lunes, 22 de febrero de 2021

teskal y funciones ejecutivas (III)

                   4. INICIATIVA Y TOMA DE DECISIONES. La capacidad de iniciar una tarea por propia determinación, sin ser incitado a ello, es un valiosísimo aspecto en el alto rendimiento deportivo, ya que también se refiere a la habilidad de generar ideas, respuestas o estrategias de resolución de problemas de modo independiente. En el modelo de PIC que se propone en www.teskal.com , se recogen el conjunto de acciones, pensamientos y sensaciones que el deportista debe buscar para afrontar la competición, es decir, la secuencia de acciones ordenada y planificada. Esto le permitirá disponer de un adecuado y eficiente margen de iniciativa localizado, sobre todo, en el apartado correspondiente al plan de acción. Además, la responsabilidad que adquiere el deportista con su implicación en la elaboración del PMP y del PIC, favorece el desarrollo de su autonomía e independencia respecto a futuras actuaciones, fortaleciendo el margen de iniciativa.

El entrenamiento y la mejora del PIC, a través de la Visualización, le permitirá “refrescar la memoria” y tener a punto las acciones más relevantes para que afloren intuitivamente en el transcurso de la competición. Al cumplir con el principio de disponibilidad, además de reducir la frecuencia de errores decisionales, la toma de decisiones rápidas y las decisiones intuitivas presentarán unos niveles de eficiencia mayores, manteniéndose alto y estable el rendimiento del jugador, cada vez que salga a competir.

5. CONTROL EMOCIONAL. Refleja la influencia de las FE en la expresión y en la regulación de las emociones. En el apartado del PIC correspondiente a la restructuración cognitivo-emocional, se plantea la posibilidad de afrontar la competición de manera estable, a través del desarrollo de lo que se denomina constante cognitiva (factor C2): a) reto y desafío personal; b) incertidumbre vinculada a la confianza; c) primero afán de autosuperación y después hacia los demás. De esta manera se consigue una óptima regulación emocional y un control inhibitorio sobre el miedo, generado por una excesiva preocupación ante la incertidumbre o la falta de control.