miércoles, 28 de octubre de 2009

hay que echarle más huevos

Parece que esta era la solución que se planteaba en el vestuario del Ral Madrid, en el descanso, para poner remedio al juego desarrollado por los jugadores del Alcorcón, en el partido de copa disputado antesdeayer (Marca 28/10/09), del que hicimos una entrada ayer.



No sorprende pero si llama la atención, que todavía se apele a este tipo de argumentos para explicar o afrontar una situación complicada, en la que no se sabe hacer otra cosa. Dificilmente van a encontrar la solución para rendir al nivel que poseen los jugadores del Real Madrid, en la cantidad de huevos que ponen en cada partido. No podrán solventar la situación y, además, no evitarán que se vuelva a repetir cada vez que no se activen adecuadamente y que afornten el partido con un plan de competición integral y específico para el partido a disputar.



La huevina se utiliza en otros ámbitos de la actividad humana, para hacer tortillas, revueltos de setas, rebozados, pero en el deporte de alto rendimiento sólo sirve para perder los nervios, cegarse, cansarse, cabrearse y alejarse del comportamiento óptimo durante la competición.



a veces los sueños se cumplen

          A cuenta del resultado obtenido por el equipo de futbol de Alcorcón, de 2ª división B, contra el Real Madrid en partido de la Copa del Rey (4-0), se han realizado numerosas valoraciones y, de entre ellas, esta es la que ha reclamado mi atención.
          Explica claramente los procesos de la confianza, su relación con la dificultad percibida y la activación. Hemos constatado en muchas ocasiones que se confunde la expectativa de eficacia, con la expectativa de resultado. En este caso, aunque las expectativas de obtener un resultado positivo eran mínimas, dada la diferencia de nivel entre los dos equipos, los jugadores del Alcorcón salieron al campo con las máximas expectativas de eficacia, creyendo en sí mismos, lo que les permitió obtener un resultado (4-0) casi imposible de conseguirlo a priori. Son capaces de disociar la confianza con el nivel técncio y evitar uno de los errores más comunes que se producen entre los entrenadores.
          Peros si los jugadores del Real Madrid, no hacen sus tareas, como parece que ocurrió, las cosas cambian y la diferencia de nivel inicial desaparece. Esto es debido a la falta de activación, generado por un exceso de confianza y por no haberla trabajado al afrontar el partido. Todavía existe la creencia de que eso es natural y se consigue “porque sí”.
          Activación, motivación, confianza y rendimiento son aspectos diferentes que están estrechamente unidos y, si no se les dedica una parte del entrenamiento a trabajarlos, aumentan enormemente las posibilidades de que ocurra lo que le ocurrió al equipo del Real Madrid. Más que la falta de responsabilidad y de compromiso, diria que es un desconocimiento absoluto sobre los procesos que imperan en el deporte de alto nivel para rendir en cualquier situación.


domingo, 25 de octubre de 2009

cuando no te planteas un objetivo, conseguirlo es imposible

A veces ocurre que los deportistas comentan que no se plantean ningún objetivo, que depende como se desarrollen los acontecimientos conseguirán unas cosas u otras. Creo que es una manera positiva de afrontar la competición, que inicialmente les reduce la ansiedad precompetitiva, pero que merece una reflexión
No conozco a deportistas que salgan a una competición sin objetivos y, quien expresa lo contrario, no sabe diferenciar entre lo que es el planteamiento de un objetivo con el compromiso por conseguirlo. Muchas veces ocurre que se confunde la explicitación de un objetivo con la responsabilidad y la obligación de conseguirlo. Por eso, muchos deportistas se niegan a explicitar su objetivo.
Porque, sino sabemos lo que queremos, cómo vamos a orientarnos en la dirección adecuada, qué acciones vamos a realizar, cuanto esfuerzo y dedicación vamos a necesitar en nuestro empeño y porqué lo vamos a emplear: una persona sin objetivos, es una persona apática, desorientada, desactivada y pasiva.
Los objetivos funcionan a modo de guía que orientan la conducta, activan los mecanismos funcionales y dinamizan la potencialidad de los deportistas y de las personas en cualquier ámbito de la vida. Pero no viene en nuestro bagaje genético, sino que también es una capacidad que requiere su entrenamiento.


lunes, 28 de septiembre de 2009

el plan integral de competición (PIC)

Se supone que un plan de actuación anticipa las posibles situaciones que puedan presentarse durante la competición y la manera de resolverlas, facilita la toma de decisiones rápidas, casi instantáneas en aquellas situaciones que sean semejantes a las previstas en el plan, y permite liberar una parte de la energía atencional para usarla en beneficio de una alta concentración concurrente durante la competición.

Además dicho plan, al constituir supuestos de anticipación y permitir una autovaloración de la propia actuación postcompetición, refuerza el sistema de autorregulación (Bandura 1986) y la capacidad autodirigida del propio deportista.

Pienso que el hecho de disponer de un plan de afrontamiento para la competición, al reducir el nivel de incertidumbre, influirá positivamente en la respuesta emocional y en la autoeficacia del deportista y esto, a su vez, ayudará a realizar valoraciones integrales más positivas de su propia actuación.

El plan integral de competición proporcionado a los deportistas, basado en el programa de intervención orientado a cuidadores de enfermos que desarrollan el profesor Lazarus y la profesora Folkman, en el hospital de Berkeley, Folkman (1999), consta de cuatro apartados.

El primer apartado se refiere al plan de acción, en el cual se establece el plan de juego con rutinas de aproximación, la táctica, el apoyo ergogénico y determinadas estrategias para los periodos transicionales, que nos permitan mantener el control sobre el “arousal” y la concentración.

El segundo apartado consta de una reevaluación situacional constituida por, la valoración, la aceptación y la racionalización emocional que suscita la competición, y el análisis contextual, con el que se verifica si el modelo táctico seleccionado se ajusta a las necesidades del presente.

En el tercer apartado, a través de un discurso positivo, se intenta mantener el nivel y la estabilidad de la autoeficacia percibida.

Por último, el cuarto apartado, se contemplan estabilizadores personales relacionados con los valores y las creencias de diferente índole, religiosas, familiares, sucesos significativos, los gustos y situaciones agradables, así como miniestrategias específicas asociadas al grado de tolerancia al estrés del deportista.