevante, si dependo del azar, si no lo puedo cambiar y si no me sirve para el futuro, será un disparate que le atribuya la máxima importancia a un proceso con estos elementos en juego, cuando pretenda alcanzar la excelencia.

domingo, 27 de enero de 2019

tienes que aceptar que si algo sale mal, te vas a matar.

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          Sobrecogedora frase del escalador norteamericano, Alex Honnold, mencionada en un arículo publicado por el diario El País ((27/01/19), una vez finalizada la ascensión a la pared de 1.000 metros del Capitán  en el Valle de Yosemite, el 3 de Junio de 2017. Lo hizo sin emplear cuerdas ni agarrarse a otra cosa que no fuese la roca.
          Y continuaba: “Yo puedo sentir miedo como cualquier otra persona, el peligro me asusta, pero como he dicho en numerosas ocasiones, también tengo la habilidad de mantener la calma en lugares que no dejan margen al error”.
          En la alta competición muchos deportistas sienten “miedo a perder” y no son conscientes de que la manera de empezar a manejarlo es aceptar que puedes perder y, a partir de esta acpetación, centrarse en aquellas tareas que necesitas hacer para alcanzar el éxito. Su motor vital es la motivación intrínseca, la autoexigencia y mejorar, siempre mejorar.

lunes, 14 de enero de 2019

fracasar una y otra vez en mi vida es lo que me ha llevado al éxito

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          Esta frase pertenece al ideario del excepcional jugador de baloncesto, M. Jordan, que refleja con nitidez la importancia del error en el camino de la excelencia. Anteriormente ya comentamos este aspecto en una entrada relacionada con el ERRORISMO: “en el éxito también hay una parte que pertenece al error”, que corrobora este pensamiento.
          Y añadía: “ He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera, he perdido casi 300 partidos; 26 veces han confiado en mi para lanzar el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito”. Evidentemente, el éxito del presente se fundamenta no sólo  en los aciertos sino también en los errores o fallos cometidos en muchos de los intentos realizados.
          La excelencia se basa en insistir y persistir frente a las dificultades, en intentarlo de nuevo cada vez que surge una dificultad o un contratiempo, en ser optimista de cara al futuro y tener la convicción de que con esfuerzo, trabajo y tenacidad el éxito llegará. Se trata de  centrarse en el presente y en el futuro frente al pasado porque el error,  una vez se ha producido, nos confirma que no era la solución adecuada, pero ya pertenece al  pasado.

no ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros, ya que existimos por azar

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          Interesante pensamiento publicado por el diario El Mundo (23/12/18),   perteneciente a M. Montaigne, uno de los pensadores con mayor influencia de la historia, nacido cerca de Burdeos en febrero de 1533 y fallecido en 1592. Era tolerante con las opiniones y posturas diferentes a las suyas, dando especial importancia al autoconocimiento y dejándonos un poso de reflexiones acerca de la conducta humana, como este que nos ocupa.
          El azar siempre se encuentra impregnado de incertidumbre y el manejo inadecuado de esta incertidumbre genera preocupación, inseguridad y ansiedad. Sin embargo, en todo lo que  está presente el azar aparece la incertidumbre, por ello, será necesario desarrollar estrategias que permitan  optimizar el potencial de los deportistas en situaciones de incertidumbre, como lo es la competición.
          Nunca podremos controlar el azar porque entonces perdería su propia esencia, pero  podemos preveer lo que puede suceder. Una de las maravillas de la mente humana es que puede viajar al futuro, lo que le permite anticipar posibles situaciones y manejar la incertidumbre de forma adecuada. Pero, en este viaje, la confianza en la propia capacidad para resolver cualquier situación que se presente es determinante, es la clave para disfrutar en situaciones de máxima incertidumbre; sin ella, la ansiedad, el sufrimiento y la inseguridad se harán dueñas del comportamiento de los deportistas.