martes, 12 de agosto de 2014

más lejos que un sueño de verano

       “Ni en mis mejores sueños hubiera imaginado algo así”, son palabras de Rory Mcllroy, después de ganar el torneo PGA americano, cuarto grande de su carrera y tres semanas después de ganar el Brithis.(E País, 12/08/14); nunca pensé que llegaría tan lejos  a los 25 años.
       Con 21 años, lideraba el Master de Augusta y se desplomó en la clasificación, lo que le permitió reflexionar sobre aquellos aspectos que tenía que mejorar. Aprendió a darle la vuelta a esos momentos complicados que surgen en los días de juego en  cualquier torneo, cuando menos te lo esperas. 
       Ahora, en esos momentos, sale a relucir su calma mientras que a los demás les tiemblan los palos. Incluso cuando empezó mal la última jornada, con dos bogeys en los seis primeros golpes, llegó el hoyo 10 e hizo eagle (dos golpes menos en el hoyo), con una ejecución “afortunada”, según él:  Yo que quería dejarla cinco metros más  a la derecha y 15 metros más lejos”, pero salió así. Sin embargo, esto sólo es posible si se mantiene la calma y la confianza alta y estable en los momentos complicados, que es en lo que el jugador  puso todo su empeño y esfuerzo. Es  cuando, a partir de esto, la suerte jugó a su favor y le llevó más allá de lo imaginado.

viernes, 1 de agosto de 2014

el desarrollo y la mejora de las funciones ejecutivas traslada a los deportistas del lamento al cumplimiento.

       Por un lado, todavía  se manifiestan entrenadores en contra de la importancia del trabajo psicológico orientado al alto rendimiento, como si fuera una cuestión de creer o no creer; por otro,  en demasiadas ocasiones oímos frases como “ si hubiera presionado más”…. “si hubiera ido al despeje”.., o “si hubiera continuado marcando al jugador no hubiera rematado”, siempre lamentándose. Esta cuestión nos ayuda a reflexionar sobre la trascendencia del desarrollo de las funciones ejecutivas.
           Pero, para entrenarlas y mejorarlas, hay que considerar cuatro aspectos  de naturaleza funcional. El primero es la asociación, es decir, el cerebro siempre esta asociando hechos y comportamientos de nuestra existencia y, en este sentido, será importante establecer una adecuada relación entre  las posibles situaciones de competición con acciones de eficiente resolución. 
          En segundo lugar, la repetición para  interiorizar y reforzar mentalmente las acciones indicadas, naturalmente repetición con variación semejante al trabajo práctico. La disposición es el tercer aspecto que pone a punto las estructuras mentales específicas  y las actualiza a través del visionado y de la visualización. Las imágenes que nos muestran las soluciones, sobre todo cuanto se acerca la competición, serán el contenido predominante  en el que se ocupará de la actividad mental.  
        Y, finalmente, la ejecución muestra cómo la actividad cerebral es permanente y constante, sin descanso, de noche y de día, siempre vigilante, generando pensamientos e ideas, tomando decisiones y ejecutando acciones. Por eso, a la actividad cerebral no consciente, hay que inducirle a que se ocupe de cosas que nos sean de utilidad, de forma deliberada, si no, corremos el riesgo de que funcione libremente, sin sentido, sin intencionalidad dirigido por el azar, en cuyo caso se convertirá en el dueño de nuestro destino. Es una propuesta para mejorar las habilidades mentales relacionadas con las funciones ejecutivas.

sábado, 26 de julio de 2014

el lema de la ansiedad: ganar, ganar y ganar

       Volvemos a ver esta expresión generadora de ansiedad como título de un artículo publicado en el diario El País (25/07/14), relacionado con el equipo femenino español de waterpolo, al disputar la semifinal frente a Hungría, durante  la fase final del Cto. de Europa en Isla Margarita.
       Es evidente que, cuando participas en una competición, todos los deportistas salen a ganar, pero ese no es el asunto principal, sino lo que tienes que hacer para alcanzar la victoria. Ganar esta fuera del control del deportista, genera incertidumbre, y cuando estas centrado en ello aparece la preocupación, el temor y la ansiedad porque, por mucho que insistías mentalmente y te concentres en querer ganar no te aportará nada de lo que necesitas para tener una eficiente actuación.
       Sin embargo, si te centras en lo que tienes que hacer para ganar, imaginas situaciones, anticipas soluciones, repasas mentalmente las tareas entrenadas  o ejercitas mentalmente tu plan de competición, estarás más cerca de rendir al máximo nivel y dar lo mejor de ti mismo. Esto depende del deportista, esta bajó su control y le aumenta las posibilidades de alcanzar la victoria.
        Es un asunto que he comentado con otros colegas y entrenadores, el hecho de estar pensando en ganar durante 3-4 horas antes de la competición, tiene el mismo efecto que 3-4 segundos. Sin embargo, centrarse en lo que hay que hacer y ocupar la mente con  esas tareas 3-4 horas, será muy diferente y mucho más positivo que los 3-4 segundos señalados. Cuando se utilizan pensamientos que se encuentran vinculados a contingencias externas, la ansiedad se dispara, lo que provoca un descenso de la motivación  y  se convierte en una dificultad más para alcanzar el máximo rendimiento. Este es un claro ejemplo de ello.

lunes, 21 de julio de 2014

quiero ser el mejor jugador que pueda ser

        Son las declaraciones realizadas por el reciente ganador del Open Británico, el norirlandés Rory Mcllroy, una vez finalizado el torneo y mientras esperaba el premio por su victoria, según el artículo publicado por el diario El País (21/07/14).
         Y continuaba, he recuperado la pasión por el golf: es en lo primero que pienso cuando me levanto y lo último cuando me acuesto. Con este triunfo, se ha convertido en el tercer golfista más joven de la historia en conseguir tres de los cuatro torneos del Gran Slam; los otros dos jugadores son el legendario Jack Nicklaus y el extraordinario Tiger Woods; ahora  sólo le queda por ganar el master de Augusta.
        Es un excelente ejemplo de disposición motivacional personal centrada en la tarea y autorreferenciada, en donde lo más importante es alcanzar  la  máxima mejora posible. Es decir, primero busca ser lo mejor que pueda ser para, luego, medirse  con los demás y superarlos  a ser posible en las competiciones de la máxima  relevancia.