miércoles, 28 de diciembre de 2011

soñar despierto


Es lo que hace el jugador del C. F. Barcelona, Cesc Fábregas, según un artículo publicado en el diario El Mundo (27/12/11), desde que llegó al club catalán procedente del Arsenal. Y continua: “mi sueño era ser futbolista, nunca pensaba que lo llegaría a ser y ahora pienso ¿porqué a mí?. “Supongo que se debe al trabajo duro, a las decisiones que tomas y también a la suerte”.
"Hay un momento en tu carrera  en el que debes elegir entre ser un muy buen jugador o un gran jugador. A los 16 años necesitaba salir de Barcelona para crecer como jugador y el Arsenal  me dio esa oportunidad; ahora volver al C.F. Barcelona era un salto cualitativo para mí. Creo que en los dos casos la decisión fue acertada". Un excelente ejemplo de motivación personal centrada en la mejora, que le permitirá desarrollar su potencial futbolístico más allá de lo imaginado por él mismo.

conocimiento, herramientas, operatividad, claves para la construcción de las estructuras mentales (parte II).


En este sentido, continuamente se oyen frases  a expertos entrenadores del tipo ” todo está  inventado, ya se sabe todo sobre esto”, para justificar la negativa a poner en marcha nuevas acciones  de mejora  relacionadas con la preparación psicológica, o nuevas formas de abordar una misma problemática con el objetivo de encontrar soluciones más eficientes.
Una que me llamó poderosamente la atención atribuida a R. Nadal (13/12/11), dado su nivel de excelencia, “un psicólogo no me va a ayudar” porque, evidentemente, la ayuda vendrá del conocimiento que maneje el profesional al que recurra y las herramientas que ponga a su disposición para construir, o en su caso reconstruir, las estructuras mentales afectadas y no tanto de la propia figura del psicólogo.
También las opiniones que surgen en el entorno de los deportes de equipo, “no necesitamos trabajar el aspecto psicológico, necesitamos ganar partidos para coger confianza”, o también,  “el futbol es diferente y es el equipo el que debe  arreglar la situación sumando de tres en tres”, denotan una falta de conocimiento relacionado con los procesos mentales que se deben elaborar y reforzar para afrontar situaciones de máxima exigencia personal.
Con este tipo de  pensamientos el  primer albañil (parte I) seguramente seguirá utilizando sus manos para desescombrar aunque pongamos a su disposición la herramienta más sofisticada, pero  frente a la primera frase será consecuencia del desconocimiento y falta de preparación, frente a la segunda se producirá por resistencias al cambio y frente a la tercera por una autotrampa (error no consciente) colectiva.

martes, 27 de diciembre de 2011

conocimiento, herramientas, operatividad, claves para la construcción de las estructuras mentales (parte I).

Al hilo de la lectura del libro “Viaje al Optimismo”, de E. Punset, y observando las tareas que realizaba un albañil en mi última visita a Marrakesch, me han surgido varias reflexiones  relacionadas directamente con los procesos mentales inmersos en  el alto rendimiento. Sobre todo en relación a las funciones cerebrales, que todavía son demasiado  desconocidas  para todos los humanos.
En el texto se señala que la naturaleza de la estructura cerebral no ha cambiado desde hace millones de años, sin embargo, puede responder a las necesidades funcionales actuales generadas  por la inmensa evolución tecnológica que se ha producido. Es decir que, sin cambiar su arcaica estructura, responde a la perfección frente a los retos del presente y está preparado para responder  a lo que le depare el conocimiento y la evolución tecnológica del futuro.
Muy interesante y aleccionador, porque en mi observación miraba al albañil que arrinconaba los escombros con sus manos como  única herramienta, sin  utilizar una pala como lo hace cualquier  albañil en nuestra ciudad  y, por supuesto, sin una pequeña excavadora, que es lo que se utiliza de forma más sofisticada para desescombrar. 
           En los tres casos, la estructura cerebral de cada operario es la misma, sin embargo las herramientas y las funciones que desarrollan cada uno de ellos son muy diferentes. Y esto es posible por el conocimiento utilizado, por las herramientas desarrolladas y por el interés en el aprendizaje manipulativo en cada caso, que son los elementos que nos permiten disponer de una mayor potencialidad para ser más eficaces en el desarrollo de una misma tarea. Seguro que en el futuro, a través de un casco especial con electrodos incorporados,  este tipo de herramientas se podrán manejar  desde la cabeza.
En el alto rendimiento ocurre lo mismo, ya que cada día se dispone de mayor conocimiento aplicado, sobre todo como fruto de las investigaciones realizadas durante los últimos 20 años, y se generan nuevas herramientas que contribuyen a desarrollar las funciones cerebrales, las cuales permiten  crear nuevas estructuras de pensamiento. Pero, para ello, es necesario el interés y la implicación de los deportistas para que se pueda alcanzar ese nivel que se encuentra más allá de lo posible.   

domingo, 18 de diciembre de 2011

visionar, visualizar, anticipar, ejecutar


“Claro que me  he fijado en Messi, no sólo como un aficionado al futbol, sino para mejorar mis capacidades y ser cada día más habilidoso”; es lo que hace el joven futbolista brasileño Neymar, según el diario El  Mundo (18/12/2911). También he visto vídeos de Ronaldinho, de Robinho o de Ronaldo, pero lo que hace Messi con el balón es algo impresionante, por eso le copio algunas jugadas.
Importante trabajo de visualización que realiza este jugador y que, curiosamente, coincide con las propuestas  de trabajo que se ofrecen a los jóvenes jugadores de la cantera de la Real Sociedad S.A.D.,  para que lo realicen bajo su responsabilidad, porque este tipo de trabajo sólo es posible si el jugador muestra un alto grado de interés y de compromiso por la mejora. Es una excelente forma de desarrollar la visión de juego, la toma de decisiones rápida y la anticipación durante la competición, de necesario dominio para todos los futbolistas profesionales, independientemente de su posición en el equipo.