lunes, 16 de marzo de 2015

la fuerza del deseo como parte de la fortaleza mental en el rendimiento

              En conversaciones mantenidas con otros colegas y entrenadores, suele surgir habitualmente una cuestión: ¿Se puede rendir en una competición a pesar de que no estés en plena forma?. Evidentemente, la respuesta es afirmativa, porque durante la competición se produce uan activación emocional de imprevisibles consecuencias, para bien o para mal.
Un buen ejemplo de esto y asociado a la fortaleza mental  lo ha protagonizado la corredora Trihas Gebre, atleta donostiarra de origen etíope, tras proclamarse campeona de España de campo a través, disputado en Alcobendas,  Madrid. Comentaba: “He corrido acatarrada y con fiebre, pero ha merecido la pena, deseaba con todas mis fuerzas ser campeona de España.
Y continuaba, “sabía que tenía que correr muy bien para ganarles. Desde el jueves he estado con catarro y con fiebre, pero no me he dado por vencida”. Es importante señalar que también es una manera de entrenar y desarrollar  la fortaleza mental, imprescindible para este tipo de situaciones

jueves, 12 de marzo de 2015

crear un recuerdo del futuro, una de las habilidades de la memoria de trabajo.

En una conversación mantenida con Loren, director deportivo de la Real Sociedad SAD de fútbol, sobre la toma de decisiones rápidas y la importancia de la visualización, me comentaba lo que había leido recientemente en un libro publicado por  R. Santandreu, “Las gafas de la felicidad” en el que se exponía la opinión del jugador Rooney, delantero centro del Manchester U.
Este jugador, atribuía una parte del éxito en los partidos al entrenamiento  de visualización que realizaba sistemáticamente antes de cada partido. “Siempre la realizo un día antes del partido:  por la noche cuando me acuesto, me imagino haciendo buenos pases, metiendo goles, haciendo movimientos sueltos y también recreo las sensaciones  que he tenido en los mejores partidos; incluso le pregunto al botillero el color de la camiseta del partido para hacerlo con ella. Intento crear “un recuerdo del día siguiente”.
Llevo mucho años jugando en el manchester U., y en la selección inglesa y, por extraño que parezca esto funciona. Eso sí: hay que imaginarse logros que puedas hacer o que hayas hecho en el pasado porque, para que tenga sentido, te lo tienes que creer.  Como ya se conoce por numerosas investigaciones al respecto, el entrenamiento en imaginería puede llegar a tener el mismo efecto que el entrenamiento real para los deportistas de alto nivel, que son expertos en su deporte.
          Hoy, fruto de los avances científicos producidos en los 5 últimos años, se sabe que es la memoria de trabajo la que se encarga de realizar este tipo de acciones, recordando el pasado y construyendo el futuro. Además, con el entrenamiento en imaginería que se comenta, se cumplen dos principios de la toma de decisiones rápidas: el principio asociativo y el de disponobilidad, por eso no resulta extraño que funcione este tipo de entrenamiento para mantener elevados niveles de rendimiento a lo largo de todo el partido.  

domingo, 22 de febrero de 2015

minimizar el valor del objetivo más importante de la temporada hace peligrar su consecución

          En una entrevista realizada al entrenador de la Real Sociedad de Futbol SAD, el escocés D. Moyes (El Diario Vasco, 15/0215),  se planteaba un dilema en principio de forma superficial, pero con graves consecuencias para la supervivencia del club, como ya han demostrado experiencias pasadas no muy lejanas: ¿Es mejor ir a la Champions con pocos canteranos o terminar el 14 con muchos?.
          Si los resultados funcionaran como modelos garantistas, evidentemente lo acertado sería elegir la primera opción; pero como estamos en un modelo probabilístico, ningún fichaje garantiza que se vaya a conseguir la clasificación. Pero lo que si garantiza es que el presupuesto que se necesita para traer jugadores con mayor nivel que los canteranos puede generar una carga económica que peligre la supervivencia del club.
          La experiencia, por cierto muy reciente, nos ha demostrado que sí es posible clasificarse para la Champions con un equipo formado por canteranos, con 2-3 incorporaciones de jugadores relevantes y con un presupuesto equilibrado, acorde a los ingresos del club. Pero, en cualquier caso, clasificarse todos los años entre los catorce primeros de la Liga supone garantizar la categoría y la sostenibilidad del club, algo que la mayoría de los equipos de la primera división persiguen al inicio de la temporada. Restarle valor a la consecución de este objetivo o minusvalorarlo, supone una ligereza mental que pone en peligro su consecución, con  consecuencia  desastrosas  ya experimentadas  en anteriores ocasiones. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

el chocolate del loro

          Varios colegas me han llamado, alarmados, para comentarme la noticia aparecida en el Diario Vasco (11/02/15), relacionada con el refuerzo que ha utilizado el entrenador de la Real Sociedad  de Fútbol SAD, el escocés D. Moyes,  ya que al finalizar el mismo le ha entregado al equipo ganador  de los “partidillos” una caja de bombones.
          Entiendo que no deja de ser una cosa anecdótica, sin relación con la falta de activación e intensidad continuada que se ha detectado a lo largo de los partidos, lo que les genera irregularidad en el juego. Este deficit  competitivo recurrente, se encuentra relacionado con aspectos endógenos y específicos pertenecientes a la motivación autodeterminada y a la fuerza mental lo que, evidentemente,  se orienta en la dirección contraria al refuerzo externo utilizado.
          Sin embargo, según el artículo, lo que se buscaba eran “los goles perdidos” reforzando extrínsecamente a los jugadores más certeros. Pero, para concretar en goles las ocasiones generadas, se hace necesario entrenar sobre todo la anticipación y la toma de decisiones rápidas, aspectos relacionados con las funciones ejecutivas y de gran relevancia para la optimización del potencial competitivo del equipo.