jueves, 11 de septiembre de 2014

mi objetivo es decidir más rápido.

           Son las intenciones que manifiesta en un artículo del diario El País (7/08/14),  el jugador de baloncesto R. Rubio, uno de los bases de la selección española que participa en el Cto. del Mundo-14, que se celebra en España: “Mi objetivo es ser más rápido en la toma de decisiones y en la ejecución”. Es el jugador más joven en franquear la barrera de 101 partidos internacionales, líder en asistencias y robos de balón.
Comentaba que ha trabajado con dos entrenadores y el segundo me aportó mucho, es algo que va por sensaciones. Lo que pasa que la toma de decisiones pertenece al mundo de las funciones ejecutivas y se encuentra estrechamente ligada al “principio de disponibilidad”, señalado por el profesor D. Kahneman y explicado brevemente en entradas anteriores.
De cara a este campeonato señalaba que es muy importante creer en lo imposible y, aunque el equipo de EEUU son buenos jueguen donde jueguen, nosotros hemos venido aquí para ganarlo. Por eso, ha entrenado la agilidad, la musculación y el tiro; también estuvo trabajando mes y medio en España antes del campeonato. Sería interesante conocer cuál ha sido su entrenamiento mental relacionado con la toma de decisiones si es que lo ha hecho, porque, al no comentar nada sobre ello, parece que no se ha realizado.

domingo, 7 de septiembre de 2014

reconstrucción y construcción mental: del pasado al futuro.

Cuando hablamos de la memoria de trabajo, sabemos que, para recordar situaciones, cada vez que las evocamos se reconstruye a partir de las redes de memoria, aglutinando información e cada una de ellas y cuyo resultado es una imagen del recuerdo, Cuando queremos  situar  en el futuro esta situación, la activación cerebral es semejante, pero podemos enriquecerla, contextualizarla  o  verla desde diferentes perspectivas.
Las consecuencias de construir el futuro entre quien lo hace y no, son enormes. Si lo que se ha imaginado coincide con lo que sucederá, estaremos ante una reconstrucción mental, si no coincide será una nueva construcción. También al haber  construido diferentes situaciones y aparece una nueva, podemos considerar como "no válidas" todas las opciones construidas imaginariamente, lo que reduce las posibilidades de equivocarse. Además, reduce la incertidumbre porque ya se han realizado numerosas construcciones mentales para dar respuesta a la situación que se dará en el futuro.
Por lo tanto, y como también lo hemos señalado en la entrada anterior, en aquellos deportistas que realicen adecuadamente su entrenamiento mental: a) hablaríamos de reconstrucción y no de construcción; b) de reducción de la ansiedad generada por la incertidumbre del nº de alternativas; c) de aumento de las posibilidades de tomar una decisión más eficientemente y más rápida. Estas son algunas de las consecuencias entre los que  entrenan mentalmente la memoria de trabajo y la planificación de acciones, a través de la visualización y el visionado, frente  a los que no. 

recordar el pasado e imaginar el futuro: la memoria de trabajo como elemento de predicción.

En un video sobre redes (09) YouToube, “la memoria es un elemento de predicción”,  el científico francés y profesor de neuropsicología, A Berthoz, explicaba que cuando se le pide a una persona que recuerde algo del pasado y más tarde se le sugiere que la imagine en el futuro, se activan regiones similares en ambos casos y la imagen que refleja la actividad cerebral será muy semejante.
Es decir que, cuando a un jugador de fútbol se le solicita que recuerde  una acción realizada en el pasado, y cuando se le pide que la imagine en el próximo partido, se genera  una actividad cerebral parecida. Pero, en el segundo caso, también se activan zonas que imaginan algo que no ha pasado, pero que puede pasar y surgen consecuencias muy interesantes para recordar e imaginar. En este sentido, R. Bucner/ D. Carrol señalan  que los recuerdos del pasado nos permiten proyectarnos en el futuro, pero también en otros lugares , en otras circunstancias y con otras perspectivas .
La consecuencia de todo esto es que aquellos deportistas que se imaginen situaciones de la próxima competición, a través del entrenamiento mental de su memoria de trabajo,  obtendrá tres mejoras sustanciales: a) Si lo que imaginan coincide con la realidad, para ellos, la imagen de la realidad no será una nueva construcción, sino una reconstrucción; b) imaginar diferentes alternativas en la misma situación, reduce el nivel de incertidumbre, porque disminuye el nº de posibilidades imprevistas que sucederàn; c) imaginar diferentes alternativas ayudará a que la toma de decisiones sea más rápida y eficiente, porque podremos descartar más rápidamente las que no sean adecuadas (al haberla imaginado anteriormente)  y optar  por una no prevista.

En resumen, en el caso del fútbol, los jugadores serán más eficientes y consistente porque podrán tomar decisiones con mayor nivel de adecuación a lo requerido por la situación y, además, con mayor velocidad y determinación.

explicar el pasado y concebir el futuro: dos funciones de la memoria de trabajo

En un video sobre redes (09) YouToube, “Los siete pecados de la memoria”,  el científico D. Schacter, neuropsicólogo y profesor de la universidad de Harvard,  planteaban las conexiones entre el pasado e imaginar el futuro, señalando que la memoria de trabajo explican el pasado y conciben el futuro. Anteriormente hemos indicado que es “la capacidad para mantener información en la mente, con el objeto de completar una tarea, registrar y almacenar información o generar objetivos. Se compone de múltiples memorias, siendo esencial para llevar a cabo tareas simultáneas y rápidamente cambiantes, como puede ser el caso de las situaciones de competición, o de seguir instrucciones complejas”.
Sin embargo, a veces por omisión (olvido) y en otras ocasiones por comisión (acción), comete ciertos errores que son necesarios señalar. En el primer caso son: a) Transitoriedad, debido a que los recuerdos tienden a debilitarse  a medida que pasa el tiempo; b) Distractibilidad, olvidamos cuando no prestamos suficiente atención a las acciones que realizamos.
En el segundo caso se intenta seleccionar la información, priorizando lo que interesa, lo relevante. Y se pueden comenter otros dos errores: c) Atribución errónea, se recuerda algún aspecto del acontecimiento correctamente, pero la parte importante, no el detalle, d) Sesgo retrospectivo, en cuyo caso los recuerdos están distorsionados por creencias  y sensaciones actuales, que pensamos que han ocurrido: las creencias distorsionan el pasado para reforzar lo que crees.

En resumen cuando se compite es muy importante recordar detalles concretos, el significado del sentido general de lo que ha pasado, la esencia, porque  lo relevante  de lo que ha ocurrido es lo que enriquece la memoria de trabajo. Asimismo disponer de un feedback externo que verifique dichas consecuencias evitará  “creer que se ha jugado un buen partido”, cuando en realidad el jugador  no  ha realizado ninguna de las acciones asignadas a su papel o a su posición en el equipo.