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miércoles, 20 de diciembre de 2017

una de cal y otra de arena

          En unas declaraciones realizadas por el jugador uruguayo del C.F. Barcelona. L. Suarez, publicadas en el diario Marca (4/12/17), comentaba : “Hay veces que uno sabe que por mucho que haga el balón no entrará”. Es evidente que este tipo de pensamientos no ayudan conseguir goles. Es un claro ejemplo de la profecía autocumplida, o como se conoce en psicología “el efecto Pigmalión”.
       Anticipar satisfacción o imaginar situaciones futuras realizando  las tareas adecuadas relacionadas con el logro, ayudan conseguirlo. Además, el “efecto Pigmalión” siempre se cumple para lo  malo, para lo negativo, disminuyendo las probabilidades de que los acontecimientos sucedan como desearíamos.
         Pero, por otro lado también señalaba en el mismo artículo “ en mi vida he buscado siempre superarme”. Lo que le diria a los jóvenes es que nunca bajen los brazos, que si uno quiere una cosa, puede hacerla, buscar la superación y nunca conformarse con lo que tenga, queriendo siempre más”.  Curiosos pensamientos contradictorios en un deportista excelente porque, mientras el primero disminuye las probabilidades de alcanzar el logro deseado, el segundo supone una de las claves para conseguir el máximo desarrollo potencial.

domingo, 3 de diciembre de 2017

una jugarreta mental

          Sucedió en un partido que estaba observando correspondiente al segundo equipo de la Real Sociedad de Fútbol, y me llamó la atención por lo absurdo de la decisión tomada por uno de los jugadores que disputaban el partido. En un contraataque, el delantero que va a rematar no va a alcanzar el balón y, al ver que le va a superar saca, de forma incosciente, las dos manos para rematarlo, lo que supone la segunda tarjeta amarilla y la expulsión del campo. Pero no sólo eso, porque su equipo estaba en superioridad numérica de 11 contra 10 y, automáticamente, perdió esa superioridad y se igualaron nuevamente los equipos de 10 contra 10.
           Es evidente que el jugador no tuvo tiempo de reflexionar sobre las consecuencias inmediatas de su acción, porque si no no la hubiera realizado. ¿Cómo se explica eso? A veces en los entrenamientos, cuando el balón les supera, acostumbran a rematarlo con las manos o a pararlo para que no se aleje demasiado. En esta ocasión su actividad mental le ha ofrecido la misma solución, rematar con las manos, y como no tuvo tiempo para pensarla, la ejecuto según le vino a la cabeza, que le jugó “una mala pasada”.

          Lo mismo le sucedió a otro jugador que, estando encima de la linea lateral del campo y para no perder tiempo con el balón, lo paró con las manos dentro del terreno de juego. También segunda amarilla y al vestuario.  Son dos excelentes ejemplos que evidencian  el funcionamiento de la Toma de Decisiones Rápidas (TDR) y la importancia de entrenarlas  previamente antes de salir a competir.  

lunes, 24 de abril de 2017

una autotrampa mental que duró + 15 años.

          Nos referimos a la creencia del golfista alicantino, S. Garcia, después de ganar el Master de Augusta, y señalando como clave para su triunfo el cambio mental que se produjo hace dos años, gracias a la influncia de su futuro suegro, entrenador de Rugby y de su cuñado, excelente jugador del mismo deporte. Hace cinco años, en el 2012, manifestaba que no era capaz de ganar un “major”  y utilizamos este pensamiento para hacer una entrada en este espacio, señalando aspectos que le podían ayudar a mejorar.
Anticipar satisfacción por lo que quiere conseguir, creer que eres capaz de conseguirlo y evitar la desolación y el abatimiento cuando las cosas no salen bien, son aspectos  claves y entrenables que pertenecen al sistema de autorregulación.
          Desde el año 2000, ha estado atrapado en una autotrampa mental que, felizmente, la ha deshecho hace dos años,  gracias al ajuste producido en su sistema de autorregulación, bien orientado o autoinducido. Esto le ha permitido mejorar su capacidad competitiva e incrementar sus posibilidades de éxito en uno de esos torneos más importantes del circuito, que finalmente ha ganado. Enhorabuena. 

domingo, 23 de abril de 2017

que estupido fui al luchar contra cosas contra las que no se puede luchar

           Son declaraciones realizadas por el golfista alicantico S. Garcia, publicadas por el diario El País (11/04/17), después de ganar el Master de Augusta, y señalando como clave para su triunfo el cambio mental. “El dia ha sido una demostración de mi carácter y de mi mentalidad, de lo positivo que he estado cuando las cosas no me han ido bien en el hoyo 10 y 11”.
        Esta semana he estado mentalmente mejor que nunca y por eso he mirado al campo de otra manera, es incómodo para mi juego, pero aceptando eso, se le puede dominar”. Cuando vine la primera vez en 1999, pensé que este campo iba a darme por lo menos un grande pero, a lo largo de los años, cambié de pensamientos y me sentía incómodo”. Empecé a aceptar que Augusta lo mismo te da que te quita y por eso estoy aquí, ahora, con esta chaqueta”.
          Al renegar  de la psicología del deporte de rendimiento como base de la preparación mnetal, no es de extrañar que haya necesitado 18 años para darse cuenta de su error, cambiar de mentalidad y aumentar sus probabilidades de victoria, como así ha ocurrido. Pero, con ayuda de un experto, este cambio lo podría haber realizado en el año 2000, con lo que sus probabilidades hubieran aumentado en cada participación del Master. Es un excelente ejemplo de autotrampa mental, que habitualmente está presente en aquellos deportistas que reniegan de lo evidente: La necesidad de la preparación mental para alcanzar la excelencia.  

lunes, 22 de agosto de 2016

minusvalorar el esfuerzo que te ha llevado a superarte y conseguir tu mejor registro, supone una inconsciente autotrampa en el camino de la excelencia

          Según el encabezamiento de un artículo publicado en el diario Noticias de Gipuzkoa (18/08/16),  el vallista navarro, S. Hernández,  hace historia agridulce en los 400 vallas en su participación en los JJOO de Río-16;  batió el record de España  más antiguo que tenía J. A. Valero, que tenía 29 años, haciendo en 48.87” pero le faltaron 2 centésimas para acceder a la final. A pesar de haber protagonizado la mejor vuelta de su vida. “Lo que quería era estar en la final y sabía que podía hacerlo; lo del récord es secundario. Me imagino que mañana cuando lo pille en frio, lo asumiré y lo celebraré un poquito más.”
Sin embargo, es un buen ejemplo de autotrampa porque le da más valor a aquello que no depende de él frente a lo que sí depende, que es la autosuperación. Cuanto mejor eres más probabilidides tienes de ser mejor que los demás, pero no al revés; además, como hemos señalada en numerosas ocasiones, en el primer caso estamos en un modelo garantista y en el segundo probabilístico.
       Por eso hablo de autotrampa, porque lo probabilístico nunca puede situarse por delante de lo garantista, sobre todo en el alto rendimiento deportivo. Se podrá estar más o menos triste porque la suerte no ha acompañado para estar en la final, pero no debería afectar al valor del logro alcanzado.

lunes, 18 de julio de 2016

empezar bien la Liga para ganar confianza o "la autotrampa" permanente

Como todos los años al iniciar  la pretemporada  de los equipos de fútbol de primera división, aparecen interesantes declaraciones en los medios de comunicación que permiten analizar,  de forma indirecta, una parte del funcionamiento mental de los jugadores. Como se refleja en las declaraciones de los entrevistados, Noticias de Gipuzkoa (13/07/16), El diario Vasco (16/07/16), casi todos hablan de la confianza y de  ganar partidos  como objetivo fundamental.
Algunas de ellas son: “La clave es adquirir confianza desde los primeros partidos, cosa que el año pasado nos costó”, o ser ambicioso y tener la victoria como único objetivo, hay que mirar el presente y ganar. Decimos “autotrampa”, porque seguro que los jugadores tienen la confianza muy alta y estable al empezar la Liga aunque digan lo contrario y, si no es así,  no la podrán coger una vez jugado el partido,  porque en ningún caso es retroactiva.  
                La confianza es la convicción que se tiene en ser capaz de hacer las cosas necesarias para conseguir un logro; siempre es pre-partido y determinante para desarrollar un juego acertado.  Además, al vincularla a los resultados de los partidos, los jugadores pierden el control sobre ella, con el consiguiente aumento de ansiedad e incertidumbre. Así pues, conocerla y saber  cómo funciona será imprescindible para entrenarla  y poder obtener elevados niveles  de rendimiento durante el juego.   

martes, 12 de mayo de 2015

a veces no sabes como se pierde la confianza y a veces no sabes como vuelve, pero vuelve.

Es el llamativo comentario realizado por la exjugadora Conchita Martinez, ganadora del torneo de Wimbledon, mientras Rafa Nadal jugaba su partido contra Berdych,en el Torneo de Mutua Madrileña, en Madrid. Hablar sobre la confianza en términos de vaivén, supone una enorme falta de consistencia  en el juego y una auténtica autotrampa mientras se compite.
La confianza es una creencia sobre las capacidades y las acciones que un deportista es capaz de ejecutar, depende del deportista y genera un efecto nuclear positivo sobre el resto de las capacidades que optimizan el rendimiento del jugador. Por lo tanto, puede estar bajo su dominio manteniéndola alta y estable en todo momento. 
Otra cosa es que todavía se desconozca su funcionamiento y sus posibilidades de control, lo que supone un déficit en la preparación mental del deportista. Además, hoy se sabe que se encuentra estrechamante relacionada con la fortaleza mental y con la tolerancia a la adversidad. Entrenarla y desarrollarla adecuadamente, para disponer de ella de forma sólida, es parte del entrenamiento mental  en el alto rendimiento.  

jueves, 12 de junio de 2014

si tenemos motivación y emoción, llegará el juego, si no imposible

             Es el comentario que aparece en el diario El Mundo (16/06/14), atribuido al entrenador del equipo español de fútbol, V. Del Bosque, al llegar a la concentración de Curitiba en Brasil. Creo que los jugadores están altamente motivados, tanto intrínseca como extrínsecamente, porque les gusta lo que hacen, son altamente competentes, tienen una alta autoconfianza, un alto reconocimiento social y, además, una suculenta prima por ganar.
           En el caso de las emociones, que en parte no están bajo su control, aparecerán con alta intensidad cuando vayan a disputar los partidos; lo que sucede es que un exceso o una baja respuesta emocional afectara negativamente al juego. Pero la regulación emocional en situaciones de competición pertenece al mundo de las funciones ejecutivas.

               Por eso, a mi modo de ver las cosas y al de las investigaciones realizadas al respecto, el buen juego dependerá de la adecuada utilización de dichas funciones. La regulación emocional, ya señalada, la planificación de la competición (tanto individual como grupal), la elección de la solución correcta para cada situación  y la determinación en su ejecución serán las claves para que la selección española pueda desarrollar su nivel de juego. Todo ello depende de las funciones ejecutivas que, como ya hemos señalado anteriormente,  determinan el rendimiento eficiente y son entrenables.

todo depende de las sensaciones y las sensaciones son muy buenas

           Es la opinión del defensa central catalán de la selección española, G. Piqué, al hablar sobre la forma de afrontar el Cto. Mundial de Fútbol 2014. Van a afrontarlo de la misma manera: “no cambia nada, es verdad que llevamos la estrella en el escudo, pero de cara al Mundial las sensaciones son las mismas. Quizás los otros equipos nos tengan más respeto, pero tenemos un buen equipo y podemos aspirar a todo: “todo depende de las sensaciones y las sensaciones son muy buenas”.
            Pero qué pasa cuando las sensaciones no son buenas?. Ya no se puede rendir al máximo nivel? Ya no se puede competir con garantías?. Evidentemente esto no es así, porque una de características del alto rendimiento es precisamente la tolerancia a las adversidades que tienen los deportistas excelente.

         Si estuviéramos a merced de las sensaciones, las cosas escaparían a nuestro control, seríamos incapaces de planificacar acciones, de tomar decisiones eficientes y nos encontraríamos frente a un modelo de determinismo desvinculado de la voluntad sin posibilidades de realizar comportamientos deliberados.

domingo, 7 de julio de 2013

estar equivocado y mantenerse en el error antes que reconocerlo, es la antesala del fracaso.



            Es una de las autotrampas que nos pone la actividad mental y que, en demasiados casos se produce. Se encuentra relacionado con las resistencias que surgen frente a los cambios,  a la evolución del conocimiento o frente nuevas manera de trabajar para seguir mejorando.
            "Si he llegado hasta aquí haciendo las cosas como las he hecho, porqué voy a cambiar?". Es una reflexión típica que nos conduce por el camino del error porque, independientemente del resultado inmediato, lo que verdaderamente importa es contrastar y verificar que se está  aprovechando el  talento de los deportistas  de forma eficiente, acorde a lo que señala   el conocimiento científico.
Se encuentra estrechamente relacionada con tres principios básicos del alto rendimiento: el principio de mejora continua, el principio de la práctica intencionada y el principio de utilización del  conocimiento frente a las creencias. Es lo que  a menudo pasa con la preparación mental que, como no se conocen sus elementos ni sus procedimientos, siempre queda relegada a un segundo plano y, aunque se acepte la necesidad de trabajarla, no se ponen en marcha las acciones para mejorar las capacidades mentales, manteniéndose en este error que supone el hecho de no utilizar un método de preparación   integral.

miércoles, 27 de junio de 2012

la típica autotrampa motivacional


       Escuchando las declaraciones en TVE 1 (26/06/12) del seleccionador  español de futbol, V. Del Bosque, en relación al partido que van a disputar esta noche frente a Portugal, pensaba en lo sencillo que puede ser cometer “errores no conscientes” (autotrampa) en el afrontamiento de dicho partido.
       Para motivar a los jugadores, señalaba que “era el partido más importante de sus vidas y que todavía no habían hecho nada”. Como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, cambiar el grado de importancia de los acontecimientos  genera una mayor sentimiento de vulnerabilidad  frente a los mismos. Además, minimizar el esfuerzo  y anular el valor que supone alcanzar las semifinales, destruye las bases sobre las que se asienta la posibilidad de  anticipar satisfacción por lo que se pretende conseguir.
        También se señalaba  “el compromiso”de ganar el partido para honrar la memoria de dos personas (jugador y entrenador)  vinculadas al futbol recientemente fallecidas. Esto supone un refuerzo extrínseco  sobre algo que no está bajo su control,  que genera un aumento  de  presión exógena y de ansiedad.  Son los mismos errores de afrontamiento  que cometieron los jugadores y técnicos de  Athletic de Bilbao, cuando disputaron la final de la Copa de la UEFA frente al Atlético de Madrid.
        Desacertada orientación motivacional para afrontar el partido de esta noche frente a Portugal, que disminuye las posibilidades del equipo español, antes de comezar a disputarlo. Espero que los jugadores reorienten su estilo motivacional  personal y se mantengan centrados en la tarea  y en los referentes intínsecos que habitualmente utilizan. Es  una de las capacidades que les  generará las condiciones óptimas para desarrollar el excelente juego que habitualmente realizan, reforzará su confianza y aumentará sus posibilidades de alcanzar el campeonato.  

miércoles, 20 de junio de 2012

no soy lo suficientemente bueno como para ganar un “major” o un sistema de autorregulación deficientemente construido.


          Al leer un artículo publicado en el diario El Mundo (19/06/12) en relación a los comentarios realizados por el golfista español, S. Garcia, una vez finalizado el torneo de golf US OPEN, me surgió la idea de utilizarlos como un ejemplo de proceso mental equivocado. En él, señalaba que se había dado cuenta de su realidad: “No soy lo suficientemente bueno como para ganar un major, lo he intentado, pero no sale. Y si no sale después de 13 años que llevo, es que no soy capaz".
  Me ha parecido interesante  abordar esta cuestión porque refleja un sistema de autorregulación deficientemente construido, perteneciente a un excepcional jugador de golf, pero incapaz de darse cuenta de su error. Ni siquiere es capaz de observar y valorar adecuadamente  lo que le está mostrando la dura  realidad para reflexionar  sobre ello; desde el año 1998 ha habido 15 ganadores para 15 majors, es decir, nadie ha logrado ganar dos veces  en las últimas 5 temporadas.
También me recuerda al efecto pigmalión  o la profecía autocumplida, que generalmente se cumplen cuando las expectativas son negativas y que, en este caso, provocarán  una disminución de las pocas posibilidades que tiene un jugador de golf para  ganar un major. Sin embargo, para aumentar esas pocas posibilidades que tiene este golfista, sí que  puede hacer cosas que están en su mano.
En primer lugar, observar y valorar de forma objetiva y ajustada al principio de realidad: ganar un major  es una cuestión tremendamente difícil, con las posibilidades distribuidas entre todos los jugadores profesionales que participan en los mismos. En segundo lugar, anticipar satisfacción por lo que quiere conseguir, en vez de desolación y abatimiento. Y en tercer lugar mantener la confianza alta y estable, centrándose en el siguiente torneo que vaya a disputar, y no en los que ya ha disputado.
Estas sugerencias señaladas pertenecen al sistema de autorregulación, son entrenables y mejorables con una adecuada orientación. Sin embargo, llama poderosamente la atención que este golfista no haya mejorado esta capacidad competitiva a lo largo de los últimos años, y que continue cabreado, impotente  y frustrado cada vez que participa en uno de los grandes torneos de golf.
Ha elegido el camino equivocado  para llegar  a donde pretende y, mientras continue con su sistema de autorregulación desajustado, sus posibilidades son inexistentes, porque él mismo se encarga de reducirlas a la nada.  Ganar uno de esos torneos no solo depende de él, pero mejorar esta capacidad competitiva que le permitirá aumentar sus posibilidades en cada torneo que participe, si que está bajo su control. 

lunes, 30 de enero de 2012

limpiar la mente


Con un  interés didáctico he seleccionado un artículo publicado en el diario El País (29/01/12) relacionado con la preparación psicológica del partido, según los autores del mismo, que tiene que disputar  la selección española de balonmano  durante el Cto de Europa 2012 contra Croacia para el  tercer puesto, después de perder el partido de semifinal frente a Dinamarca.
Como estrategias para levantar el ánimo se mencionaban frases como: “ irnos sin una medalla sería injusto”. El equipo reaccionará ante el partido que va a disputar: “hay que borrar la semifinal de nuestra mente, fue un acciente”. Tenemos que salir mentalizados: “ Una medalla nos devolvería la alegria y la confianza para ganar una plaza olímpica en Alicante”.
En estas opiniones seleccionadas no hay estrategia que permita el objetivo que se persigue como es preparar psicológicamente  al equipo y  limpiar la mente, si no que más bien contribuyen a aumentar la ansiedad y la confusión porque se centra en aspectos que escapan al control de los deportistas, supone que ha descendido el nivel de confianza y la tienen que recuperar. Y además,  rechazan lo que el partido disputado con resultado adverso les pudiera aportar en el camino de la mejora para disputar el siguiente. Entender esto como parte de una preparación  mental adecuada  es un claro ejemplo de autotrampa, que en nada ayudará a rendir al nivel  que posee el equipo español y a plasmar su potencial en la cancha.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

conocimiento, herramientas, operatividad, claves para la construcción de las estructuras mentales (parte II).


En este sentido, continuamente se oyen frases  a expertos entrenadores del tipo ” todo está  inventado, ya se sabe todo sobre esto”, para justificar la negativa a poner en marcha nuevas acciones  de mejora  relacionadas con la preparación psicológica, o nuevas formas de abordar una misma problemática con el objetivo de encontrar soluciones más eficientes.
Una que me llamó poderosamente la atención atribuida a R. Nadal (13/12/11), dado su nivel de excelencia, “un psicólogo no me va a ayudar” porque, evidentemente, la ayuda vendrá del conocimiento que maneje el profesional al que recurra y las herramientas que ponga a su disposición para construir, o en su caso reconstruir, las estructuras mentales afectadas y no tanto de la propia figura del psicólogo.
También las opiniones que surgen en el entorno de los deportes de equipo, “no necesitamos trabajar el aspecto psicológico, necesitamos ganar partidos para coger confianza”, o también,  “el futbol es diferente y es el equipo el que debe  arreglar la situación sumando de tres en tres”, denotan una falta de conocimiento relacionado con los procesos mentales que se deben elaborar y reforzar para afrontar situaciones de máxima exigencia personal.
Con este tipo de  pensamientos el  primer albañil (parte I) seguramente seguirá utilizando sus manos para desescombrar aunque pongamos a su disposición la herramienta más sofisticada, pero  frente a la primera frase será consecuencia del desconocimiento y falta de preparación, frente a la segunda se producirá por resistencias al cambio y frente a la tercera por una autotrampa (error no consciente) colectiva.

viernes, 16 de diciembre de 2011

un psicólogo no me va a arreglar

Interesante afirmación atribuida al tenista mallorquín, R. Nadal, publicada en www.elmundo.es   (13/12/2011), que permite hacer una reflexión sobre las autotrampas que numerosos deportistas las comenten de forma inconsciente. En primer lugar señalar que un psicólogo no arregla nada, el que arregla es el propio deportista entrenando y trabajando  duro pero, si es un especialista en alto rendimiento, si puede aportar mucho conocimiento sobre los procesos de pensamiento  relacionados con la excelencia deportiva y su construcción mental.
La excelencia se basa en una serie de criterios que están muy definidos e identificados, entre los que se encuentra la pasión, mencionada por el propio jugador. Pero hay unos cuantos más, que armonizan y vertebran el trabajo de un deportista si quiere mantener la  continuidad en esa vía. Y lo señalo así porque este deportista siempre se ha destacado por  manejar parámetros de excelencia. Pero ¿qué ha pasado ahora?   
Y continua “respeto el trabajo de un psicólogo, evidentemente, pero para jugar al tenis no. Creo que hay cosas mucho más importantes para utilizarlo. Un psicólogo no me va a arreglar si quiero trabajar o quiero seguir teniendo la ilusión de darle para adelante”. Ante esta serie de opiniones, señalar que una persona no puede aprender aquello que cree que ya sabe, y parece que este es el caso.
Pero saber hacer es una cosa, él  ha demostrado ser excelente en esto, y saber sobre lo que se hace es otra muy distinta. Además, el desarrollo del conocimiento científico aplicado al alto rendimiento ha evolucionado enormemente a los largo de los últimos 10 años, sobre todo en relación a los procesos mentales en situaciones de máxima exigencia externa y de gran significado personal. Y, como señala el propio jugador, esta es la cuestión “el problema es interior, es personalmente querer ir un pasito más allá otra vez. Sufrir para ir ese pasito más allá, eso es todo”. 
Pues no, porque no sólo es cuestión de sufrir para dar un pasito sino que, tan importante como eso, es  saber como hay que darlo. Es como en  cualquier situación de la vida que, a veces, cuando se necesita dar un pasito se puede dar de muchas maneras pero, si no sabes las consecuencias antes de darlo, te puede conducir al desastre, incluso a perder aquellas virtudes que le ayudaron a alcanzar la excelencia al deportista.  No sería el primer deportista al que le sucede este proceso de involución.  

martes, 6 de diciembre de 2011

debe bloquear lo negativo, no tener mentalidad de autopresión

Son las recomendaciones aparecidas en  el diario El País (4/12/2011) dirigidas al tenista R. Nadal, antes de disputar su partido de la Copa Davis 2011, contra el jugador argentivo Del Potro.
Señalar en primer lugar que la autopresión es positiva porque,  cuando se genera de forma endógena, ayuda en situaciones de máxima exigencia personal. Y esta es precisamente la cuestión: si proviene de forma endógena o exógena.
En el mismo espacio se señalaba un acertado  discurso para manejar los pensamientos: “Es una situación que cualquier profesional espera, que está en tu mano, es una situación muy bonita” .
Pero también se mezclan recomendaciones que en nada ayudan a gestionar la presión adecuadamente, un claro ejemplo de autotrampa, porque pertenecen al mundo exógeno, que no está controlado por el deportista: “ a) La presión la tiene el rival; b) Hay tensitas que nunca la han disputado; c) No hay como ganar un punto decisivo jugando en casa”. Es lo que normalmente ocurre en situaciones estresantes, que todo se mezcla sin identificar lo que ayuda de lo que perjudica, porque lo importante es saber  qué, cómo, cuando hay que hacerlo y entrenarlo, sin dejarlo al azar o a la suerte.

domingo, 4 de diciembre de 2011

no fue algo premeditado


Es la interesante y discutible opinión aparecida en la prensa (DV 29/11/11), atribuidas al jugador de la Real Sociedad, I. Martinez, autor del gol  que permitió ganar al R.Betis con un disparo desde 58 metros de distancia.
También se comenta en él que habían visto videos  durante la semana en la que se veía al portero adelantado. “Elustondo ya lo había intentado en la primera parte, pero no le salió. No fue algo premeditado. Al final me llegó el balón, estaba esquinado pero no lo pensé dos veces y lo intenté”.
Es un buen ejemplo  de autotrampa, en el que se refleja  el error del deportista, porque en realidad sí que fue algo premeditado; era una posibildiad trabajada en el entrenamiento y deliberadamente buscada. Otra cosa es que la decisión que tomó fuera automática, sin pensarlo, perteneciente al mundo de la inteligencia práctica, en el que las acciones van por delante del pensamiento consciente.
Es lo que sucede con el Plan Integral de Competición (PIC), en el que las acciones previstas que se incorporan al mismo, cuando aparece la oportunidad durante la competición, se ejecutan de forma automática, permitiéndo anticiparse a todos los adversarios porque,  si se tiene que pensar, ya es tarde.
Cuando se construye y se entrena el PIC, el deportista tiene una excelente herramienta para optimizar sus capacidades y rendir a un excelente nivel,  porque le permite anticiparse y elegir la acción más adecuada en cada momento de la competición. Además, le ayuda a ser consistente con su juego a lo largo de  toda la temporada. 

sábado, 19 de diciembre de 2009

satisfacción de una semana o la efímera consistencia competitiva

A veces ocurre que, sin darnos cuenta, vinculamos aspectos determinanos por una serie de capacidades que dependen de uno mismo a elementos externos. Es el caso de las declaraciones aparecidas en el Diario Vasco (19/12/09), atribuidas al entrenador de la Real Sociedad, Martín Lasarte, en vísperas de disputar su partido contra el R.C. Betis, en las que señalaba que “en futbol, la satisfacción dura una semana”.

Cuando esto ocurre, se hace difícil conseguir un rendimiento estable y consistente a lo largo del tiempo. El resultado es un hecho efímero vinculado a contingencias externas y, si cometemos el error de asociar los diferentes parámetros de rendimiento al mismo, estaremos alejándonos de poder mantener unos niveles de rendimiento óptimos durante las competiciones en las que participemos.

En todos los deportes, individuales o colectivos, todo lo que se vincule al resultado se convierte en un hecho efímero, y se aleja del rendimiento óptimo. Los atributos de la excelencia deportiva, se encuentran asociados a aspectos endógenos a medio y largo plazo, como son el compromiso y la persistencia, la cultura de esfuerzo, la alta competencia, la innovación, la autonomía percibida y los retos ambiciosos. Cuando se comete el error de cambiar la vinculación de aspectos endógenos a elementos exógenos estamos frente una autotrampaque, en este caso, dificultará la posibilidad de mantener un rendimiento consistente y estable durante la competición.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

la rotación como preparación psicológica

Curiosa estrategia para mejorar el funcionamiento mental, que según las declaraciones aparecidas en el diario El Pais (23/09/09), atribuida a los fisiólogos y referidas al Real Madrid y a su entrenador M. Pellegrini. “Saber que vas a jugar te ayuda a estar físicamente bien. Si los jugadores no están motivados no se entrenan bien”.



Es interesante porque se aprecia que se producen dos errores no conscientes como son: el confundir la motivación con el estado de ánimo y el hecho de establecer contingencias externas al nivel de motivación de los deportistas. El hecho de introducir rotaciones puede generar beneficios fisiológicos “per se”, pero no psicológicos.



Es evidente que todos los jugadores de un equipo quieren jugar y si lo hacen estarán anímicamente más contentos, pero deberían tener construida una estrategia mental para no asociarlo a la motivación ya que, en el alto rendimiento, conviene que ésta se vincule a contingencias internas y, salir a jugar, no depende de los jugadores. Porque ¿Y en el caso de los que no rotan? Si funcionan de esa manera flaco favor le harán al equipo. El hecho de rotar es positivo, pero establecer esas asociaciones psicológicas son una autotrampa que deteriora el potencial competitivo de un equipo.



domingo, 26 de abril de 2009

si no levantamos un trofeo no tendrá sentido

Es un titular aparecido en el diario El Mundo (14/04/09), supuestamente derivadas de unas declaraciones del actual entrenador del Barcelona C.F., P. Guardiola, en relación al equipo durante la presente temporada. Diria que es una autotrampa, porque cambia la atribución causal en el comportamiento del equipo, ya que introduce elementos extrernos, como el árbitro, los jueces y el azar fundamentalmente, y los vincula al sentido del juego del equipo.


La capacidad de un equipo para jugar de forma eficiente y brillante dependen de aspectos endógenos. Dejar al contexto y a agentes externos el sentido de lo que supone eficiencia, esfuerzo, compromiso y competitividad me parece una inadecuada decisión. Si el resultado es lo que da sentido a las cosas, se produce una contradicción motivacional, dado que este entrenador en casi todas sus declaraciones se ha manifestado por un predominio del clima de maestria sobre el de rendimiento. Estas declaraciones cambian ese sentido.


Creo que es consecuencia del discurso periodístico y del aficinado, que es normal, lógico y prioritario, interiorizado por el técnico o por la presión externa a la que se ve sometido, a medida que van aumentando las posibilidades de conseguir ganar un campeonato.


Apelar al compromiso con el resultado como elemento motivador, tiene una relación directa con el aumento de la presión externa y de la ansiedad, una combinación peligrosa para mantener el nivel de juego eficiente en los momentos de mayor exigencia, que habrá que gestionarla con mucha precisión y control. También espero que levanten el trofeo que más desean.