sábado, 28 de julio de 2018

las buenas deportistas superan las dificultades, las excelentes las aprovechan para mejorar

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          Es una interesante reflexión que diferencia a los buenos deportistas de los excelentes y la compartía con una joven piragüista española antes de disputar la semifinal del Cto del Mundo Sub-23 en K1-500. En el viaje, se había perdido su maleta con todo el material necesario para disputar las regatas y su nivel de preocupación era elevado.
            Evidentemente, el hecho de disponer del material personal o no, son situaciones diferentes pero que no tienen porque afectar a su potencial y a sus posibilidades competitivas. Si su actividad mental genera incertidumbre, preocupación y aparecen dudas sobre su confianza, será improbable que pueda hacer una buena regata.
         Por el contrario, si sigue pensando en sus posibilidades, en que su potencial se encuentra intacto, en que es un reto más elevado y exigente, pero que su organismo está preparado para responder a cualquier contingencia que surja, que podrá ser un momento de mayor disfrute al enfrentarse con más dificultades de las previstas, una nueva experiencia de la que puede aprovechar para ser mejor, el  resultado del afrontamiento será muy diferente.  Eligió esta segunda opción, compitió a su nivel y ganó su manga de semifinal.

la excelencia siempre será una búsqueda, un viaje sin llegada

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          Se habla habitualmente de excelencia con mucha facilidad, sin saber a ciencia cierta a qué nos estamos refiriendo, o que dimensión abarca lo que se comenta poniendo límites a lo que no lo tiene.
          Si creemos sinceramente que siempre se puede mejorar, entonces si podemos entender el hecho de que la excelencia no es un destino que se puede alcanzar, sino que es un camino que hay que  recorrer, pero que no tiene fin. Entonces, centrémonos en el proceso de mejora permanente y disfrutemos mientras experimentamos dicho proceso.
         La pasión armónica, el perfeccionismo, el sentirse  extremadamente competente, el abordar los retos sin temor a equivocarse, el insistir y persistir a pesar de que no encontramos la solución adecuada, el disfrutar con lo que se hace y el hecho de sentir alta satisfacción vital, son algunos de los atributos que deben acompañar a un deportista experto que quiera llegar a ser excelente entendiendo que, el verdadero éxito, siempre será poder seguir mejorando. 

miércoles, 25 de julio de 2018

para correr rápido hace falta estar feliz y sentirse libre.

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          Es una opinión expresada por el velocista español B. Hortelano,  en una entrevista para la Sexta (23/07/18), después de batir el record de España en ladistacia de 200m.lisos, 20’’:04. Interesante porque refleja la necesidad de disfrutar con lo que hace, sentirse armónico y libre, con lo que eso conlleva: plasticidad, armonía, economía y ligereza de movimientos, a la hora de hacer la carrera.
        También supone que la mente se encuentra “plena” centrada en el presente inmediato, correr lo más rápido posible, sin distractores ni preocupaciones que le distraigan del objetivo que persigue. Es un excelente ejemplo para aquellos deportistas que necesitan hacer gestos rápidos en sus acciones, en pruebas de velocidad, o que tengan que llevar una frecuencia de movimientos veloces durante breve tiempo. 

miércoles, 20 de junio de 2018

en el éxito también hay una parte que pertenece al error que, sin ella, no es posible alcanzarlo

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        Leyendo un artículo publicado en el diario El Mundo (11/06/18) por I. Serrano-Rosa, relacionado con los errores y la importancia que tienen en la búsqueda del éxito, me planteaba esta reflexión desde una posición semejante a la reflejada en dicho artículo. Los errores tienen un componente de certeza y te enseñan que  “no ha sido la forma adecuada para resolver la situación”, por eso hay que escucharlos.
              Una adecuada estrategia para que el error nos ayude a alcanzar la meta que buscamos supone tres aspectos: a) Reconocerlo, y centrarse en lo que te pueda enseñar; b) Minimizar el impacto emocional que nos pueda generar el hecho de habernos equivocado; c) Aceptarlo, asumir la responsabilidad y entender que sólo en las situaciones muy complicadas es donde se puede dar “la mejor versión de  uno mismo”, lo que contribuye a mejorar la capacidad adaptativa y a alcanzar al excelencia.
       En dicho artículo, también se destacaba la importancia de las capacidades personales como la autoestima, el optimismo, la autoeficacia y la percpeción de control, aspectos que se encuentran estrechamente relacionados con la satisfacción vital. Por eso, un ejemplo que utilizo a menudo con los deportistas es: “Aunque me gustaria haberlo conseguido hoy no ha podido ser, pero he sido capaz de sacar la mejor versión de mi mismo, me he sentido muy seguro, me he concentrado en lo relevante, he sido más persistente que nunca, por lo que estoy muy satisfecho”.