domingo, 12 de junio de 2011

las finales se juegan al límite y hay que tener claro lo que vas a hacer


Las finales se juegan al límite, son situaciones exigentes y muy estresantes. Así se definen los momentos que pertenecen a la disputa de una final en los torneos de máxima importancia, como en los JJ Olímpicos, los campeonatos del mundo o los torneos de alto nivel.

En este sentido, el tenista R. Nadal en el diario El país (12/06/11) señalaba, después de ganar por sexta vez el Roland Garros frente a Federer, que lo importante es tener confianza y sobre todo la idea clara de lo que vas a hacer. Que la ansiedad no te supere para hacer lo que no debes hacer.

Y señalaba: “jugar al máximo nivel durante tres horas es muy complicado y si consigo desarrollar mi juego e imponer mi ritmo le haré muy dificil jugar bien, entonces cometerá errores y aumentarán mis posibilidades. El objetivo es llegar a esa situación.

lo que hace ganar

En una entrevista realizada al tenista R. Nadal después de ganar su sexto Roland Garros (el diario El País, 12/06/11), se mencionaban algunas de las capacidades que ayudan a ganar en una competición: “lo que te hace ganar  es querer hacer todo lo que toca para ganar”.
Querer trabajar  para mejorar cuando no te apetece (disposición motivacional tarea). Saber aguantar en los momentos complicados  pensando en que van a cambiar favorablemente (tolerancia a la adversidad), y ser lo suficientemente consistente para pensar que las cosas saldrán, aunque no salgan ni a la primera, ni a la décima ni a la veinteava (autoconfianza).  Es decir, que la mente esté preparada para asumir las dificultades y así poder superarlas.
Lo importante de todo ello es que estas capacidades  señaladas son entrenables y se pueden mejorar a lo largo de la vida de los deportistas de alto rendimiento, aunque en determinados  foros de técnicos y dirigentes deportivos piensen  que esto no es posible, que “ se tienen o no se tienen”. 

domingo, 1 de mayo de 2011

no he sabido motivar a los jugadores

Son declaraciones atribuidas al entrenador de futbol del Real Madrid, J. Mourinho y publicadas en el diario El País (1-05/11), asumiendo la responsabilidad sobre el pobre juego que había desplegado su equipo frente al Real Zaragoza en el estadio de Santiago Bernabeu.

Esto junto a su percepción de éxito resultadista, “lo importante son los resultados independientemente de cómo se juegue”, provocan en los jugadores un efecto contrario al que se pretende conseguir, como es el compromiso y la implicación en el esfuerzo.

Estamos hablando del efecto del clima de rendimiento y de la motivación extrínseca, aspectos pertenecientes al control externo que, en la alta competición, debilitan la capacidad de rendimiento de los futbolistas. Normalmente se refleja en una falta de concentración y en un descenso de la consistencia en el juego, que son los dos aspectos que más se echaron en falta durante la disputa del partido señalado.

Además, cuando no se pueden conseguir los resultados esperados, el esfuerzo, el trabajo duro y el compromiso con el juego dejan de tener sentido y la atribución de la responsabilidad se traslada a los demás, que son los que han impedido alcanzar los objetivos deseados. Es alejarse de la excelencia en el deporte.

domingo, 10 de abril de 2011

desde la orientacion motivacional centrada en la tarea, a la presión en el juego

Viendo el partido disputado entre el Barcelona, C. F. y el Almería en el Camp Nou, me llamó poderosamente la atención la presión que ejerció el jugador blaugrana, L. Messi,  en los instantes finales del partido.

En un balón aéreo que llegaba al área del clib almeriense, el jugador argentino salió disparado siguiendo la trayectoria del balón para disputárselo al defensa correspondiente. Salió favorecido con el bote del balón y, con la habilidad que le caracteriza, hizo un control orientado hacia la porteria  para colocar el balón lejos del portero y conseguir el tercer gol.

Lo destacable de esta acción es que se desarrollara en el minuto 92, es decir, prácticamente con el partido finalizado y con el resultado a favor.  Son pocos los jugadores que tienen esta disposición motivacional que les empuja a dar todo lo que tienen dentro durante el partido, mientras exista  el  tiempo de juego y a pesar del resultado favorable. Esta disposición  motivacional  es una de las características que define a los jugadores excelentes, porque refleja un apasionamiento por el juego, una búsqueda de oportunidades constantes para desarrollar todo su potencial y una confianza ilimitada en que  va a conseguir el propósito que busca.