miércoles, 11 de julio de 2012

hacer un buen inicio de temporada para coger confianza


       Al hilo de diferentes opiniones relacionados con la publicación del calendario de la Liga Profesional de Fútbol para la temporada 21-13 en El Diario  Vasco (11/07/12), me ha llamado la atención las declaraciones del entrenador de la Real Sociedad, P. Montaner, en las que señalaba que “era importante empezar bien la temporada para coger confianza".
          En unos casos se señalaba que el calendario es muy importante y que puede afectar a la marcha del equipo, en otros, no le concedían especial importancia al orden con el que  se va a jugar contra los demás equipos. En mi opinión es una controversia banal porque, al no poder controlar el orden de los partidos que tienes que jugar, es decir el calendario, lo importante es centrarse en el impacto que pueda generar en el nivel de rendimiento de cada jugador, concretamente en la gestión emocional y en la estabilidad de su confianza.  
           Sin embargo, es evidente que los jugadores deberían tener una confianza muy alta y estable, por lo que es dífícil incrementarla cuando se encuentra en su nivel máximo. Ahora bien, si esta alta confianza es inestable y se ve afectada de forma inmediata por resultados adversos iniciales, lo que se percibe es que durante la pretemporada esta capacidad mental no ha sido trabajada adecuadamente, o no se ha sabido anticipar estrategias para neutralizar este negativo efecto. Y es esto lo que  realmente tiene importancia, porque afectará al rendimiento del equipo.   

domingo, 8 de julio de 2012

el entrenamiento psicológico sólo hace mejores a los que son buenos, se esfuerzan y se implican en su propia mejora.


Diferentes científicos están mostrando las claves de las teorías que en su tiempo revolucionaron la ciencia y que han permitido llegar al descubrimiento actual conocido como el bosón de Higgs, en un paso hacia la comprensión del universo (El Diario Vasco 08/07/12). El  invento de la rueda en el V milenio antes de Cristo, en Mesopotamia, para transportar materiales en lugar de arrastrarlos; la teoría Heliocéntrica de N. Copérnico (1507) o la teoría de la relatividad de A. Einstein (1905), son los principales ejemplos.
Provienen de una actitud innovadora y de hacerse preguntas acerca de cómo se puede mejorar, de cómo se puede avanzar en el conocimiento y en la comprensión de ese mundo desconocido, como es el universo. De la misma manera, se conoce poco nuestra  capacidad cerebral y su funcionamiento, es como un microcosmos  interno que necesitamos  conocer y  desarrollar. 
        Por eso, para alcanzar su máximo potencial, que se encuentra en lo más profundo de nuestro ser y al que es imposible llegar sin una actitud reflexiva sobre lo que hacemos y sobre las cuestiones que nos pueden hacer mejorar, se hace imprescindible   que los deportistas se esfuercen y se impliquen en su propia mejora.
 Hasta dónde puede llegar el nivel de competencia?  No debemos olvidar que, aunque los avances científicos son iguales y están disponibles para todos,  siempre queda  conocer el alcance competencial que genera  su utilización por  los deportistas, dado que cada persona es única e irrepetible.
¿Que se puede  hacer día a día para avanzar  en esa dirección, qué tipo de trabajo va a fortalecer los puntos débiles y reforzas los fuertes, como se está gestionando el talento o cómo se está mejorando? Son cuestiones a las que las capacidades psicológicas pueden ayudar a resolver y  a mejorar a los que son buenos, trabajan y se implican en su propia mejora.

domingo, 1 de julio de 2012

los sueños apasionantes traccionan y dirigen a las personas hacia ellos



  En un artículo relacionado con una entrevista realizada al portero de fútbol del equipo español, Iker Casillas, comentaba la importancia de tener sueños porque hacen sentir momentos irrepetibles en el recorrido de las personas en su ciclo vital.
 “Soñaba con jugar en el R. Madrid y jugué, soñaba ganar un título y gané, soñaba con llegar a la selección y llegué; soñaba con ganar un título para España y gané la EUROCOPA-08 y el Mundial de Sudafrica-10.”
“Cuando jugué el mundial sabía que era una oportunidad única para alcanzar ese sueño. Ahora no tenemos ninguna intención de dejar pasar esta oportunidad para volver a ganar. Somos una selección muy cercana que nos queremos mucho y prefiero que me recuerden por buena persona que por ser un buen o mal portero”. Como se puede apreciar, a medida que se van alcanzando y consiguiéndolos, también ayudan a proponerse metas más ambiciosas y de mayor dificultad con las que seguir soñando, incluso hasta hacer posible lo imposible.

situaciones exigentes, situaciones apasionantes


       Al hilo de la semifinal  disputada entre  los equipos de Portugal y España, durante la EUROCOPA 2012 de futbol, en la que se decidió el pase a la final en la tanda de penaltis, se ha escrito mucho y muy interesante respecto a los lanzamientos de 11m.
       Que si se trata de una cuestión de confianza, que si depende el estado psicológico de los jugadores, que el miedo puede hacerles cometer errores, que si los “tienen bien puestos”, etc.. y otras muchas coas más. Sin embargo, en nigún caso se ha destacado el reto personal que supone ser uno de los elegidos para lanzar y lo apasionante que puede resultar  tener esa oportunidad.
       Depende de cada jugador, en función de lo que prioriza en su cabeza  lo vivirá como una situación apasionante o estresante por el miedo a fallar.  Entre todos los artículos y comentarios que he leido me gustaria destacar a dos jugadores que utilizaron la anticipación mental para afrontar la situación. En el caso de S. Ramos, según sus declaraciones, estuvo toda la semana imaginándo que lo lanzaría “ a lo Panenka”, como así lo hizo.
       En el caso de C. Fábregas, tuvo una sensación anticipatoria que le hizo proponerse para lanzar en último lugar, como lo habia hecho 4 años antes, y así lo estuvo ejercitando mentalmente. En ambos casos, el trabajo de anticipación señalado les permitión afrontar la situación con decisión, determinación y confianza, porque ya lo habian lanzado en su cabeza numeroas veces.  Es decir, que no se trataba de tenerlos “bien puestos” o de “echarle lo que hay que echar” si no que, consciente o incoscientemente, hicieron el trabajo psicológico adecuado  para afrontarlo como un reto personal y como una oportunidad de reafirmarse como jugadores  excelentes que son.