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miércoles, 22 de febrero de 2023

“la pasión puede ser un don o una maldición. La buena noticia es que eso depende de ti”

La pasión se define como una fuerte inclinación y deseo hacia una actividad que debe cumplir cuatro requisitos: Que a uno le guste, que le parezca importante, que invierta tiempo y energia y que lo haga libremente. Según el profesor Vallerand (2003), para que una actividad reperesente una pasión para las personas, tiene que ser significativa en sus vidas, les tiene que encantar y pasar un tiempo practicándola con regularidad. De acuerdo a sus investigaciones altos niveles de valoración del deporte y una orientación de personalidad autónoma conducen a la pasión armoniosa; mientras que altos niveles de valoración de deporte y una orientación de personalidad controlada facilitan la pasión obsesiva. Además, la pasión armoniosa refuerza las experiencias afectivas positivas en el deporte; por otra parte, la pasión obsesiva se encuentra asociada a experiencias afectivas negativas en el deporte. Como hemos señalado más arriba, los niveles de control son los que determinan las características de la pasión: el control autónomo supone armonía, mientras que el control externo refuerza la obsesión. Y esto sí depende de cada deportista.

lunes, 20 de febrero de 2023

“si cometes un error no comentas un segundo, pensando en el primero”

Es una reflexión surgida en una conversación mantenida con la futbolista Maiasun, cuando hablábamos de la importancia de centrarse en el presente y futuro inmediato durante la competición. Y, en la medida en que pienses en algo que ha sucedido, como un error que has podido cometer, tu mente se queda en el pasado y, en ese momento, el deportista se ha ido de la competición. Durante la competición, cada vez que piensas en el error que acabas de cometer, tu concentración pierde el focus en el presente y, como se dice en plan coloquial, te acabas de ir de la competición; porque centrarse en el error cometido es quedarte en el pasado, perdiendo la perspectiva de lo que sucede en el presente y de lo que queda por suceder. Es la manera de destacar de forma sencilla la importancia que tiene el hecho de tener centrados los procesos mentales en el presente y en el futuro inmediato, desde el primer momento hasta que termina la competición. Es como si estuviéramos repasando los eslabones de una cadena que están unidos y la revisas de uno en uno desde el primero hasta el último, transitando la atención de forma continuada de un eslabón a otro hasta el final de la cadena.

viernes, 15 de julio de 2022

de la incertidumbre a la satisfacción vital: la percepción de competencia y de autonomía, serán las bases para entrenar escenarios mentales anticipados.

En la entrada anterior comentábamos la importancia de asociar la incertidumbre a la satisfacción vital. Creo que necesario ampliar dicha reflexión y analizar los elementos nucleares que pudieran existir en la misma. En la competición, lo que va a ocurrir siempre dependerá del nivel de acierto o error de los deportistas, es decir, que son agentes directos en la construcción de su propio futuro. Sabemos que la percepción de competencia y de autonomía, son dos necesidades psicológicas básicas, que pertenecen a la motivación intrínseca y, la búsqueda de esa satisfacción, nos refuerza nuestro ciclo vital. Por eso, es muy conveniente afrontar las situaciones de incertidumbre desde esta perspectiva, dado que la percepción de competencia y de autonomía decisional nos permite, además de ser protagonistas de nuestra propia historia, reforzar dicha motivación y entrenar los escenarios mentales anticipados de forma personalizada. En este sentido, el rol de los entrenadores y entrenadoras se convierte en un elemento fundamental, porque aquellos entrenadores con un estilo decisional autocrático (la opinión y las decisiones de los deportistas no cuentan), generará indirectamente un efecto negativo en su percepción de competencia y de autonomía decisional, con una elevada sensación de vulnerabilidad que le impedirá actuar con determinación. En el menor de los males, le producirá satisfacción normativa, pero nunca le generará la sensación de plenitud que provoca la satisfacción vital, asociada a la percepción de competencia y de autonomía.

domingo, 15 de agosto de 2021

la mejora. Buscar respuestas en el lugar adecuado.

              Es una reflexión que me gustaria compartir en este espacio, dada la escasa importancia que se le da a la Autosupervisión, función ejecutiva de gran importancia, a partir de la que se inicia todo proceso de retención de la información  relevante sobre la actuación de los deportistas en competición.                                           La valoración postcompetición es el lugar adecuado para buscar respuestas que nos encaminan en la buena dirección. Normalmente se realiza de forma verbal, cuando los deportistas comparten sus sensaciones y sus acciones con los entrenadores; esto supone que tiene una duración limitada y con el tiempo desaparece.                                                                                                                                               Los modelos de  excelencia (mejora), se basan en evidencias y estas son verificables cuando quedan registradas, porque se mantienen en el tiempo. Las palabras, aunque tengan validez en el presente, desaparecen con el tiempo. Por eso es tan importante realizar las tareas de Autosupervisión (Valoración POST), independientemente del resultado de la competición.  Es el lugar en el que quedan registrados los aspectos más relevantes de la actuación, reforzados por el feedback del entrenador, y servirá para encontrar  en el futuro las respuestas adecuadas que te ayudarán a seguir mejorando.


martes, 5 de mayo de 2020

somos los arquitectos de nuestro propio destino


          Avanzada idea para aquella época del eminente físico alemán A. Einstein (1879-1955), Premio Nobel de Física en 1921, que coincide con los estudios del neurocientífico J. Fuster, relacionado con la construcción de las estructuras cognitivas y los mecanismos decisionales.
         Como comentamos en anteriores entradas, la memoria de trabajo permite realizar actividades cognitivas básicas, como la comprensión, el razonamiento, o la resolución de problemas, es decir,  son las operaciones que realizamos con la información, elaborándola y reorganizándola para resolver problemas. Con las experiencias del pasado e implementadas con el conocimiento del presente es la manera de consturir el futuro. A pesar de ello, numerosos deportistas no llegan a tomar conciencia de este proceso a lo largo de toda su vida deportiva.
         Hoy sabemos que, si somos capaces de imaginarnos un futuro deseado, estamos aumentando las probabilidades de que suceda en el presente cuando éste llegue. Y si se trata del pensamiento rápido, hay que generar estrategias y entrenarlas, porque no habrá lugar para un tiempo de reflexión previo a la decisión.  Por eso, en el alto rendimiento, es tan importante el entrenamiento mental  para  responder de forma inmediata, con soluciones eficientes, frente a las situaciones que se presenten.

viernes, 24 de abril de 2020

no se puede cambiar sin cambiar la forma de pensar

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          Interesante idea del eminente físico alemán A. Einstein (1879-1955), Premio Nobel de Física en 1921, que nos ayuda reflexionar y a orientar nuestros esfuerzos cuando queremos cambiar nuestros comportamientos para ser mejores cada dia.
          En la entrada anterior, hablábamos de la importancia que tiene la actitud para poder cambiar y esto refuerza esa idea. Pero para poder cambiar la forma de pensar debemos saber e identificar aquella que sea más adecuada a mis propósitos y al funcionamiento mental. Y este conocimiento se basa en seleccionar de las experiencias  pasadas aquello que me ha funcionado  y añadir el saber que el conocimiento científico actual me proporciona sobre ello.
    A partir de esto, se hace imprescindible generar una estrategia personal, en base al sistema de autorregulación, para entrenarla periódicamente. A través del principio de repetición y del de disponibilidad conseguiremos que, a la hora de tomar una decisión rápida, surja en nuestra mente el pensamiento más adecuado que nos dirija al comportamiento deseado.    

miércoles, 22 de abril de 2020

“nada cambia a no ser que tu lo cambies”.

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      Me llamó la atención esta frase, mientras veía una película tranquilamente, que le comenta un protagonista a otro en un momento determinado de la conversación que mantenían, y me pareció muy adecuada para comentarla con deportistas a los que les cuesta cambiar los pensamientos o sus hábitos para la competición.
       He constatado con algunos de los deportistas con los que trabajo que tienen verdaderas dificultades para cambiar los pensamientos, sobre todo los autorreferentes, aunque hayamos generado alguna miniestrategia para ello. En el momento de afrontar la competición recuperan pensamientos de experiencias pasadas que no les ayudan, utilizando los que le aporta su experiencia hasta ese momento y dejando a un lado la estrategia deliberadamente construida  para resolver ese error mental y poder alcanzar el rendimiento deseado.
         Pero, para que eso funcione, son necesarios dos principios: a) Que la estrategia planteada se base en evidencias empíricas, es decir, en conocimiento aplicado sobre el funcionamiento de lo que se quiera cambiar; b) Que en el entrenamiento mental utilice el principio de repetición, como un mantra, relacionado con los pensamientos y tareas de la estrategia planteada, porque esto refuerza el principio de disponibilidad a la hora de tomar las decisiones adecuadas. Sin ello, el cambio será muy difícil (se necesitarán muchos más años de experiencia) o imposible.

jueves, 6 de septiembre de 2018

cuando compites, lo bonito es que nada está escrito

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          Interesante reflexión realizada por el extraordinario corredor de ultra trail, el catalán Kilian Jornet, y publicada por el Diario vasco (4/09/18), después de retirarse en la madrugada del sábado de la Ultra Trail Mont Blanc (UTMB) debido a la picadura de una abeja, cuando se dirigía al refugio  Bonatti.
        Marchaba en las primeras posiciones pero, como consecuencia de la picadura,  sufrió una reacción alérgica que le hizo abandonar. Y señalaba:  “Esta carrera no ha terminado como esperaba, me sentía fuerte y había entrenado bien, pero soy alérgico a este insecto y al final preferí parar antes de tener problemas más graves”.
          Al final las carreras son así y lo más bonito del deporte es que nada está escrito. Tienes que salir y luchar pero son los pequeños detalles lo que marcan la diferencia.  Un ejemplo más de la importancia que tiene el centrarse en las cosas que están bajo el control del deportista y en el manejo de la incertidumbre, deseando que los pequeños detalles sean favorables porque, cuando  esto no ocurre, casi nunca se alcanza el resultado esperado.

sábado, 28 de julio de 2018

las buenas deportistas superan las dificultades, las excelentes las aprovechan para mejorar

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          Es una interesante reflexión que diferencia a los buenos deportistas de los excelentes y la compartía con una joven piragüista española antes de disputar la semifinal del Cto del Mundo Sub-23 en K1-500. En el viaje, se había perdido su maleta con todo el material necesario para disputar las regatas y su nivel de preocupación era elevado.
            Evidentemente, el hecho de disponer del material personal o no, son situaciones diferentes pero que no tienen porque afectar a su potencial y a sus posibilidades competitivas. Si su actividad mental genera incertidumbre, preocupación y aparecen dudas sobre su confianza, será improbable que pueda hacer una buena regata.
         Por el contrario, si sigue pensando en sus posibilidades, en que su potencial se encuentra intacto, en que es un reto más elevado y exigente, pero que su organismo está preparado para responder a cualquier contingencia que surja, que podrá ser un momento de mayor disfrute al enfrentarse con más dificultades de las previstas, una nueva experiencia de la que puede aprovechar para ser mejor, el  resultado del afrontamiento será muy diferente.  Eligió esta segunda opción, compitió a su nivel y ganó su manga de semifinal.

jueves, 10 de agosto de 2017

hablar consigo mismo puede ayudar a controlar el estrés, es decir, la autocharla (II)

          El segundo experimento al que se refiere el artículo publicado en el diario  Noticias de Gipuzkoa (8/08/17), relacionado con la importancia del autodiálogo para controlar el estrés, estuvo dirigido por  el director del laboratorio de Emoción y Autocontrol , E. Kross, profesor de psicología de la Universidad de Michigan y, en ambos casos, fueron financiados por los Institutos Nacionales de Salud y la Fundación John Temple.
            Los participantes en el experimento reflexionaron sobre experiencias dolorosas de su pasado en primera o tercera persona, mientras que su actividad cerebral se media con resonancia magnética. Los resultados mostraron menor actividad en la región del cerebro implicada en la reflexión sobre experiencias dolorosas cuando utilizaban la autoexpresión en tercera persona, lo que sugiere una mejor regulación emocional. Además no se requería más actividad cerebral  relacionada con el esfuerzo que cuando lo hacian  en primera persona.
             Según Kross, lo realmente emocionante es que los datos cerebrales de estos dos experimentos complementarios sugieren que hablarse a sí mismos en tercera persona puede constituir una forma relativamente fácil de regulación emocional. La judoka M. Blasco, medalla de oro en los JJOO de Barcelona 92, ya realizaba esta práctica en tercera persona de forma intuitiva, para intentar superar  el dolor generado por la trágica muerte de su entrenador, S. Cardell (q.e.d.): “Ella, desde las gradas, se veía a sí misma compitiendo en el tatami, en tercera persona”, y comentaba que lo hacía así porque se quedaba más tranquila”

hablar consigo mismo puede ayudar a controlar el estrés, es decir, la autocharla (I)

          En un artículo publicado en el diario  Noticias de Gipuzkoa (8/08/17), se comentaban las conclusiones de las últimas investigaciones relacionadas con la importancia del autodiálogo para controlar el estrés; concretamente el hecho de hablarse a sí mismo en tercera persona constituye una forma relativamente fácil de autocontrol. Simplemente reflexionando sobre sus propios sentimientos en tercera persona: “Por qué está molesto Ekain? Hace que emocionalmente sea menos  reactivo que cuando se dirige así mismo en primera persona: Por qué estoy molesto?
            Según el doctor Jason Moser,  profesor asociado de psicología y responsable de una de las investigaciones, señala que: “En esencia, referirse así mismo en  tercera persona lleva a la gente a pensar sobre sí mismo  de forma más similar a cómo piensan sobre los demás, y esto se puede evidenciar en el cerebro. Ayuda a las personas a establecer cierta distancia psicológica de sus propias experiencias, lo que a menudo puede ser útil para regular las emociones”. En el experimento realizado en el Laboratorio de Psicofisiologia de la Clínica de Moser, reaccionaron a imágenes neutrales e inquietantes, tanto en primera como en tercera persona, mientras que su actividad cerebral era monitorizada por un encefalograma.
          Al reaccionar a las fotos perturbadoras, la actividad cerebral emocional de los participantes disminuyo muy rápidamente cuando se referían a sí mismos en tercera persona.  Las investigaciones también midieron la actividad cerebral relacionada con el esfuerzo de los participantes y llegaron a la conclusión que el uso en tercera persona no suponia más esfuerzo. Esto sugiere que, en el alto rendimiento, el uso de la “autocharla” en tercera persona puede ser una estrategia eficiente para regular las emociones  “in situ”, frente a otras formas de regulación emocional que requieren un considerable esfuerzo de concentración y de tiempo lo que, en la mayoría de las situaciones de elevada presión/ansiedad precompetitiva, no se dispone.     

lunes, 24 de abril de 2017

una autotrampa mental que duró + 15 años.

          Nos referimos a la creencia del golfista alicantino, S. Garcia, después de ganar el Master de Augusta, y señalando como clave para su triunfo el cambio mental que se produjo hace dos años, gracias a la influncia de su futuro suegro, entrenador de Rugby y de su cuñado, excelente jugador del mismo deporte. Hace cinco años, en el 2012, manifestaba que no era capaz de ganar un “major”  y utilizamos este pensamiento para hacer una entrada en este espacio, señalando aspectos que le podían ayudar a mejorar.
Anticipar satisfacción por lo que quiere conseguir, creer que eres capaz de conseguirlo y evitar la desolación y el abatimiento cuando las cosas no salen bien, son aspectos  claves y entrenables que pertenecen al sistema de autorregulación.
          Desde el año 2000, ha estado atrapado en una autotrampa mental que, felizmente, la ha deshecho hace dos años,  gracias al ajuste producido en su sistema de autorregulación, bien orientado o autoinducido. Esto le ha permitido mejorar su capacidad competitiva e incrementar sus posibilidades de éxito en uno de esos torneos más importantes del circuito, que finalmente ha ganado. Enhorabuena. 

viernes, 29 de julio de 2016

para mejorar un déficit primero hay que reconocerlo y después plantear soluciones para conseguirlo.

          Es una sencilla reflexión  que, a menudo, me aparece  en relación a la importancia que tiene la autoobservación y el autoconocimiento en el trabajo de formación que realizo con jóvenes futbolistas en la Real Sociedad, con el objetivo de alcanzar  la excelencia.
          La toma de conciencia sobre sí mismos y el deseo de mejorar  son dos aspectos que  adolecen dichos jóvenes para alcanzar un elevado nivel tecnico-táctico, físico y mental  que les permita acceder al primer equipo con mayor preparación.
          Hacer la valoraciones POST partido, tener presente en todo momento (tanto en el entrenamiento como en los partidos) los objetivos de mejora personal señalados por la secretaria técnica del club, hacer una síntesis de los feedbacks enviados por los entrenadores durante la temporada y asumir mayor responsabilidad en su propia evolución, son aspectos básico pertenecientes  a la reflexión planteada. 

lunes, 18 de abril de 2016

conduciendo la mente agitada a través del entrenamiento autógeno.

       En esta entrada queremos explicar brevemente una manera de practicar el entrenamiento mental, bien dirigida hacia sí mismo, a modo de meditación, o hacia el mundo exterior. Se inicia en una posición tumbada, cómoda y con los ojos cerrados. Centrarse en la respiración lenta, profunda y abdominal; elegir un nº del 6 al 9 y contar lentamente desde el 1, cuando llego al número elegido vuelvo a empezar hasta el siguiente múltiplo. Por ejemplo, primero hasta el 8, vuelvo a empezar hasta el 16, luego desde el inicio hasta el 24 y así sucesivamente. (Duración 4-5´).
        Vuelvo al ritmo respiratorio y a la tensión abdominal que genera; voy alternando tensión-relajación desde los pies a la cabeza, (dedos de los pies; tobillos, gemelos, tibiales, cuádriceps, isquiotibiales, cintura pélvica, pectoral, dorsal, hombros, cuello, cara, brazos, muñecas y dedos), con sensaciones de control. (Duración 5´). 
    Siento cómo mi mente, mi respiración y mi corazón se ralentizan, con sensaciones de apaciguamiento, de tranquilidad, de relax y de laxitud. Llevo mis pensamientos a lo que quiero hacer (sobre mí mismo o sobre el exterior), imagino los acontecimientos como quiero que sucedan, resolviendo las alternativas que genera mi mente de forma eficiente, siempre dando soluciones y resolviendo acertadamente. (Duración entre 7-10´). Para finalizar, dirigir  de nuevo la atención al ritmo respiratorio, realizar ligeros movimientos de toma de conciencia de brazos y piernas e incorporarse lentamente.

lunes, 13 de julio de 2015

la impulsividad como elemento de desajuste en el juego

         A menudo se observan comportamientos impulsivos en los jugadores durante el desarrollo del partido que perjudica el rendimiento del equipo tales como, la precipitación en las acciones, las respuestas airadas frente a decisiones del árbitro, los comportamientos reactivos frente a las acciones defensivas de los contrarios, las excesivas ansias por meter gol, son algunas de las situaciones habituales que se producen en la competición.
        En el caso del deporte, podemos hablar de  impulsividad cuando existe  una predisposición a actuar de forma rápida, inesperada, irreflexiva y desmedida ante una situación que se perciba como amenazante, sin tener en cuenta las consecuencias que puedan provocar la conducta realizada. En la actuación impulsiva no hay lugar para el pensamiento y, a pesar de que  en algunas ocasiones puede ser motivo de  alta eficiencia, en la mayoría de los casos conlleva errores y baja eficiencia.
En el caso del fútbol supone precipitación con la consiguiente  la pérdida de  balón, juego individualista, reacciones desmesuradas  ante las acciones de los adversarios que conlleva la expulsión del partido; también el excesivo deseo en decidir de forma simultánea en situaciones complicadas para terminar una jugada, con la consiguiente pérdida de balón y la organización de un peligroso contraataque del equipo contrario.
          En la impulsividad predomina la baja tolerancia al estrés y la frustración, la falta de control de impulsos, y los comportamientos agresivos, que pueden afectar negativamente en el rendimiento del jugador. Podríamos decir que es un desajuste emocional que provoca una sobrecarga en el sistema decisional del jugador, que le lleva a decidir de forma errónea por una deficiente regulación entre las  exigencias de la decisión y las posibilidades  de su ejecución.

lunes, 23 de marzo de 2015

las cosas no son como suceden sino como se valoren.

Siguiendo con el mismos artículo publicado en el diario El Mundo (20/03/15), sobre la actividad mental saludable, J. Fuster prestigioso neurocientífico de 85 años y profesor en UCLA, comentaba la importancia de aprender a  desarrollar nuestra capacidad de pensamiento. No nos enseñan a pensar, hay que ser consciente de ello. Cuando no se aprende a pensar el cerebro genera pensamientos descriteriados y faltos de control que nos llevan a la incompetencia, desesperación o la continua equivocación. 
Somos fruto de nuestro pensamiento pero ¿alguien nos enseña a pensar.? Cuando tomamos decisiones ¿cómo sabemos si son acertadas o no, si no nos hemos parado a reflexionar sobre lo que acabamos de hacer? Somos fruto del pasado, que nos condiciona, y nos preparamos para el futuro, pero ¿cuando  piensas en el presente? En el presente se encuentran las claves de llegar al futuro deseado y, en esto, aprender a pensar eficientemente y entender la importancia de los procesos mentales, para valorar lo que se está haciendo  se convierte en algo fundamental.

Para ser eficientes? cuatro aspectos comunes: autoestima, estabilidad emocional, optimismo y buena  relación con los demás (empatía); son cosas que se pueden aprender y las construcciones cognitivas son fundamentales para ello. Una estrategia adecuada es quedarse con lo que se ha hecho bien, generar sentimientos de satisfacción y aprovechar los errores para mejorar porque,  una experiencia nunca es un fracaso y siempre se puede obtener algo positivo de ella. Todo esto es clave para alcanzar los sueños y siempre hay que alinearse con ellos, identificando en cada situación lo que se  ha hecho para acercarse a lo que se pretende alcanzar. Esta es la cuestión, y las autovaloraciones son determinantes para conseguirlo, es decir, las construcciones cognitivas que realizamos en el presente sobre nuestra propia realidad.

necesidad de orden en la relación cognición/emoción, para un rendimiento excelente

Leyendo un artículo publicado en el diario El Mundo (20/03/15), sobre la actividad mental saludable, J.Fuster prestigioso neurocientífico de 85 años y profesor en UCLA, comentaba la importancia  del equilibrio entre los pensamientos y los sentimientos, fruto de las relaciones entre la cognición y la emoción, destacando la importancia de la capacidad de no desesperarse en situaciones adversas o muy desfavorables (resiliencia), semejantes a las que se viven continuamente en ámbito  del rendimiento deportivo.
En estas situaciones se produce  una competencia de impulsos contradictorios en la corteza prefrontal de nuestro cerebro, que para ser eficientes y tener una excelente salud mental, se tienen que equilibrar y  se tienen que armonizar. Es decir que, para alcanzar la excelencia y la satisfacción vital, tiene que haber una armonización de los dos sectores más importantes de la mente humana: la cognición (percepción, atención, inteligencia y memoria) y la emoción (los impulsos vitales).

Además, actualmente  existe un “corpus de conocimiento” sobre la importancia de neurotransmisores como la serotonina, la dopamina, la adrenalina o el cortisol (cóctel de la felicidad) que provocan sentimientos de placer y, por eso,  debe de haber un equilibrio en ellos. Actúan como mediadores que conectan la información que se encuentra almacenada en nuestra memoria cognitiva y emocional. En las situaciones deportivas de máxima significación y exigencia personal, se suelen desencadenar este tipo de respuesta emocional, de ahí la importancia de gestionarla adecuadamente. Pero ¿como interviene la cognición en este proceso?: sencillamente manteniendo la autoconfianza al máximo nivel  y estabilizada, porque sin ella, la reacción emocional jamás irá acompañada de semejantes sustancias y se convertirá en imposible aquello que inicialmente podía haber sido posible.

martes, 24 de julio de 2012

juegues como juegues busca sentir tranquilidad y satisfacción


       A veces resulta difícil mantener la tranquilidad y sentirse a gusto cuando el desarrollo del juego no es como esperaba el deportista y entonces, sin quererlo, responde emocionalmete de forma reactiva con un sentimiento  de  intranquilidad y desasosiego que influye de forma negativa en su nivel de rendimiento.
       Sin embargo si,  independientemente del juego que se desarrolle, en dicha situación se genera una sensación de tranquilidad acompañada de un sentimiento de satisfacción, las decisiones que se tomen o las acciones que se realicen posteriormente serán más eficientes.
       Esta efecto se basa en el vínculo ideomotor o “la máquina asociativa del pensamiento” que se produce entre las emociones y las acciones y que pueden ser primadas por acontecimientos de forma incosciente, porque la red asociativa entre ambas es recíproca, según D. Kahneman (pensar rápido, pensar despacio, 2012), profesor de la universidad de Princeton.
       Lo que se ha hecho no se va a poder cambiar, pero las sensaciones se pueden reconducir  en la dirección adecuada, lo que permitirá influir positivamente en el desarrollo del juego posterior. Es la manera de mejorar el nivel de juego  y de alcanzar el rendimiento deseado.

viernes, 20 de julio de 2012

twitter puede llegar a mermar las opciones de medalla


Es lo que piensa Sebastián Coe, presidente del  comité organizador de los JJOO 2012, según las declaraciones publicadas en el diario El País (19/07/12), que ganó la medalla de oro en los 1.500 metros en los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980, y en Los Ángeles 1984.  “Personalmente creo que existe una correlación entre el número de ‘tuits’ enviados durante el periodo de competición y el bajo rendimiento de un atleta” porque que desvía a los atletas de su principal objetivo.
Y continuaba “Cuando yo corría, solo quería centrarme en la competición. Sabía que era mi momento y que solo te llega una vez en la vida; no es como el examen de conducir, que lo suspendes y te presentas al mes siguiente”. No tendrían que pensar en leer su cuenta de Twitter” porque, para Coe, “solo” debería estar centrado en conseguir una medalla en los Juegos”.
Este tipo de suposiciones, muestran la ignorancia del funcionamiento mental de los seres humanos: cómo gestiona sus capacidades y cómo distribuye su tiempo son parte del universo personal del deportista y, en el hipotético caso de que se viera afectado por este elemento exógeno, supondría que no ha preparado de forma adecuada su participación en estos juegos.
Establecer una asociación entre el rendimiento de los deportistas y twitter, tiene el mismo fundamento que hacerlo con actividades como pasear, jugar al parchís o al ajedrez, y  dependerá del  uso y de la utilización que haga el propio deportista. Si sustituye su tiempo de entrenamiento o de recuperación por actividades en twitter, en pasear  en exceso o en jugar al ajedrez, o si está pensando en ello mientras está compitiendo, evidentemente que su rendimiento se verá afectado, pero son cosas que dependen de su sistema de autorregulación.
Anticipar una errónea gestión de su tiempo libre, como parte de su preparación para los JJOO, y hacerlo extensible y universal a todos los deportistas que participan en este evento, se acerca más a un comentario gracioso de taberna que a una evidencia científica que deba ser tenida en cuenta.