lunes, 17 de septiembre de 2007

cuando la exigencia es máxima aparece la valía real de l@s competidor@s

Es lo que ha ocurrido en el partido de semifinales del Cto de Europa de Baloncesto jugado entre España y Grecia. Los protagonistas dicen que han jugado al límite, que les ha costado muchísimo ganar, pero que son los partidos que les gusta jugar.

El entrenador español comentaba: “ha sido un partido de reivindicación de los jugadores que han demostrado calidad, talento y felicidad jugando en este grupo”.  Seguramente si Grecia no lo hubiera puesto tal difícil, no hubieran podido demostrar la extraordinaria capacidad competitiva del equipo. Esto sólo aparece en los momentos difíciles.

Para poder rendir en situaciones “especiales”, es importante que confluyan los sentimientos, como el disfrute y la satisfacción, la tolerancia psicológica a la adversidad, referidas a decisiones arbitrales erróneas o a errores propios o de los compañeros, y los comportamientos basados en el sacrificio y el esfuerzo máximo. Por eso, es posible la coexistencia del disfrute y la satisfacción con el sacrificio y la adversidad durante la competición, a pesar de que much@s técnicos sean reacios a admitirlo y consideren que esto no es posible. Este partido ha sido un buen ejemplo de ello.

sábado, 15 de septiembre de 2007

a la Real le puede la presión

Es una valoración realizada por el entrenador de la Real Sociedad de Fútbol en los medios de comunicación.(Diario Vasco 14-09-07. También señala que la presión es demasiado fuerte y los jugadores la notan en sus cabezas, les falta confianza y tienen miedo a fallar. Casi nada, pero lo que me llama la atención es que no menciona para nada la manera de realizar esta valoración, ni comenta la forma de trabajarlo para mejorar estas debilidades del equipo, si verdaderamente su estado mental se corresponde con dicha valoración, ya que  dudo que sea uniforme en todo el equipo.



Ahora resulta que son los aspectos psicológicos lo que hace que el equipo no funcione, cuando es evidente que este entrenador ha cometido errores importantes en la gestión del talento del equipo, en la asignación de roles a los jugadores, en los planteamientos tácticos de los partidos y, según los expertos, en algunas cosas más. Pero el responsable de todo es el déficit detectado en las prestaciones psicológicas de los jugadores. Véase.



Y remata “el mejor psicólogo sería conseguir los tres puntos en las Palmas.” Pero ¿qué despropósito es este?  Da la impresión que en cuestiones de rendimiento deportivo  no tiene ni puñetera idea. Qué pensaríamos si, cuando una persona se fractura un hueso acude a la consulta del médico de cabecera y éste le dijera: ¿Qué necesitas un traumatólogo? El mejor traumatólogo sería tener el hueso sano. Así de absurdas son las opiniones de este entrenador recogidas en el artículo señalado.



viernes, 14 de septiembre de 2007

deseo y obligación son presión de diferente condición

No podían ser más claros los comentarios realizados por Pepu Hernandez, entrenador del equipo español de baloncesto, al abordar el partido de cuartos de final contra Alemania.



Es una manera sencilla de diferenciar la presión positiva de la negativa: “tenemos que seguir en la línea de que nos gusta hacer, no tener que hacer”. El deseo es endógeno y genera un impulso, a modo de fuerza, que ayuda a conseguir el objetivo. La obligación es exógena y, aunque  puede poseer alta capacidad de empuje  hacia lo que se pretende conseguir, casi siempre produce un lastre demasiado difícil de soportar.



Y continua: “las obligaciones son pesos excesivos que, a veces, hasta te pueden impedir disfrutar de los buenos momentos de baloncesto y de los buenos momentos que te puede dar la propia competición”.  Son opiniones que se encuentran en la misma línea argumental en la que se apoya el eslogan de este blog: disfruta la presión.



jueves, 13 de septiembre de 2007

“sal y ejecuta lo mejor que puedas”

Es la consigna que le dio el entrenador a Wariner, medalla de oro en 400m. lisos en el Cto. del Mundo de Atletismo disputado en Osaka. Creo que es lo más acertado que se le puede decir en esos momentos al deportista.



Es una manera de decir que se centre en la tarea que tiene que realizar, que dé lo mejor de sí mismo y que se centre en las cosas que dependen de él.



Nada de obligación, nada de ganar, nada de los rivales, nada del contexto…y así podríamos seguir hasta cubrir muchas páginas. Me viene a la cabeza una frase que solía comentar Jose Mari Bakero: el compromiso de un deportista es intentarlo y el éxito conseguirlo.  Esta es la mayor verdad y no hay otras claves.