lunes, 10 de diciembre de 2007

“no creo que el ciclismo esté mas sucio que otros deportes”

       Es un comentario realizado por el ciclista A. Vinokurov aparecido en el D.V. (8-12-07), que refleja la realidad y crudeza del momento actual en el  alto rendimiento deportivo. Sin embargo, no podemos dejarnos arrastrar hacia la confusión al considerar que el dopaje está generalizado.
       Intentar extender una sospecha generalizada sobre otros deportistas no es la estrategia más adecuada para lavar su imagen puesta en entredicho, como consecuencia del positivo dado en el último Tour de Francia por homotransfusión.
       Lo que verdaderamente  refuerza y anima a seguir haciendo trampas a l@s deportistas, es el apoyo institucional y social que reciben una vez que han dado positivo, como también en este caso: “el corredor se retira con el respaldo de su gobierno y con la vida solucionada”. Con estas perspectivas difícilmente se podrá erradicar la presencia del doping en el alto rendimiento.


viernes, 7 de diciembre de 2007

una peligrosa combinación en el camino hacia la excelencia

       La semana pasada me llegaba una reflexión de mi colega Gloria Balagué, refiriéndose a la buena disposición y aceptación que se dispensa, en general, al aspecto psicológico  en relación al rendimiento deportivo. Sin embargo, su presencia en  los planes de entrenamiento y en el afrontamiento de la competición sigue siendo testimonial. ¿Porqué se habla continuamente de variables psicológicas para explicar resultados negativos y no se dedica tiempo a mejorarlas para la siguiente competición?
       Lo explicaba de esta sencilla manera: La verdad es que hay un nivel de desconocimiento tremendo en este aspecto, sobre todo en el fútbol que,  acompañado por un sentido de auto-importancia fantástico, les hace creer que el conocimiento científico no se puede aplicar a sus experiencias competitivas. Lúcido, claro  y breve comentario que explica  de forma nítida una de las debilidades más evidentes que existen en el alto rendimiento.


martes, 4 de diciembre de 2007

la consistencia psicológica de l@s deportistas españoles

          Siguen saliendo noticias relacionadas con la capacidad de l@s deportistas españoles para afrontar  finales en campeonatos del mundo y juegos olímpicos.  En ellas se mencionan los tópicos de siempre, que si les falta autoestima, que si tienen miedo, que si la responsabilidad les puede, etc. Vamos, ocurrencias y opiniones sin fundamento.
          La capacidad competitiva de cada deportista es personal y específica, por lo tanto no se puede generalizar, y quienes lo hagan estarán cometiendo un error en sus apreciaciones. Cada deportista y cada momento es irrepetible, por eso la forma de afrontar cada situación será diferente. La cuestión es si se entrenan las capacidades competitivas, sobre todo las de componente psicológico. En lo que estoy de acuerdo, las evidencias son numerosas, es en que, en el deporte español,  se produce una notable falta de preparación psicológica, lo que se traduce en una falta de consistencia psicológica.
          Esta carencia en el entrenamiento es lo que puede llevar a la confusión señalada y  hacer un diagnóstico equivocado: cada deportista tiene unas prestaciones y necesidades diferentes, pero  la mayoría de ellos  no dedican tiempo en el entrenamiento para mejorar las prestaciones psicológicas, que son las que le permitirán rendir lo que vale.  Este aspecto sí que se produce de forma generalizada, y mientras no se le dedique tiempo a mejorar las prestaciones de rendimiento, se seguirá “echando en falta” la consistencia psicológica de nuestros deportistas en los momentos de máxima significación y responsabilidad.


lunes, 3 de diciembre de 2007

se habla de los escenarios mentales anticipados pero no se reconocen su existencia

          Al leer los comentarios sobre el partido Sevilla- Arsenal en el País (28-11-07), me llamó la atención unos párrafos en los que se describía el juego del conjunto inglés, pero sobre todo el del jugador Cesc Fábregas: “flotaba y tocaba, flotaba y pensaba, flotaba y encontraba huecos”.
          Destacaba sobre todo la velocidad de pensamiento y la ejecución, con una visión de juego excepcional y practicando un juego natural, sencillo, evidente y lógico. La explicación era que: “todas las dificultades que se le puedan presentar las ha resuelto previamente en su cabeza.”.
          Este es un buen ejemplo de la utilización de los escenarios mentales anticipados en situaciones de alto rendimiento, y la importancia que adquiere el practicar ejercicios y tareas durante el entrenamiento para poder desarrollar esta capacidad psicológica. Lo curioso es que todavía en la mayoría de equipos profesionales esto queda dentro de la anécdota.