domingo, 5 de junio de 2016

dedícate a mejorar y exige menos a los demás; perfeccionismo (I)

Es la creencia  que tienen los deportistas cuando las acciones   elaboradas  coincide con el ideal, es decir, se ha alcanzado el máximo  nivel de lo bien hecho y se produce una coincidencia entre lo realizado y el ideal que maneja el deportista. Es la convicción de que no se pueden  hacer mejor las cosas y por debajo de ese nivel no es aceptable. Aquello que está por debajo del ideal del deportista no es aceptable por el perfeccionista, es decir,  lo bien hecho no vale, hay que seguir mejorando y esto hace que se encuentre en continua frustración, sobre todo en los procesos de mejora continua.
“El perfeccionismo persigue el sueño inalcanzable de un mundo sin incertidumbre, en el que todo transcurre según lo previsto, controlado e idealizado (I.  Serrano, en el diario El Mundo, 21/02/16). Al perfeccionista obsesivo no le gusta que le digan  la manera de hacer las cosas. Son rígidos en sus pensamientos y muy disciplinados para perseguir sus metas inalcanzables, pero su esfuerzo  se aleja del éxito y les conduce al sufrimiento y al enfado; muestran elevados niveles de inseguridad, son muy susceptibles y se frustran por sucesos de baja importancia. Les cuesta confiar en los demás y trabajar en equipo, porque nadie hace las cosas como él .
El éxito produce adrenalina y para triunfar hay que afrontar el esfuerzo y tolerar la frustración, te sientes fuerte y poderoso, pero la definición de éxito es muy diferente para los deportistas. Cuando consideramos que tenemos éxito?. En investigación, a menudo, se utilizan procedimientos rigurosos y altamente complejos, pero generalmente el resultado no se alcanza después de numerosos intentos que pueden llevar semanas, meses o incluso años. Esto quiere decir que hasta que no se consigue un resultado  concreto no hay éxito?. A veces las equivocaciones llevan al éxito sin haberlo buscado y, cuando la perfección armoniza y da sentido a nuestra vida, el perfeccionista puede alcanzar su felicidad y su bienestar psicológico.

jueves, 2 de junio de 2016

la satisfacción vital, una de las claves del bienestar psicológico en el camino de la excelencia (III)

Los deportistas con alta satisfacción se destacan por haber conseguido  autometas de gran valor y significación, normalmente acompañadas de perseverancia y de gran implicación personal. También varios psicólogos de la Universidad de Chicago, afirman que, para alcanzar lo que ellos denominan el “estado de flujo” o “estado de rendimiento óptimo”, es imprescindible sentirse bien consigo mismo y con lo que hacemos, lo que genera un sentimiento de autosatisfacción, antesala de dicho estadio.
El espíritu competitivo y la mejora continua, que es la base de la motivación de logro, provienen de una disposición personal a esforzarse con el objetivo de obtener alta satisfacción en situaciones comparativas externas, es decir, con otros equipos.
Dentro del modelo de “jugador de cantera”, este parámetro adquiere vital importancia por varias razones. En primer lugar, se encuentra estrechamente relacionado con los estados de rendimiento óptimo y con la excelencia deportiva.  En segundo lugar, el sentimiento de orgullo de pertenencia al club solamente se puede alcanzar a través del sentimiento de satisfacción, como ya hemos señalado. En tercer lugar y relacionado con el sistema de autorregulación, una de las acciones más importantes que puede hacer el jugador para contribuir al éxito del equipo es el de “anticipar satisfacción  por el objetivo que se quiere alcanzar antes de que ocurra”, es decir, que sean capaces de tener esa sensación antes o durante la competición, sin esperar a que acabe el partido para sentirse satisfecho ya que, una vez finalizado,  nada se puede hacer por el objetivo disputado.


la satisfacción vital, una de las claves del bienestar psicológico en el camino de la excelencia (II)

       Continuando con la entrada anterior, desde una perspectiva multidimensional (Chelladurai 1984),   el grado de  satisfacción de los deportistas es consecuencia de la congruencia entre las metas  que esperan alcanzar y las que han alcanzado en un determinado momento. Los resultados de diferentes estudios indican que las características individuales, por un lado, tales  como la categoría, el nivel de competencia, la capacidad de esfuerzo  y la inversión personal  y, por otro, las características situacionales, como los  recursos disponibles, el apoyo percibido, el tipo de tarea o clima formativo condicionarán el tipo de metas  que se autoimpongan los futbolistas.
       El hecho de evaluar su propio comportamiento competitivo a través su percepción  sobre su actuación, derivada de las discrepancias entre su comportamiento deseado/ realizado en cada competición, generará un importante sentimiento de satisfacción. Lo mismo ocurre al evaluar el desarrollo de la temporada sobre su propia mejora, sobre la consecución de las metas autoimpuestas y sobre el comportamiento de los entrenadores, a través de la opinión de los propios deportistas. En este sentido, la discrepancia de la percepción que tiene el deportista entre lo esperado y lo conseguido se entiende como fundamental en su nivel de satisfacción, según este modelo multidimensional.
        Los estudios realizados en el alto rendimiento deportivo nos revelan que los deportistas con un alto nivel de satisfacción personal se  implican con mayor intensidad en el entrenamiento, muestran un alto grado de compromiso con las tareas que se proponen y persisten durante más tiempo en situaciones adversas.  Asimismo guarda una estrecha relación con el clima motivacional, la comunicación y el estilo decisional de los entrenadores, preferentemente democrático frente al autocrático. (Chelladurai, 1984; Ferry, 1984; Schliesman, 1987; Hastie, 1995; Manso, 1996).

la satisfacción vital, una de las claves del bienestar psicológico en el camino de la excelencia (I)

La satisfacción se puede definir como  “un sentimiento que genera una fuente de alegría, de placer, de gusto, o también como la realización de una necesidad,  de una meta, de un deseo o de una pasión”. El hecho de sentirse complacido con aquello que se realiza o se ha realizado, supone sentirse satisfecho. Es un placer armónico y equilibrado que se produce  en el  interior  del deportista.
Frisch (1994) asocia los términos de calidad de vida, bienestar psicológica y felicidad, con la satisfacción y hace una aproximación cognitivo-afectiva a la hora de definirlos. Desarrolla la teoría sobre la satisfacción vital, que hace referencia a la evaluación subjetiva de una persona en relación al grado mediante el cual ha conseguido sus metas o deseos, y ha satisfecho sus necesidades. Cuanto más pequeña sea la discrepancia percibida entre las aspiraciones y los logros de una persona, mayor será su satisfacción (Rosich, Alsinet y Casa, 2004).
         La satisfacción normativa se orienta hacia los demás, y se relaciona con la medida en que se agrada, se complace o se cumplen las expectativas que los demás tienen sobre nosotros,  que es lo que genera el sentimiento de satisfacción. Es muy importante señalar que la satisfacción vital guarda una estrecha relación  con la orientación motivacional personal, la motivación intrínseca y la competencia percibida de los deportistas.