jueves, 22 de octubre de 2015

acomodarse en los déficits imposibilita evolucionar y acceder a un nivel superior

          Es una reflexión que viene a cuento de la actitud que tienen numerosos deportistas cuando se les requiere que entrenen aspectos que no dominan, sean tecnico-tàcticos, condicionales o mentales; además, se sienten atacados cuando se les proporciona un positivo feedback sobre sus actuaciones.
          En el trabajo que estoy desarrollando actualmente en la última fase del programa de tecnificación de los equipos de futbol pertenecientes a la cantera de la  Real Sociedad S.A.-D, he observado que muchos jóvenes futbolistas centran su esfuerzo y trabajo en aquello que hacen bien, en aquello que dominan, dejando a un lado aquello  que no les gusta, que no dominan con eficiencia o que lo desconocen, como es el desarrollo de las capaciades mentales, relacionadas sobre todo con las funciones ejecutivas.  
          Carecen de iniciativa para realizar una valoración POST partido, tiene una actitud escasamente proactiva para identificar sus puntos fuertes, su nivel de retención es pobre en relación a tareas que les podrían generar una mejora sustancial de sus déficits o puntos débiles,  así como el escaso interés en la comparación entre “tareas preparadas, tareas exigidas y tareas realizadas”. Sin embargo, se sienten muy satisfechos, felices, exitosos y cómodos, pero son poco autoexigentes. Y, entre otras cosas, esta acomodación les impedirá  evolucionar  del Sanse (2º equipo) a la Real Sociedad  porque necesitarán más tiempo de formación del que se dispone  en Zubieta.